The Ministry of Environment and Natural Resources (MARN) has lost part of its powers of environmental assessment, authorization and monitoring of projects and construction works, as a result of the creation of new public entities that have assumed responsibilities previously concentrated in this ministry.
Consequently, between June 2025 and May 2026, the ministry carried out 861 environmental assessments for the issuance of permits, according to its latest activity report. The figure represents a 49% reduction compared with the 1,687 resolutions recorded between June 2024 and May 2025.
The institution itself attributes this decrease to the entry into operation of the Directorate of Territorial Planning and Construction (DOT) and the National Solid Waste Authority (ANDRES), which assumed part of its responsibilities related to the assessment and authorization of certain activities.
This change reflects a reorganization of El Salvador’s environmental institutional framework, in which some of MARN’s functions have passed to entities that, according to organizations defending the environment and the land, have not guaranteed better protection of the environment or governance of the territory.
New entities
The DOT was created in 2024 through a law that justified its establishment on the basis of the need to modernize the procedures for obtaining construction and land subdivision permits, reduce authorization times and improve the business climate.
The new institution assumed responsibilities for granting construction, land subdivision and urban development permits, as well as powers to issue national territorial planning policies and establish criteria on land use.
While environmental assessment seeks to identify and prevent the potential harms of a project, the creation of the DOT was motivated mainly by administrative simplification and the speeding up of investments in construction, as detailed in the recitals of the law through which it was created.
In the case of ANDRES, created in December 2024, the transfer of environmental responsibilities is more explicit. Its founding law establishes that this authority is responsible for assessing environmental impacts and issuing permits for waste facilities and managers falling within its scope of application.
In addition, it provides that these activities are no longer subject to the general environmental assessment procedure administered by MARN and are instead governed by ANDRES’s special regulations.
Both the DOT and ANDRES have been questioned by organizations defending the environment and the territory for authorizing construction projects without transparency about the technical requirements that have been implemented for their construction.
One example of this is the construction of the new International Center for Fairs and Conventions (CIFCO) on the El Espino estate or the construction of a sanitary landfill in the San Francisco Angulo community, in the district of Tecoluca, San Vicente Sur, two projects in which organized citizen groups have denounced the lack of public disclosure of the environmental assessment documentation.
In that regard, the Salvemos el Espino Movement has questioned the institutions’ capacity to coordinate with one another and to comprehensively assess the environmental impacts of construction works.
“The experience of El Espino leaves us with great lessons, and one of them is that the institutions don’t know what they are doing, they don’t communicate with each other, nor do they know the territories,” said a representative of the movement.
The organization believes that problems of transparency, coordination and technical rigor persist in decisions about the territory.
“We don’t know for certain how territorial governance is taking place,” she noted.
In addition, the movement questioned the lack of public information on the technical criteria for authorizing projects.
La Prensa Gráfica: https://www.laprensagrafica.com/elsalvador/marn-redujo-49–evaluaciones-ambientales-de-proyectos-tras-traslado-de-facultades-a-dot-y-andres-20261022-0074.html
MARN redujo 49 % evaluaciones ambientales de proyectos tras traslado de facultades a DOT y ANDRES
La Prensa Gráfica
El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) ha perdido parte de sus facultades de evaluación, autorización y seguimiento ambiental de proyectos y construcciones, como resultado de la creación de nuevas entidades públicas que han asumido competencias anteriormente concentradas en esta cartera.
En consecuencia, entre junio de 2025 y mayo de 2026, el ministerio realizó 861 evaluaciones ambientales para la emisión de permisos, según su última memoria de labores. La cifra representa una reducción del 49 % respecto a las 1,687 resoluciones registradas entre junio de 2024 y mayo de 2025.
La propia institución atribuye esta disminución a la entrada en funcionamiento de la Dirección de Ordenamiento Territorial y Construcción (DOT) y la Autoridad Nacional de Residuos Sólidos (ANDRES), que asumieron parte de sus competencias relacionadas con la evaluación y autorización de determinadas actividades.
Este cambio refleja una reorganización de la institucionalidad ambiental salvadoreña, en la que algunas atribuciones del MARN han pasado a entidades que, según organizaciones defensoras del medio ambiente y la tierra, no han garantizado una mejor protección del medio ambiente ni gobernanza del territorio.
Nuevas entidades
La DOT fue creada en 2024 mediante una ley que justificó su establecimiento en la necesidad de modernizar los procedimientos para obtener permisos de construcción y lotificación, reducir los tiempos de autorización y mejorar el clima de negocios.
La nueva institución asumió competencias para otorgar permisos de construcción, lotificación y urbanización, así como facultades para dictar políticas nacionales de ordenamiento territorial y establecer criterios sobre el uso del suelo.
Mientras la evaluación ambiental busca identificar y prevenir los posibles daños de un proyecto, la creación de la DOT estuvo motivada principalmente por la simplificación administrativa y la agilización de las inversiones en construcción, según detallan los considerandos de la ley a través de la cual se creó.
En el caso de ANDRES, creada en diciembre de 2024, la transferencia de competencias ambientales es más explícita. Su ley de creación establece que esta autoridad es responsable de evaluar impactos ambientales y emitir permisos para instalaciones y gestores de residuos comprendidos en su ámbito de aplicación.
Además, dispone que estas actividades dejan de estar sujetas al procedimiento general de evaluación ambiental administrado por el MARN y pasan a regirse por la normativa especial de ANDRES.
Tanto la DOT como ANDRES han sido cuestionados por organizaciones defensoras del medio ambiente y el territorio por la autorización de proyectos de construcción sin transparencia sobre los requisitos técnicos que se han implementado para su construcción.
Un ejemplo de esto es la construcción del nuevo Centro Internacional de Ferias y Convenciones (CIFCO) en la finca El Espino o la construcción de un relleno sanitario en la comunidad San Francisco Angulo, en el distrito de Tecoluca, San Vicente Sur, dos proyectos en los que grupos de ciudadanos organizados han denunciado la falta de publicidad de la documentación sobre evaluación ambiental.
En ese sentido, desde el Movimiento Salvemos el Espino han cuestionado la capacidad de las instituciones para coordinarse y evaluar integralmente los impactos ambientales de las construcciones.
“La experiencia del Espino nos deja grandes lecciones y una de ellas es que las instituciones no saben lo que están haciendo, no se comunican entre ellas ni conocen los territorios”, afirmó una representante del movimiento.
La organización considera que persisten problemas de transparencia, coordinación y rigor técnico en las decisiones sobre el territorio.
“No sabemos a ciencia cierta cómo se está dando la gobernanza territorial”, señaló.
Además, el movimiento cuestionó la falta de información pública sobre los criterios técnicos para autorizar proyectos.
La Prensa Gráfica: https://www.laprensagrafica.com/elsalvador/marn-redujo-49–evaluaciones-ambientales-de-proyectos-tras-traslado-de-facultades-a-dot-y-andres-20261022-0074.html

