A study by the Mesoamerican Network on Women, Health and Migration (RMMSyM) proposes strengthening support systems for migrant, returned and displaced women in El Salvador through reintegration programs, health care, and coordination among public institutions, communities and social organizations.
The network lays this out in a research report titled “Analysis of Public Policies on the Prevention, Care and Eradication of Gender-Based Violence Against Women in Contexts of Human Mobility in El Salvador.”
The document analyzes the situation of those who migrate, seek international protection, return to the country or face forced displacement.
The report was prepared by the RMMSyM based on a review of laws, public policies, and testimony from women, social organizations and officials. The fieldwork was conducted between July and October 2025.
El Salvador officially received 15,003 returnees in 2024, according to data from the International Organization for Migration (IOM).
Women accounted for 29% of the 12,873 deportations recorded that year, according to information released alongside the presentation of the report.
Return requires support for economic and social autonomy
The RMMSyM warns that returning to the country can open a stage in which women have specific needs, particularly when they must rebuild their family networks, find work and access public services.
The study notes that some face job and housing insecurity, stigma associated with migration, and difficulties receiving psychosocial, health or legal assistance.
In response, the document proposes designing reintegration programs with a gender perspective. These initiatives should facilitate access to decent work, housing, education and psychosocial support for returned women and their families.
The suggested support measures also include recognition of skills and work experience acquired outside the country. The report recommends that the Ministry of Labor and Social Welfare help returnees re-enter the workforce and promote women’s economic autonomy.
The study highlights that the country has legal instruments that recognize the rights of women in situations of mobility. Among them, it mentions the Special Comprehensive Law for a Life Free of Violence for Women, the Law Against Trafficking in Persons, and the Special Law for the Protection and Development of Salvadoran Migrants and Their Families.
Comprehensive care includes health, information and clear pathways
The research proposes strengthening confidential, accessible and discrimination-free services for migrant, returned and displaced women.
The document focuses on physical, mental, sexual and reproductive health care, as well as on the existence of protocols for survivors of sexual violence.
The RMMSyM argues that care and reporting pathways must be clear and known to the women who use them. The study finds that a lack of awareness of available services can limit women’s access to health, protection and justice institutions.
The recommendation includes improving the promotion of public services by local governments and establishing referral mechanisms that make it possible to support each case. The goal is for women to receive guidance from the first contact and to have follow-up throughout protection, health, reporting or reintegration processes.
The report also proposes information systems with data disaggregated by variables such as nationality, migration status, gender identity and disability.
Having standardized records would make it possible to identify needs and direct resources toward the areas and groups that require the most attention, according to the document.
Community networks can expand the local response
The study recognizes the work of organizations and community networks that offer shelter, psychosocial care, legal guidance and support to women on the move. The initiatives it mentions include the Technical Roundtable on Migration in Chalatenango, the Regional Protection Network and the Santa Marta Migrants’ Committee.
These local structures can bring proximity, knowledge of the communities and the ability to guide women toward available services. For that reason, the study recommends sustainable funding, institutional recognition and coordination with the state protection system.
The proposal envisions coordination among institutions, social organizations and communities, with an approach that takes into account the circumstances of young women, rural women, women living in poverty, women with disabilities and the LGBTIQ+ population.
The RMMSyM stresses that the challenge is to consolidate a coordinated response that supports women at every stage of human mobility and guarantees effective access to health care, justice, social protection and reintegration opportunities.
Estudio propone reforzar los puntos de apoyo y la reintegración para mujeres migrantes en El Salvador
José Cerón
Un estudio de la Red Mesoamericana Mujer, Salud y Migración (RMMSyM) plantea reforzar los puntos de apoyo para mujeres migrantes, retornadas y desplazadas en El Salvador, con programas de reintegración, atención en salud y coordinación entre instituciones públicas, comunidades y organizaciones sociales.
Así lo plantea en una investigación, titulada “Análisis de políticas públicas sobre prevención, atención y erradicación de la violencia basada en género contra mujeres en contextos de movilidad humana en El Salvador”.
El documento analiza la situación de quienes migran, solicitan protección internacional, retornan al país o enfrentan desplazamiento forzado.
El informe fue elaborado por la RMMSyM, a partir de una revisión de normas, políticas públicas y testimonios de mujeres, organizaciones sociales y funcionarios. El trabajo de campo se realizó entre julio y octubre de 2025.
El Salvador recibió oficialmente a 15,003 personas retornadas durante 2024, según datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Las mujeres representaron el 29% de las 12,873 deportaciones registradas ese año, de acuerdo con la información difundida junto con la presentación del informe.
El retorno requiere apoyos para la autonomía económica y social
La RMMSyM advierte que el regreso al país puede abrir una etapa con necesidades específicas para las mujeres, en particular cuando deben reconstruir sus redes familiares, encontrar empleo y acceder a servicios públicos.
El estudio señala que algunas enfrentan precariedad laboral y habitacional, estigmas asociados a la migración y dificultades para recibir atención psicosocial, sanitaria o jurídica.
Frente a ese escenario, el documento propone diseñar programas de reintegración con perspectiva de género. Estas iniciativas deberían facilitar el acceso a empleo digno, vivienda, educación y acompañamiento psicosocial para las mujeres retornadas y sus familias.
Entre los apoyos sugeridos figura también el reconocimiento de capacidades y experiencias laborales adquiridas fuera del país. El informe recomienda que el Ministerio de Trabajo y Previsión Social facilite la reincorporación laboral de las personas retornadas y promueva la autonomía económica de las mujeres.
El estudio resalta que el país cuenta con instrumentos legales que reconocen derechos de las mujeres en situación de movilidad. Entre ellos menciona la Ley Especial Integral para una Vida Libre de Violencia para las Mujeres, la Ley contra la Trata de Personas y la Ley Especial para la Protección y Desarrollo de la Persona Migrante Salvadoreña y su Familia.
La atención integral incluye salud, información y rutas claras
La investigación propone fortalecer servicios confidenciales, accesibles y libres de discriminación para mujeres migrantes, retornadas y desplazadas.
El documento pone el foco en la atención de salud física, mental, sexual y reproductiva, así como en la existencia de protocolos para sobrevivientes de violencia sexual.
La RMMSyM plantea que las rutas de atención y denuncia deben ser claras y conocidas por las usuarias. El estudio identifica que el desconocimiento de los servicios disponibles puede limitar el acceso de las mujeres a instituciones de salud, protección y justicia.
La recomendación incluye mejorar la divulgación de los servicios públicos desde los gobiernos locales y establecer mecanismos de referencia que permitan acompañar cada caso. El objetivo es que las mujeres encuentren orientación desde el primer contacto y cuenten con seguimiento durante los procesos de protección, salud, denuncia o reinserción.
El informe también propone sistemas de información con datos desagregados por variables como nacionalidad, condición migratoria, identidad de género y discapacidad.
Contar con registros homologados permitiría identificar necesidades y orientar los recursos hacia los territorios y grupos que requieren mayor atención, según el documento.
Las redes comunitarias pueden ampliar la respuesta territorial
La investigación reconoce el trabajo de organizaciones y redes comunitarias que ofrecen espacios de acogida, atención psicosocial, orientación legal y acompañamiento a mujeres en movilidad. Entre las experiencias mencionadas figuran la Mesa Técnica para las Migraciones en Chalatenango, la Red Regional de Protección y el Comité de Migrantes de Santa Marta.
Estas estructuras locales pueden aportar cercanía territorial, conocimiento de las comunidades y capacidad para orientar a las mujeres hacia los servicios disponibles. Por esa razón, el estudio recomienda financiamiento sostenible, reconocimiento institucional y articulación con el sistema estatal de protección.
La propuesta contempla una coordinación entre instituciones, organizaciones sociales y comunidades, con un enfoque que tenga en cuenta las condiciones de mujeres jóvenes, rurales, en situación de pobreza, con discapacidad y de la población LGBTIQ+.
La RMMSyM resalta que el desafío consiste en consolidar una respuesta coordinada que acompañe a las mujeres en cada etapa de la movilidad humana y que garantice acceso efectivo a salud, justicia, protección social y oportunidades de reintegración.
