The current agricultural cycle has seen losses of 2,394,000 quintals of corn and 78,000 quintals of beans in El Salvador due to the drought, according to Luis Treminio, president of the Salvadoran Chamber of Small and Medium Agricultural Producers (CAMPO). These figures are equivalent to 20% of the total planted during the period, according to the association leader.
In an exclusive interview with Infobae El Salvador, Treminio warned that, given this outlook, domestic production of basic grains may not be enough to meet national demand.
Treminio explained that the combination of lower local supply and growing dependence on imports could negatively affect price stability and compromise food security.
Annual corn consumption in the country is 18,800,000 quintals, and projected production for the cycle is 15,960,000 quintals.
For beans, estimated consumption amounts to 2,400,000 quintals and expected production is calculated at 1,950,000 quintals, which widens the gap between what is produced and what the population needs.
In this context, Treminio pointed out that food prices have seen a significant increase: “Corn went up four dollars in one week, and beans went up five dollars per quintal.”
He noted that the increase affects both silk beans and red beans, while rice has seen little to no variation, since its consumption is lower compared to other basic grains.
For the CAMPO president, this price increase especially impacts people with fewer economic means, since access to food increasingly depends on purchasing power and not only on supply. “The situation hits hardest those who have the least,” he warned.
Impact of the drought and risk of a deficit
The greatest impact of the drought is concentrated in the eastern region of the country. Treminio explained that the second planting, which normally takes place in August and early September, has not begun in that area due to a total absence of rainfall.
“In August, the east didn’t get a single drop of rain the entire month,” he stated. He added, on the planting deadline: “We have until September 12 to plant. If we don’t plant by then, we won’t be able to plant anymore.”
According to his estimates, “seventy-five percent of bean production, which is approximately one million four hundred thousand quintals, is at risk.”
The association leader added that the climate forecast is not encouraging: a transition from a severe El Niño to a Super El Niño is expected, increasing uncertainty about the possibility of planting and harvesting in the coming weeks.
Additionally, rice has not seen losses because its cultivation depends on flood irrigation, which guarantees production, but sorghum (maicillo) has not been planted this year due to the same drought.
Faced with this scenario, Treminio said that the supply of corn and rice is assured, in part, thanks to imports from countries such as the United States, Mexico, Brazil, and Argentina. However, he qualified: “There won’t be a shortage, but there will be a deficit. Meaning, we’re going to… and the deficit will rise compared to previous years.”
Producers, pests, and public policies
The impact of the drought is also reflected in a reduction in active producers. According to Treminio, sixty thousand farmers in the eastern zone have stopped planting due to the lack of rainfall and discouraging prospects.
He pointed out that, according to the Central Reserve Bank, there are four hundred and eight thousand basic grain producers in the country, while official data from the Ministry of Agriculture indicate only one hundred and thirty-five thousand.
Of the sixty thousand who have not planted, all are from the eastern region, representing a significant reduction in cultivated area.
Treminio considered that the decrease in the number of producers and in planted areas could distance El Salvador from food sovereignty.
Regarding the outlook for the end of the year, he warned that “the deficit will rise,” although he clarified that it is not possible to specify a definitive figure, since it depends on weather conditions in the coming months.
He added that the second planting, which should yield almost seven million quintals of basic grains, is at risk of not materializing due to the drought.
The impact on the agricultural cycle is not only due to the weather: Treminio also referred to the impact of pests, especially the fall armyworm, and estimated that this insect was responsible for some of the losses recorded in corn and beans.
He noted that producers have managed to control the outbreak with insecticides, preventing greater damage.
The CAMPO president maintained that the lack of a national agricultural policy and advance planning has hindered the response to the crisis.
He said it would be advisable for the Ministry of Agriculture to coordinate with producers from the beginning of the year, set goals, and provide support with inputs such as fertilizers and seeds.
La sequía por el fenómeno de El Niño ya provoca pérdidas del 20% en la siembra de maíz y frijol en El Salvador
Marcella Rivera
El actual ciclo agrícola ha presentado pérdidas por 2,394,000 quintales de maíz y 78,000 quintales de frijol en El Salvador debido a la sequía, según Luis Treminio, presidente de la Asociación Cámara Salvadoreña de Pequeños y Medianos Productores Agropecuarios (CAMPO). Estas cifras equivalen al 20% del total sembrado en el periodo, de acuerdo con el dirigente.
En entrevista exclusiva con Infobae El Salvador, Treminio advirtió que, ante este panorama, la producción interna de granos básicos podría no ser suficiente para cubrir la demanda nacional.
Treminio explicó que la combinación entre una menor oferta local y la creciente dependencia de importaciones puede incidir de manera negativa en la estabilidad de los precios y comprometer la seguridad alimentaria.
El consumo anual de maíz en el país es de 18,800,000 quintales y la proyección de producción esperada para el ciclo es de 15,960,000 quintales.
Para el frijol, el consumo estimado asciende a 2,400,000 quintales y la producción esperada se calcula en 1,950,000 quintales, lo que acentúa la brecha entre lo que se produce y lo que la población necesita.
En este contexto, Treminio puntualizó que los precios de los alimentos han experimentado un alza significativa: “el maíz en una semana subió cuatro dólares y los frijoles subieron cinco dólares por quintal”.
Señaló que el incremento afecta tanto al frijol de seda como al tinto, mientras que el arroz ha registrado una variación menor o casi nula, debido a que su consumo es más bajo en comparación con otros granos básicos.
Para el presidente de CAMPO, este aumento de precios impacta especialmente a las personas con menos capacidad económica, ya que el acceso a los alimentos depende cada vez más del poder adquisitivo y no solo del abastecimiento. “La situación golpea sobre todo a quienes menos tienen”, advirtió.
Impacto de la sequía y riesgo de déficit
El mayor impacto de la sequía se concentra en la región oriental del país. Treminio explicó que la siembra postrera, que normalmente se realiza en agosto y principios de septiembre, no se ha iniciado en esa zona debido a la ausencia total de lluvias.
“En el mes de agosto oriente no llovió ni una gota en todo el mes”, afirmó. Añadió que la fecha límite para la siembra: “Hasta el 12 de septiembre tenemos para sembrar. Si ya no sembramos ahí, ya no vamos a poder sembrar”.
Según sus estimaciones, “el setenta y cinco por ciento de la producción de frijol, que son aproximadamente un millón cuatrocientos mil quintales, están en riesgo”.
El dirigente añadió que el pronóstico climático no es alentador: se espera una transición de un Niño severo a un Superniño, lo que incrementa la incertidumbre sobre la posibilidad de sembrar y cosechar en las próximas semanas.
Además, el arroz no ha registrado pérdidas porque su cultivo depende de riego bajo inundación, lo que permite garantizar la producción, pero el sorgo (maicillo) no se ha sembrado este año debido al mismo fenómeno de sequía.
Frente a este escenario, Treminio afirmó que el abastecimiento de maíz y arroz está asegurado, en parte, gracias a la importación desde países como Estados Unidos, México, Brasil y Argentina. Sin embargo, matizó: “No va a haber escasez, pero sí va a haber déficit. O sea que sí vamos a… y el déficit va a subir en relación a los años anteriores”.
Productores, plagas y políticas públicas
El impacto de la sequía también se refleja en la reducción de productores activos. Según Treminio, sesenta mil agricultores en la zona oriental han dejado de sembrar debido a la falta de lluvias y a expectativas poco alentadoras.
Destacó que, de acuerdo con el Banco Central de Reserva, existen cuatrocientos ocho mil productores de granos básicos en el país, mientras que datos oficiales del Ministerio de Agricultura indican solo ciento treinta y cinco mil.
De los sesenta mil que no han sembrado, todos corresponden a la región oriental, lo que representa una reducción importante en la superficie cultivada.
Treminio consideró que la disminución en el número de productores y en las áreas sembradas puede alejar a El Salvador de la soberanía alimentaria.
Sobre las perspectivas para el cierre de año, advirtió que “el déficit va a subir”, aunque aclaró que no es posible precisar una cifra definitiva, ya que depende de las condiciones climáticas en los próximos meses.
Agregó que la segunda siembra, que debería aportar casi siete millones de quintales de granos básicos, se encuentra en riesgo de no concretarse por la sequía.
La afectación al ciclo agrícola no solo obedece al clima: Treminio también se refirió al impacto de las plagas, especialmente el gusano cogollero, y estimó que este insecto fue responsable de algunas pérdidas registradas en maíz y frijol.
Señaló que los productores han logrado controlar el brote mediante insecticidas, lo que ha evitado daños mayores.
El presidente de CAMPO sostuvo que la falta de una política nacional agropecuaria y de planificación anticipada ha dificultado la respuesta ante la crisis.
Consideró que sería conveniente que el Ministerio de Agricultura coordinara con los productores desde el inicio del año, definiera metas y brindara apoyo con insumos como fertilizantes y semillas.

