Mónica completed reintegration measures after criminal proceedings when she was a minor. After leaving confinement, she moved on with her life, got a job, got married, had a son who is now four years old, and joined her community’s Community Development Association (ADESCO). But on Tuesday, August 25 of this year, she was arrested by police (PNC) and faces new proceedings for the same crime she already paid for: illicit association, which her family and her lawyer consider double jeopardy.
The young woman went with her family to renew her Unique Identity Document (DUI), and while she was going through the process, a group of police officers arrived and one of them asked for her identification. When she showed them a copy, since the document was still being processed, they told her that her DUI “was flagged red” and that they had to take her to the station for investigation, a situation that worried her family, who feared she would end up back in prison.
Article 30 of the Juvenile Criminal Law prohibits police from keeping records of crimes attributed to minors, except in cases determined by the Attorney General’s Office or a competent judge. “This record shall be confidential for strictly procedural purposes, may not be consulted by third parties, and shall not be used in adult proceedings concerning subsequent cases in which the same person is involved. Only duly authorized persons who participate directly in the processing of an ongoing proceeding shall have access to it,” the article states.
With the arrest underway, Mónica left her son, handed over her phone and the things she was carrying, and went with the officers. Her family inquired at the police station about what had happened and were told that because she was “flagged red,” she had to be detained. According to sources consulted, being “flagged red” means that the system used by police indicates that a person has had some prior judicial proceeding, so they proceed to arrest them, regardless of whether they have already served their sentence or had their case dismissed.
“She’s no criminal. She completed her reintegration measures and moved on with her life, bettering herself. She’s contributed to her community and has her job, so it’s not fair that they keep linking her to criminal groups. They already did it once, and that’s why they took her, even though she had nothing to do with it,” said a source familiar with the case who requested anonymity.
That afternoon, police reported the arrest of Mónica Yasmín Moisés Girón on social media, assigning her an alias and reiterating that she has a record tied to criminal groups, which family sources denied, saying she “has always worked since she got out of confinement and has not been involved with any structure.”
According to defense attorney Oswaldo Feusier, due to reforms made to the Law Against Organized Crime, the Penal Code, and other legislation, Mónica was not brought before a hearing to impose measures; instead, after her arrest, the Attorney General’s Office (FGR) carried out the proceedings and sent the documentation to the corresponding court, which immediately ordered that she remain in detention.
“They don’t even have the courtesy of holding a hearing to impose measures anymore. This is a clear case of double jeopardy, because she’s a young woman who had already been sanctioned. It’s plainly illegal,” he said.
Mónica was first detained in 2017, and a juvenile court sentenced her to five years of confinement, of which she served half due to good behavior. In March 2019, she began supervised release, which ended in September 2022.
In that first judicial proceeding, the young woman was linked to a criminal group, and the prosecution based its case on a cooperating witness with the code name “Meteoro,” whose statement, according to judicial sources, was “quite vague — no specific dates or specific acts of participation are identified, nor is Mónica linked as a participant in the execution phase of any crime.”
“I had the opportunity to guide her through the resocialization process, where she adapted. I always felt it was a conviction with very generic outlines, poorly constructed, but she was convicted and served less than the five years due to good behavior, and she’s currently the breadwinner for her family and her son. Despite those considerations, they’ve arrested her again over numbers and propaganda. It’s an unjust, illegal, and unconstitutional detention,” Feusier added.
This outlet sought comment from police and the Attorney General’s Office regarding the claims by family sources and the arguments presented by her defense attorney about double jeopardy; however, as of publication, their response was still pending.
Mónica’s case is similar to others this outlet has documented, such as that of Miguel Ángel Callejas Hernández, a young man from Santa Marta, Cabañas, who had a criminal case for illicit association dismissed in 2022 but was arrested in 2025 after a trip to the United States and remains in detention on the same charge.
La Prensa Gráfica: https://www.laprensagrafica.com/elsalvador/denuncian-detencion-y-doble-juzgamiento-de-una-joven-en-sonsonate-20260904-0057.html
Denuncian detención y doble juzgamiento de una joven en Sonsonate
Williams Sandoval
Mónica cumplió medidas de reinserción tras un proceso penal cuando era menor de edad. Tras salir del internamiento siguió con su vida, obtuvo un trabajo, se casó, tuvo un hijo que ahora tiene cuatro años y forma parte de la Asociación de Desarrollo Comunal (ADESCO) de su comunidad. Pero el martes 25 de agosto de este año fue detenida por agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) y enfrenta un nuevo proceso por el mismo delito por el cual ya pagó: agrupaciones ilícitas, lo que para su familia y su abogado es un doble juzgamiento.
La joven fue a renovar su Documento Único de Identidad (DUI) junto a su familia y cuando estaba realizando el trámite un grupo de agentes de la PNC llegó y uno de ellos le pidió la identificación. Al enseñarles una copia, debido a que estaba en trámite, le dijeron que su DUI “estaba en rojo” por lo que tenían que llevársela a la delegación para investigación, situación que preocupó a la familia por el temor de estar nuevamente en prisión.
El artículo 30 de la Ley Penal Juvenil prohíbe a la PNC llevar antecedentes sobre los delitos atribuidos a menores, exceptuando casos que determine la Fiscalía o el juez competente. “Este registro será confidencial para fines estrictamente procesales, no podrá ser consultado por terceras personas y no se utilizará en procesos de adultos relativos a casos subsiguientes en los que esté implicada la misma persona. Sólo tendrán acceso al mismo las personas debidamente autorizadas, que participen directamente en la tramitación de un procedimiento en curso”, cita el artículo.
Con la detención en proceso, Mónica dejó a su hijo, entregó el teléfono y las cosas que llevaba y se fue con los agentes. La familia consultó en la delegación sobre qué había ocurrido y le mencionaron que al estar “en rojo” tenía que ser detenida. De acuerdo con fuentes consultadas, estar “en rojo” significa que el sistema utilizado por la PNC indica que una persona ha tenido algún procedimiento judicial previo, por lo que proceden a arrestarlo, sin importar si ya pagó sentencia o si fue sobreseído.
“Ella no es ninguna delincuente. Cumplió con las medidas de reinserción y siguió su vida con superación. Ha dado su aporte a la comunidad y tiene su trabajo, por lo que no es justo que la estén vinculando con grupos delictivos. Ya lo hicieron una vez y por ello se la llevaron, cuando no ha tenido nada que ver”, mencionó una fuente que conoce el caso que pidió anonimato.
La PNC informó en sus redes sociales la tarde de ese 25 de agosto sobre la detención de Mónica Yasmín Moisés Girón, imponiéndole un alias, y reiterando que tiene antecedentes por grupos delictivos, situación que fuentes familiares negaron pues “siempre ha trabajado desde que salió del internamiento, no se ha relacionado con ninguna estructura”.
De acuerdo con el abogado defensor, Oswaldo Feusier, debido a las reformas realizadas a la Ley contra el Crimen Organizado, Código Penal y otros, Mónica no fue sometida a una audiencia de imposición de medidas, sino que tras su detención la Fiscalía General de la República (FGR) realizó las diligencias y envió la documentación al tribunal correspondiente quien decretó de inmediato que seguirá en detención.
“Ya ni siquiera la gentileza de hacer audiencia de imposición de medidas hay. Se trata de un caso claro de doble juzgamiento, porque es una jovencita que ya había sido sancionada. A todas luces es algo ilegal”, indicó.
Mónica estuvo detenida por primera vez en 2017 y un tribunal de menores le impuso una condena de 5 años de internamiento, de los cuales cumplió la mitad debido a su buen comportamiento. En marzo de 2019 inició su libertad asistida, la cual finalizó en septiembre de 2022.
En ese primer proceso judicial a la joven la vincularon con un grupo delictivo y la fiscalía basó la acusación en un testigo criteriado de nombre clave “Meteoro”, quien según fuentes judiciales tuvo una declaración “bastante vaga, no se señalan fechas concretas o participaciones concretas, tampoco se relaciona a Mónica como participante en la fase ejecutiva de delito alguno”.
“Tuve la oportunidad de llevarla en el proceso de resocialización donde ella se adaptó. Siempre me pareció que fue una condena por contornos bien genéricos, poco construida, pero se le condenó y cumplió menos de los cinco años por el tema de buena conducta y actualmente es el sostén de su familia y su hijo. A pesar de esas consideraciones, la han vuelto a detener por el tema numérico y propagandístico. Es una detención injusta, ilegal e inconstitucional”, agregó Feusier.
Este medio buscó una versión de la PNC y Fiscalía sobre la denuncia de fuentes familiares y lo expuesto por su abogado defensor acerca de un doble juzgamiento, sin embargo, al cierre de esta nota aún se esperaba su respuesta.
El caso de Mónica es semejante al de otros que este medio ha podido documentar, como el de Miguel Ángel Callejas Hernández, joven de Santa Marta, Cabañas, quien fue sobreseído de un proceso penal por agrupaciones ilícitas en 2022, pero que tras un viaje a Estados Unidos fue capturado en 2025 y quien sigue en detención bajo el mismo delito.
La Prensa Gráfica: https://www.laprensagrafica.com/elsalvador/denuncian-detencion-y-doble-juzgamiento-de-una-joven-en-sonsonate-20260904-0057.html

