Labor Minister Rolando Castro has proposed a “modernization of working time,” an initiative that, according to the official, seeks to benefit both employees and employers.
Castro assured that no work hours would be cut and no acquired labor rights would be affected. To analyze the proposal, the Higher Labor Council approved the creation of a technical commission that will meet with different sectors of society twice a week or as needed.
According to the minister, the commission’s conclusions and agreements would be ready in no more than two months.
For now, the official maintains that there is no defined proposal. However, the Labor Ministry has proposed studying the possibility of reducing workdays and compressing the schedule into four days, Monday through Thursday, leaving three days off.
In a recent television interview, the minister hinted that one of the options would be working more than eight hours a day for four days in order to have Friday, Saturday, and Sunday off.
The proposal has drawn opposition from workers’ organizations. In a statement, the Movement of Dismissed Workers (MTD) questioned the possibility of modifying the work schedule to compress work time into four days, with workdays of up to 11 hours.
For the MTD, presenting an increase in daily work hours as “modernization” or “labor flexibility,” without a serious discussion, could have negative effects on the health, safety, family life, and rights of the working class.
The movement points out that working four 11-hour days would amount to a 44-hour workweek. In other words, there would be no reduction in working hours, but rather a concentration of the same hours into longer daily workdays.
The MTD argues that the discussion should focus on how many hours a person will actually work, how long they will be away from home, how much this new work arrangement will cost them, and what guarantees they will have to protect their health, their wages, their rest, and their family life.
The organization also warns that any modification to the work schedule must be discussed through genuine social dialogue, with effective participation from representative workers’ organizations, technical studies to evaluate its consequences, and respect for the international obligations assumed by the Salvadoran state.
The movement recalls that the eight-hour workday is the result of decades of struggle and constitutes a historic achievement linked to human dignity and the protection of workers’ health.
For this reason, it maintains that if the goal is truly to talk about modernization and workplace well-being, the discussion should be directed toward a genuine reduction in working hours, without wage cuts, and toward better living conditions for those who produce the country’s wealth.
The MTD also questions the fact that this debate is taking place while thousands of workers face layoffs, precarious working conditions, the weakening of union organization, hiring practices that limit access to social security, and difficulties in fully exercising their labor rights.
Rechazan propuesta de concentrar la jornada laboral en cuatro días con hasta 11 horas diarias
El ministro de Trabajo, Rolando Castro, ha planteado una “modernización del tiempo de trabajo”, una iniciativa que, según el funcionario, busca beneficiar tanto a empleados como a empleadores.
Castro aseguró que no se disminuirá ninguna hora de trabajo ni se afectarán los derechos laborales adquiridos. Para analizar la propuesta, el Consejo Superior del Trabajo aprobó la creación de una comisión técnica que se reunirá con los diferentes sectores de la sociedad dos veces por semana o cuando sea necesario.
Según el ministro, las conclusiones y acuerdos de esta comisión estarían listos en un plazo máximo de dos meses.
Por el momento, el funcionario sostiene que no existe una propuesta definida. Sin embargo, el Ministerio de Trabajo ha planteado estudiar la posibilidad de reducir los días laborales y concentrar la jornada en cuatro días, de lunes a jueves, dejando tres días de descanso.
En una reciente entrevista televisiva, el ministro dejó entrever que una de las opciones sería trabajar más de ocho horas diarias durante cuatro días para descansar viernes, sábado y domingo.
La propuesta ha generado rechazo entre organizaciones de trabajadores. El Movimiento de Trabajadores Despedidos, MTD, cuestionó mediante un comunicado la posibilidad de modificar la jornada laboral para concentrar el tiempo de trabajo en cuatro días, con jornadas de hasta 11 horas.
Para el MTD, presentar como “modernización” o “flexibilización laboral” un aumento de las horas de trabajo diario, sin una discusión seria, podría tener efectos negativos en la salud, la seguridad, la vida familiar y los derechos de la clase trabajadora.
El movimiento señala que trabajar cuatro días por 11 horas equivaldría a una jornada de 44 horas semanales. Es decir, no habría una reducción de la jornada laboral, sino una concentración de las mismas horas en jornadas diarias más extensas.
El MTD plantea que la discusión debe centrarse en cuántas horas trabajará realmente una persona, cuánto tiempo permanecerá fuera de su hogar, cuánto le costará esta nueva organización del trabajo y qué garantías tendrá para proteger su salud, su salario, su descanso y su vida familiar.
La organización también advierte que cualquier modificación de la jornada laboral debe discutirse mediante un verdadero diálogo social, con participación efectiva de las organizaciones representativas de los trabajadores, estudios técnicos que permitan evaluar sus consecuencias y respeto a las obligaciones internacionales asumidas por el Estado salvadoreño.
El movimiento recuerda que la jornada de ocho horas es resultado de décadas de lucha y constituye una conquista histórica vinculada con la dignidad humana y la protección de la salud de los trabajadores.
Por ello, sostiene que si realmente se busca hablar de modernización y bienestar laboral, la discusión debería orientarse hacia una verdadera reducción de la jornada de trabajo, sin disminución salarial, y hacia mejores condiciones de vida para quienes producen la riqueza del país.
El MTD también cuestiona que este debate se desarrolle mientras miles de trabajadores enfrentan despidos, precarización laboral, debilitamiento de la organización sindical, formas de contratación que limitan el acceso a la seguridad social y dificultades para ejercer plenamente sus derechos laborales.
