More than 80% of El Salvador’s water systems have poor or very poor quality — Más del 80% de los sistemas hídricos de El Salvador tienen mala o pésima calidad

Aug 22, 2026

More than 80% of El Salvador's water systems have poor or very poor quality
One of the most worrying figures presented by Medrano relates to the monitoring of water bodies. Medrano said that there are 144 monitoring points and that, according to available data, 17% of water systems have fair quality, 75% have poor quality, and 8% have very poor quality. — Uno de los datos más preocupantes expuestos por Medrano corresponde al monitoreo de los cuerpos de agua. Medrano señaló que existen 144 puntos de monitoreo y que, de acuerdo con los datos disponibles, 17 % de los sistemas hídricos presentan una calidad regular, 75 % una calidad mala y 8 % una calidad pésima.

El Salvador faces a situation of growing environmental deterioration that affects rivers, lakes, basins, and ecosystems, primarily due to pollution, deforestation, land-use change, and the lack of comprehensive water resource management.

Berta Medrano, an environmentalist with GAIA El Salvador, pointed this out during an interview on Radio YSUCA, in which she explained that the country has around 360 inventoried rivers, four main natural lakes, numerous lagoons, and 59 wetlands, as well as four artificial lakes associated with the main hydroelectric dams on the Lempa River.

Medrano stressed that the Lempa River is the backbone of the Salvadoran water system and that its basin, shared with Guatemala and Honduras, supplies nearly 60% of the national territory.

The environmentalist explained that large basins, sub-basins, and micro-basins function as interconnected systems. Everything that happens in those territories—including deforestation, agriculture, industrial activities, human settlements, and waste management—ends up affecting water bodies.

One of the most worrying figures presented by Medrano relates to the monitoring of water bodies. Medrano said that there are 144 monitoring points and that, according to available data, 17% of water systems have fair quality, 75% have poor quality, and 8% have very poor quality.

The environmentalist maintained that these figures reflect a widespread deterioration of the water systems and warned of the difficulties in guaranteeing quality water for the population.

According to data provided by Berta Medrano, El Salvador receives around 37 billion cubic meters of precipitation, but the total runoff that can be utilized is around 19 billion cubic meters. Of these, approximately 13 billion correspond to surface water, and just over 5.5 billion are stored as available resources.

In the case of the Lempa River basin, Medrano cited an approximate production of 16.686 billion cubic meters of water, although she warned that this availability is declining due to environmental degradation.

Medrano insisted that protecting water resources cannot fall solely on the State. She said that responsibility is shared among institutions, businesses, communities, and every citizen.

On an individual level, she called for using water rationally, avoiding waste, protecting trees, and reporting actions that harm ecosystems.

For Medrano, environmental education must become a cross-cutting component in the education of new generations, so that the population understands that life and economic activities depend directly on healthy ecosystems.

The deterioration of rivers, lakes, and basins is not only an environmental problem; it also threatens water security, the economy, health, and the living conditions of current and future generations.

YSUCA: https://ysuca.org.sv/2026/08/mas-del-80-de-los-sistemas-hidricos-de-el-salvador-tienen-mala-o-pesima-calidad/

Más del 80% de los sistemas hídricos de El Salvador tienen mala o pésima calidad

El Salvador enfrenta una situación de creciente deterioro ambiental que afecta ríos, lagos, cuencas y ecosistemas, debido principalmente a la contaminación, la deforestación, el cambio de uso del suelo y la falta de una gestión integral de los recursos hídricos.

Así lo señaló Berta Medrano, ambientalista de GAIA El Salvador, durante una entrevista en radio YSUCA, en la que explicó que el país cuenta con alrededor de 360 ríos inventariados, cuatro lagos naturales principales, numerosas lagunas y 59 humedales, además de cuatro lagos artificiales asociados a las principales represas hidroeléctricas del río Lempa.

Medrano destacó que el río Lempa es la columna vertebral del sistema hídrico salvadoreño y que su cuenca, compartida con Guatemala y Honduras, abastece a cerca del 60 % del territorio nacional.

La ambientalista explicó que las grandes cuencas, subcuencas y microcuencas funcionan como sistemas interconectados. Todo lo que ocurre en esos territorios —incluyendo la deforestación, la agricultura, las actividades industriales, los asentamientos humanos y el manejo de los desechos— termina afectando los cuerpos de agua.

Uno de los datos más preocupantes expuestos por Medrano corresponde al monitoreo de los cuerpos de agua. Medrano señaló que existen 144 puntos de monitoreo y que, de acuerdo con los datos disponibles, 17 % de los sistemas hídricos presentan una calidad regular, 75 % una calidad mala y 8 % una calidad pésima.

La ambientalista sostuvo que estas cifras reflejan un deterioro generalizado de los sistemas hídricos y advierte sobre las dificultades para garantizar agua de calidad para la población.

De acuerdo con los datos proporcionados por Berta Medrano, El Salvador recibe alrededor de 37 mil millones de metros cúbicos de precipitación, pero la escorrentía total que logra aprovecharse ronda los 19 mil millones de metros cúbicos. De estos, aproximadamente 13 mil millones corresponden a aguas superficiales y poco más de 5,500 millones se almacenan como recursos disponibles.

En el caso de la cuenca del río Lempa, Medrano citó una producción aproximada de 16,686 millones de metros cúbicos de agua, aunque advirtió que esta disponibilidad está disminuyendo debido a la degradación ambiental.

Medrano insistió en que la protección de los recursos hídricos no puede recaer únicamente en el Estado. Consideró que existe una responsabilidad compartida entre las instituciones, las empresas, las comunidades y cada ciudadano.

En el ámbito individual, llamó a utilizar racionalmente el agua, evitar su desperdicio, proteger los árboles y denunciar acciones que dañen los ecosistemas.

Para Medrano, la educación ambiental debe convertirse en un componente transversal de la formación de las nuevas generaciones, de manera que la población comprenda que la vida y las actividades económicas dependen directamente de ecosistemas saludables.

El deterioro de los ríos, lagos y cuencas no solo representa un problema ambiental, también amenaza la seguridad hídrica, la economía, la salud y las condiciones de vida de las actuales y futuras generaciones.

YSUCA: https://ysuca.org.sv/2026/08/mas-del-80-de-los-sistemas-hidricos-de-el-salvador-tienen-mala-o-pesima-calidad/