More than a commitment made to the International Monetary Fund (IMF) as part of a financial assistance agreement, reform of the Comprehensive Pension System Law has become a necessity in El Salvador due to the system’s unsustainability, which is tied to factors such as low contribution density and the high levels that pension debt has reached.
According to expert Patricio Pineda, that low contribution density will mean that up to 1.5 million workers who currently contribute to the pension system “will never have a pension in El Salvador,” because their contributions “are not in line with what their pension will demand when they are senior citizens.” Pineda, also the founder of the Working Group for a Dignified Pension (Mesa de Trabajo por una Pensión Digna), appeared on Canal 21’s morning interview program.
But what does the term “contribution density” mean? Basically, it indicates how long a person has been contributing to the pension system during their working life. If it is a low density, it means they have worked for several periods without contributing — for example, because they were unemployed, worked informally, or were not enrolled in the system.
At this point, it must be taken into account that the monthly contributions a worker makes translate into money that ends up in their individual account, which is what finances the pension they receive in old age once they retire. If a person retires and their individual account does not have sufficient funds to guarantee them a pension for many years, then the Solidarity Guarantee Account (CGS), within the same system, is responsible for financing that remaining pension.
Given the current state of the system, which includes heavy debt and a growing dependence on the CGS, various analyses agree that the funds to finance insufficient pensions could run out sooner than expected unless radical reforms like the one requested by the IMF are carried out.
The situation is such that, because of this, Pineda warns that out of a total of 1.9 million (according to data estimated by the Working Group), it is precisely those 1.5 million who are at risk of never accessing a pension, something the expert says is also linked to the low wages they earn. “There are 9 million active salaries in the country, and of those, 1.5 million are below $500 a month,” he points out.
Likewise, the actuarial study that the government itself presented to the IMF in December of last year shows that 2.1 million people in the country have an account in the pension system; however, in 2024 only 1.1 million workers made at least one contribution during the entire year, which sheds light on the low contribution density the system is currently experiencing.
On this point, because the country’s own demographic characteristics indicate that in the coming decades the proportion of senior citizens will be greater than the number of active workers, an accelerated depletion of CGS funds is expected. In fact, the actuarial document projects that the CGS would be depleted far sooner — by 2029.
Currently, the government’s debt to the pension system amounts to $11,669.8 million (most recent data as of June), an amount that according to Pineda means up to 73% of total assets are already compromised by that debt.
The government was supposed to have presented a pension reform proposal this past February 10; however, to date there has been no news on the matter. According to credit rating agencies, as well as economists, the delay could be due to a need to reduce the “political cost” it would entail in a pre-election context.
El Diario de Hoy: https://www.eldiariodehoy.com/negocios/hasta-1-5-millones-jamas-tendran-pension-senala-experto/89210/2026/
Del total de cotizantes, hasta 1.5 millones «jamás tendrán pensión», advierte experto
Por Juan Carlos Mejía
Más que un compromiso adquirido con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en el marco de un acuerdo de asistencia financiera, la reforma a la Ley Integral del Sistema de Pensiones se ha convertido en una necesidad en El Salvador debido a la insostenibilidad en la que se encuentra, algo que está sujeto a factores como la baja densidad de contribuciones y también a los altos niveles que ha alcanzado la deuda previsional.
De acuerdo con el experto Patricio Pineda, esa baja densidad de contribución provocará que hasta 1.5 millones de trabajadores, que actualmente cotizan al sistema previsional, «jamás tendrán una pensión en El Salvador», debido a que sus cotizaciones «no están acordes a lo que le va a demandar su pensión cuando sea un adulto mayor», señala el también fundador de la Mesa de Trabajo por una Pensión Digna, quien participó en la entrevista matutina de Canal 21.
Pero, ¿qué significa el término «densidad de contribución»? básicamente, indica cuánto tiempo una persona ha estado aportando al sistema de pensiones durante su vida laboral. Si es una baja densidad, significa que ha trabajado varios períodos sin cotizar, por ejemplo, porque estuvo desempleada, trabajó de manera informal o no estuvo afiliada al sistema.
En este punto, hay que tomar en cuenta que los aportes mensuales que un trabajador realiza se traducen en dinero que va a parar a su cuenta individual, la cual es la que financia, ya en su vejez, la pensión que recibe una vez jubilado. Si una persona se jubila y su cuenta individual no cuenta con fondos suficientes para garantizarle una pensión por muchos años, entonces la Cuenta de Garantía Solidaria (CGS), dentro del mismo sistema, es la que se encarga de financiar esa pensión restante.
Debido al estado actual del sistema, que incluye un fuerte endeudamiento y una dependencia cada vez más fuerte de la CGS, diversos análisis coinciden en que los fondos para financiar las pensiones insuficientes podrían agotarse más pronto de lo esperado, siempre y cuando no se realicen reformas radicales como la solicitada por el FMI.
La situación es tal que, debido a eso, Pineda advierte que de un total de 1.9 millones (según datos estimados por la Mesa), son precisamente esos 1.5 millones que están en riesgo de nunca acceder a una pensión, algo que según el experto está vinculado también a los bajos salarios que perciben. «En el país hay 9 millones de salarios activos y, de esos, 1.5 millones están por debajo de los $500 mensuales», apunta.
Asimismo, el propio estudio actuarial que el gobierno presentó ante el FMI en diciembre del año pasado arroja que en el país hay 2.1 millones de personas que tienen una cuenta en el sistema previsional, sin embargo, para 2024 solo 1.1 millón de trabajadores hicieron por lo menos una contribución durante todo el año, lo que da luces de la baja densidad de contribuciones que percibe actualmente el sistema.
En este punto, debido a que las propias características demográficas del país apuntan a que, en las próximas décadas, la proporción de adultos mayores será mayor que la cantidad de trabajadores activos es que se prevé un agotamiento acelerado de los fondos de la CGS. De hecho, el documento actuarial prevé que la CGS se agotaría, incluso mucho antes, para 2029.
Actualmente, la deuda que el gobierno mantiene con el sistema de pensiones asciende a $11,669.8 millones (datos más recientes a junio), un monto que según Pineda provoca que hasta un 73% del patrimonio total esté ya comprometido por esa deuda.
El gobierno debió haber presentado una propuesta de reforma previsional el pasado 10 de febrero, sin embargo, hasta la fecha no se han conocido noticias al respecto. Según agencias de calificación crediticia, así como economistas, el retraso podría deberse a una necesidad por reducir el «costo político» que significaría en un contexto preelectoral.
El Diario de Hoy: https://www.eldiariodehoy.com/negocios/hasta-1-5-millones-jamas-tendran-pension-senala-experto/89210/2026/

