Six in Ten Informal Microenterprises Depend on Loans from Loan Sharks — Seis de cada diez microempresas informales dependen de los préstamos con usureros

Jul 24, 2026

Six in Ten Informal Microenterprises Depend on Loans from Loan Sharks
Informal loans move around $1.25 billion a year among the country's micro and small businesses, according to a report by FUSAI and ASOMI. — Los préstamos informales mueven alrededor de $1,251.5 millones al año entre las micro y pequeñas empresas del país, según un informe de FUSAI y ASOMI.

More than 850,000 micro and small businesses operating informally or semi-informally keep part of their operations running with money obtained through loans from loan sharks — a practice that moves around $1.25 billion a year and far exceeds the size of the loan portfolios of some financial institutions.

That is the finding of a study by the Micro and Small Business Observatory (MYPE) of the Salvadoran Foundation for Comprehensive Support (FUSAI), together with the Association of Microfinance Organizations (ASOMI), which shows that 62.2% of these small businesses have turned to informal lenders at some point — a proportion that, according to the researchers, reflects that this type of financing has become the only way thousands of small ventures manage to stay afloat.

“We’ve found that roughly two out of every three informal micro and small businesses turn to informal loans. 62.2%, two out of three… what the magnitude of this is showing us is how ineffective the Law Against Usury has been at controlling it,” said Rafael Pleités, advisor and research coordinator at FUSAI’s MYPE Observatory, during the presentation of the report, held yesterday.

Along these lines, the data also show that not all microentrepreneurs turn to loan sharks for the same reasons. For example, most of the borrowed money ends up in businesses that never even try to apply for credit at a formal financial institution because they believe the process will be too complicated or think their application will be rejected. Another group already has a formal loan but needs additional cash to get through an emergency, while a smaller share consists of microenterprises that did go to a bank or a microfinance institution and were turned down.

Because of this, the speed with which these lenders operate is one of the main explanations for why this type of credit is so widespread among microentrepreneurs. While getting a formal loan from a bank or a credit union can take several days or weeks, the study notes that 68% of those who seek money from a loan shark receive it that same day — immediate liquidity, and a major factor pushing entrepreneurs to choose these financing options, despite the high interest rates they face.

“Who lends with that kind of speed? What the advisors (at ASOMI’s microfinance institutions) are saying is that the informal lender’s advantage is speed and ease,” Pleités explained during the presentation of the study.

That ease, once again, comes at a very high price for the microenterprises that turn to these loans. The study estimates that the average rate charged by loan sharks hovers around 1,869% a year — far above the limits set by the Law Against Usury — which means a small debt can grow quickly and eat away at, or swallow up, a business’s income.

Another relevant point regarding the reasons for taking out these loans is that the money is not always invested in something related to the business itself. In fact, the report notes that among the microentrepreneurs surveyed, as many as 43.5% said they sought the money to deal with some kind of family emergency, while 41.7% did so to keep their business running, and as many as 36.3% said they took out the loan to pay other debts they could no longer cover.

“Informal credit works as a last resort, but also as a trap. The rates are abusive, there are no legal protections, and borrowers are exposed to harassment, threats, and even violence,” Pleités warned.

That is why formal microfinance institutions, which provide loans to microenterprises, also recognize that the problem ends up affecting more than just the business’s finances. Alexander Reyes, president of ASOMI, noted that when payments start piling up, many entrepreneurs sacrifice basic needs in order to meet their obligations.

“Over-indebtedness builds as our clients, these microentrepreneurs, become unable to make their payments, or they sacrifice basic things like health, education, and food,” he said.

Reyes added that this reality does not go unnoticed by the institutions working with this sector, and explained that there are still opportunities to offer products that can adapt to the needs of small businesses. During the study’s data collection, advisors at ASOMI’s member institutions identified that reducing processes and requirements, speeding up loan approvals, and offering financial training are the main needs they observe among their microentrepreneur clients.

For all these reasons, rather than attributing the problem to bad financial decision-making on the part of entrepreneurs, the study argues that the growth of informal lending is due to a series of factors: most of these are businesses that live day to day, that face urgent family needs, or that run up against credit approval processes too slow to match the immediacy of a microenterprise’s needs.

For that reason, the researchers noted that reducing microentrepreneurs’ dependence on informal credit could be achieved by strengthening enforcement of the Law Against Usury, expanding formal credit options with more streamlined procedures, or offering support and advisory services.

El Diario de Hoy: https://www.eldiariodehoy.com/negocios/microempresas-el-salvador-dependen-prestamos-usureros/86923/2026/

Seis de cada diez microempresas informales dependen de los préstamos con usureros

Por Juan Carlos Mejía

Más de 850,000 micro y pequeñas empresas que operan en la informalidad o de forma semiinformal sostienen parte de sus operaciones con dinero adquirido a través de préstamos con usureros, una práctica que mueve alrededor de $1,251.5 millones al año, y que supera ampliamente el tamaño de la cartera de préstamos de algunas instituciones financieras.

Así lo refleja una investigación elaborada por el Observatorio MYPE de la Fundación Salvadoreña de Apoyo Integral (Fusai), junto con la Asociación de Organizaciones de Microfinanzas (ASOMI), la cual arroja que un 62.2% de estos pequeños negocios ha recurrido alguna vez a prestamistas informales, una proporción que, según los investigadores, refleja que este tipo de financiamiento se ha convertido en la única forma en la que miles de emprendimientos logran mantenerse a flote.

«Tenemos que aproximadamente dos de cada tres micro y pequeñas empresas informales recurren a préstamos informales. 62.2%, dos de cada tres… la magnitud lo que nos está mostrando es la poca efectividad de la Ley contra la usura para controlar esto», afirmó Rafael Pleités, asesor y coordinador investigación del Observatorio MYPE de FUSAI, durante la presentación del informe, realizada ayer.

En este sentido, los datos también muestran que no todos los microempresarios se acercan a los usureros por las mismas razones pues, por ejemplo, la mayor parte del dinero prestado termina en negocios que nunca intentan solicitar un crédito en una institución financiera formal porque consideran que el proceso será demasiado complicado o creen que su solicitud será rechazada. Otro grupo ya tiene un préstamo formal, pero necesita efectivo adicional para salir de una emergencia, mientras que una proporción más pequeña se refiere a las microempresas que sí acudieron a un banco o una microfinanciera y fueron rechazadas.

Debido a lo anterior, la rapidez con la que operan los prestamistas es una de las principales explicaciones de por qué hay tantos créditos de este tipo entre los microempresarios pues, mientras conseguir un crédito formal en un banco o una caja de crédito puede tomar varios días o semanas, el estudio señala que el 68% de quienes buscan dinero con un usurero lo recibe ese mismo día, lo que implica liquidez inmediata y un factor importante que empuja a los emprendedores a decidirse por estas alternativas de financiamiento, muy a pesar de las altas tasas de interés a las que se enfrentan.

«¿Quién le presta con la agilidad tal? Lo que están diciendo los asesores (de las microfinancieras de ASOMI) es que la ventaja que tiene el prestamista informal es la agilidad y la facilidad», explicó Pleités durante la presentación del estudio.

Esa facilidad, de nuevo, tiene un precio muy alto para las microempresas que recurren a estos préstamos. La investigación calcula que la tasa promedio que cobran los usureros ronda el 1,869% anual, muy por encima de los límites que contempla la Ley contra la Usura, lo que provoca que una deuda pequeña pueda crecer rápidamente y deteriore, o absorba, los ingresos de los negocios.

Asimismo, un punto que resulta relevante con respecto a los motivos para adquirir estos préstamos es que no siempre se destinan a una inversión relacionada con el emprendimiento y, de hecho, el informe apunta que de los microempresarios consultados en el estudio, hasta un 43.5% dijo que buscó ese dinero para resolver algún tipo de emergencia familiar, mientras que el 41.7% para no detener el funcionamiento del negocio y hasta un 36.3% señaló que lo solicitó para pagar otras deudas que ya no podía cubrir.

«El crédito informal opera como última opción, pero también como trampa. Las tasas son abusivas, no existen garantías legales y los prestatarios están expuestos a acoso, amenazas e incluso violencia», advirtió Pleités.

Debido a esto, es que también las instituciones microfinancieras formales, dedicadas a ofrecer créditos a microempresas, reconocen que el problema termina afectando más allá de las finanzas del negocio. Alexander Reyes, presidente de ASOMI, señaló que cuando los pagos comienzan a acumularse, muchos emprendedores sacrifican necesidades básicas para poder cumplir con sus obligaciones.

«El sobreendeudamiento se genera en medida que nuestros clientes o los microempresarios no puedan cancelar las cuotas o sacrifican temas básicos como salud, educación, alimentación», afirmó.

Reyes, además, añadió que esa realidad no pasa desapercibida en las instituciones que trabajan con este sector, a la vez que explicó que todavía existen oportunidades para ofrecer productos que puedan adaptarse a las necesidades de los pequeños negocios, ya que, durante el levantamiento de datos del estudio, los asesores de las instituciones de ASOMI identificaron que aspectos como la reducción de procesos y requisitos, acelerar las aprobaciones de los créditos u ofrecer capacitaciones financieras son las principales necesidades observadas en sus clientes microempresarios.

Por todo lo anterior, más que atribuir el problema a una mala decisión financiera por parte de los emprendedores, el estudio plantea que el crecimiento de los préstamos informales se debe a una serie de factores, como podría ser el hecho de que la mayoría son negocios que viven al día, que tienen necesidades familiares urgentes o que se enfrentan a procesos de aprobación de créditos demasiado lentos que no coinciden con la inmediatez de las necesidades de las microempresas.

Por ello, los investigadores señalaron que que reducir la dependencia de los microempresarios con los créditos informales podría lograrse si se refuerza la aplicación de la Ley contra la Usura, si se amplían las opciones de crédito formal con trámites más simplificados o si se ofrece acompañamiento y asesoría

El Diario de Hoy: https://www.eldiariodehoy.com/negocios/microempresas-el-salvador-dependen-prestamos-usureros/86923/2026/