With less than two months before Temporary Protected Status (TPS) for Salvadorans expires (September 9, 2026), a group of 80 members of the U.S. Congress asked the Department of Homeland Security (DHS) to extend the benefit and prevent some 200,000 migrants from facing deportation proceedings.
The petition, led by Democratic Representative Jim McGovern, was addressed to Secretary of Homeland Security Markwayne Mullin. In it, the lawmakers argue that canceling TPS would have a severe impact on both Salvadoran families and the U.S. economy, according to information compiled by the Daily Hampshire Gazette.
In the letter, the lawmakers argue that the conditions that gave rise to TPS not only persist but have been compounded by new economic, humanitarian, and human rights problems.
According to the document, cited by the U.S. outlet, El Salvador would face difficulties absorbing the mass return of thousands of people due to the economic situation, the strain on public services, and reports indicating that some deported migrants have been detained after returning to El Salvador.
“Not only do the conditions that initially justified El Salvador’s TPS designation in 2001 persist, but new and severe humanitarian, economic, and human rights crises compound the country’s inability to manage the return of its nationals,” the letter states, as cited by the Daily Hampshire Gazette.
The lawmakers also cite reports from human rights organizations documenting arbitrary detentions, forced disappearances, mass trials, the detention of thousands of minors, and hundreds of deaths in state custody since 2022. They also note independent reports of deported migrants who were subsequently imprisoned without due process.
More than 150,000 U.S. children could be affected
They also note that more than 150,000 U.S. citizen children have at least one parent protected by the program and point out that numerous beneficiaries have lived and worked legally in the United States for decades, even though they have no path to permanent residency.
In addition, they estimate that roughly one in five Salvadorans with TPS arrived in the United States before turning 16.
“Withdrawing their status would cause incalculable harm to them, their U.S. citizen children, their families, and the communities and economy they help sustain,” the letter states.
Salvadorans’ contribution to the U.S.
The request also emphasizes the weight TPS beneficiaries carry in the U.S. economy.
According to the lawmakers, nearly 90% of Salvadorans protected by the program are employed and generate approximately $5.4 billion for the U.S. economy, in addition to contributing some $1.5 billion a year in federal, state, and local taxes.
The initiative is backed by organizations including the National TPS Alliance, the American Business Immigration Coalition, Alianza Americas, the National Day Laborer Organizing Network, SEIU, CASA, CARCEN-LA, FWD.us, and the National Domestic Workers Alliance.
The request to the Department of Homeland Security comes days after the U.S. Supreme Court allowed the administration of President Donald Trump to move forward with ending deportation protections for hundreds of thousands of Haitians and thousands of Syrians covered by TPS — a precedent that has heightened uncertainty among Salvadoran beneficiaries.
For now, the U.S. government has not announced whether it will extend TPS for El Salvador before its expiration on September 9.
Cancelación del TPS para salvadoreños “causaría un daño incalculable”: legisladores estadounidenses presionan para evitar fin de protección temporal
Por Ronald Erazo
A menos de dos meses de que expire el Estatus de Protección Temporal (TPS) para los salvadoreños (9 de septiembre de 2026), un grupo de 80 legisladores del Congreso de Estados Unidos solicitó al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) que prorrogue el beneficio y evite que unos 200,000 migrantes queden expuestos a procesos de deportación.
La petición, encabezada por el representante demócrata Jim McGovern, fue dirigida al secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin. En ella, los congresistas sostienen que cancelar el TPS tendría un fuerte impacto tanto para las familias salvadoreñas como para la economía estadounidense, según información recopilada por Daily Hampshire Gazette.
En la carta, los legisladores argumentan que las condiciones que dieron origen al TPS no solo continúan, sino que se han agravado con nuevos problemas económicos, humanitarios y de derechos humanos.
Según el documento, citado por el medio estadounidese, El Salvador enfrentaría dificultades para absorber el retorno masivo de miles de personas debido a la situación económica, la presión sobre los servicios públicos y reportes que señalan que algunos migrantes deportados han sido detenidos tras regresar a El Salvador.
“No solo persisten las condiciones que inicialmente justificaron la designación de El Salvador para el TPS en 2001, sino que nuevas y graves crisis humanitarias, económicas y de derechos humanos agravan la incapacidad del país para gestionar el retorno de sus nacionales”, sostiene la carta citada por Daily Hampshire Gazette.
Los congresistas también mencionan informes de organizaciones de derechos humanos que documentan detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, juicios masivos, la detención de miles de menores y centenares de muertes bajo custodia del Estado desde 2022. Asimismo, afirman que existen reportes independientes sobre migrantes deportados que posteriormente fueron encarcelados sin debido proceso.
Más de 150,000 niños estadounidenses podrían verse afectados
Asimismo, señalan que más de 150,000 niños ciudadanos estadounidenses tienen al menos uno de sus padres protegido por este programa y recuerdan que numerosos beneficiarios han vivido y trabajado legalmente en Estados Unidos durante décadas, aunque no cuentan con un camino para obtener la residencia permanente.
Además, estiman que aproximadamente uno de cada cinco salvadoreños con TPS llegó al país norteamericano antes de cumplir los 16 años.
“La retirada de su estatus les causaría un daño incalculable a ellos, a sus hijos ciudadanos estadounidenses, a sus familias y a las comunidades y la economía que ayudan a sostener”, indica la misiva.
El aporte de los salvadoreños a EUA
La solicitud también enfatiza el peso que tienen los beneficiarios del TPS en la economía de Estados Unidos.
De acuerdo con los legisladores, cerca del 90 % de los salvadoreños protegidos por el programa están empleados y generan aproximadamente $5,400 millones para la economía estadounidense, además de aportar unos $1,500 millones al año en impuestos federales, estatales y locales.
La iniciativa cuenta con el respaldo de organizaciones como National TPS Alliance, American Business Immigration Coalition, Alianza Americas, National Day Laborer Organizing Network, SEIU, CASA, CARCEN-LA, FWD.us y National Domestic Workers Alliance.
La solicitud al Departamento de Seguridad Nacional se presenta días después de que la Corte Suprema de Estados Unidos permitiera a la administración del presidente Donald Trump avanzar con el fin de las protecciones contra la deportación para cientos de miles de haitianos y miles de sirios amparados por el TPS, un precedente que ha incrementado la incertidumbre entre los beneficiarios salvadoreños.
Por ahora, el Gobierno estadounidense no ha anunciado si extenderá o no la vigencia del TPS para El Salvador antes de su vencimiento el próximo 9 de septiembre.

