The Nuevas Ideas script played out without surprises. In the internal election, designed for a single precandidacy and without data open to the public or its members, the ruling party ratified Nayib Bukele and his running mate, Félix Ulloa, on July 12 to run for a third consecutive term in the general elections of February 28, 2027.
After the internal vote concluded, the party posted on its X account a link to the webpage of its election results, where its candidates for the presidency, for lawmakers in the Legislative Assembly, and for mayoral offices are already defined. On that web platform, Bukele appears as the sole candidate, without specifying how many members were approved to vote or how many of those members voted for him. Not even the percentage by which he was ratified appears. What is more, Félix Ulloa is not shown beside him either, even though he remains his running mate, as he has been since they first ran to win the elections in 2019. Only Bukele’s photograph, his name, and the title “President” appear.
In the categories for legislative and mayoral candidates, the party limited itself to replacing absolute numbers with victory percentages, deliberately omitting the actual number of votes cast and the real size of the membership roll. This, consequently, leaves data that cannot be independently verified. In the legislative results, percentages can exceed 100 percent because of multiple candidacies, meaning each voter could have selected several candidates.
With these results, Bukele and Ulloa will be able to run for president a third consecutive time. This was unconstitutional and illegal before Bukele took power and seized the three branches of government and all public institutions, including the Supreme Electoral Tribunal (TSE). Starting in 2021, when his party won an absolute majority in the Legislative Assembly, his first step was to purge the Supreme Court of Justice and install justices aligned with his interests. He also removed the attorney general at the time (Raúl Melara) and appointed one (Rodolfo Delgado) who has shown complete subservience. Those new justices reinterpreted the Constitution to suit Bukele and concluded that presidential reelection is not unconstitutional. Lawmakers then passed a series of constitutional and legal reforms to expel the opposition and strip it of funding. In this way, they created the conditions for Nuevas Ideas to win elections.
One maneuver by the Bukele-aligned Assembly was the approval of a transitional provision to shorten the current presidential term to three years. Thus, this term—the second consecutive one—which originally was set to expire in 2029, will conclude two years earlier. According to Nuevas Ideas’ political calculus, the adjustment was necessary to move the executive election forward and align it in an electoral calendar synchronized with the 2027 legislative and municipal contests. But that was not all. Lawmakers also extended future presidential terms from five to six years, ensuring the electoral machinery remains synchronized.
The constitutional reforms also eliminated the presidential runoff and removed public funding for political parties. This blow, in the view of the organization Acción Ciudadana, represents a clear setback from the historic steps previously taken to bring transparency to party financing. The measure also condemns political parties to rely exclusively on private donors, which compromises ideological independence and fractures electoral competition. This, in turn, opens the door for organized crime to finance political campaigns.
The 2027 elections, in addition to being held under new rules, will also unfold in a context in which Bukele’s government maintains broad support sustained by improved security through the implementation of the state of exception, which suspends constitutional guarantees and has allowed authorities to carry out arbitrary detentions, prison torture, and due-process violations. Bukele has eliminated transparency by keeping information under seal, and human rights organizations, activists, unionists, journalists, and critical voices face political persecution.
On the second term’s performance, the UCA’s latest poll found that when asked directly about the government, the public reaffirms security and the fight against gangs as its main achievements, but points to the economy, unemployment, and irregularities in the health system as notable failures, alongside a more evident critical stance on the human rights situation.
GatoEncerrado: https://gatoencerrado.news/2026/07/13/bukele-es-ratificado-como-candidato-presidencial-por-tercera-vez-consecutiva/
Nuevas Ideas, siguiendo un guion predecible, ratifica la candidatura de Bukele para que busque un tercer periodo consecutivo
Beatriz Benítez
El guion de Nuevas Ideas se ejecutó sin sorpresas. En la elección interna, diseñada para una precandidatura única y sin datos abiertos al público ni a sus afiliados, el partido oficialista ratificó este 12 de julio a Nayib Bukele y a su compañero de fórmula, Félix Ulloa, para que se postulen a un tercer periodo consecutivo en las elecciones generales del 28 de febrero de 2027.
Tras concluir los comicios internos, el partido colgó en su cuenta de X el enlace a la página web de los resultados de sus elecciones, con los que ya tienen definidos a sus candidatos a la Presidencia de la República, a diputados y diputadas de la Asamblea Legislativa y candidatos a las alcaldías. En esa plataforma web, Bukele figura como candidato único sin especificar cuántos afiliados estaban aprobados para votar, ni cuántos de esos militantes votaron por él. Ni siquiera aparece el porcentaje con el que fue ratificado. Es más, tampoco aparece a su lado Félix Ulloa, quien sigue siendo su compañero de fórmula, como lo ha sido desde la primera vez que se postularon para ganar las elecciones en 2019. Simplemente aparece su fotografía, su nombre y el título “Presidente”.
En las categorías de los resultados para candidatos a diputaciones y alcaldías, el partido se limitó a sustituir las cifras absolutas por porcentajes de victoria, omitiendo deliberadamente el caudal de votos emitidos y el tamaño real del padrón de afiliados. Lo que, en consecuencia, deja datos que no son verificables de forma independiente. En el caso de los resultados de diputaciones, los porcentajes pueden sumar más de 100 % por candidatura múltiple; lo que significa que cada votante pudo haber marcado varios candidatos.
Con estos resultados, Bukele y Ulloa podrán participar por tercera vez consecutiva en elecciones presidenciales. Esto era inconstitucional e ilegal antes de que Bukele llegara al poder y antes de haber secuestrado los tres poderes del Estado y todas instituciones públicas, incluyendo al Tribunal Supremo Electoral (TSE). Desde 2021, cuando su partido ganó la mayoría absoluta en la Asamblea Legislativa, lo primero que hizo fue descabezar a la Corte Suprema de Justicia e imponer magistrados afines a sus intereses. Asimismo, destituyó al fiscal general de ese momento (Raúl Melara) y nombró a uno (Rodolfo Delgado) que ha demostrado genuflexión. Esos nuevos magistrados reinterpretaron la Constitución, a conveniencia de Bukele, y concluyeron que la reelección presidencial no es inconstitucional. Luego, los diputados ejecutaron una serie de reformas a la Constitución y a las leyes para expulsar a la oposición y desfinanciarla. Así crearon las condiciones para que Nuevas Ideas gane las elecciones.
Una de las maniobras de la Asamblea bukelista fue la aprobación de una disposición transitoria para reducir a tres años el periodo presidencial actual. Así, este mandato —el segundo consecutivo— que originalmente debía expirar en 2029, concluirá dos años antes. Según el cálculo político de Nuevas Ideas, el ajuste era necesario para adelantar la elección del Ejecutivo y unificarla en un calendario electoral sincronizado con los comicios legislativos municipales de 2027. Pero eso no fue todo. Los diputados también aumentaron de cinco a seis años la duración de los futuros períodos presidenciales, asegurando así que el engranaje electoral mantenga simultaneidad.
Las reformas constitucionales también eliminaron la segunda vuelta electoral y suprimieron el financiamiento público a los partidos políticos. Esta estocada es, a criterio de la organización Acción Ciudadana, un evidente retroceso frente a los pasos históricos que se habían dado para transparentar el dinero en la política partidaria. Además, la medida condena a los partidos políticos a depender exclusivamente de donantes privados, lo que compromete la independencia ideológica y fractura la competencia electoral. Esto, a su vez, abre un portillo para que el crimen organizado pueda financiar campañas políticas.
Las elecciones de 2027, además de desarrollarse bajo nuevas reglas, también se darán bajo un contexto en el que el gobierno de Bukele mantiene un amplio respaldo sostenido en la mejora de la seguridad con la implementación del régimen de excepción que suspende garantías constitucionales y que ha permitido a las autoridades cometer detenciones arbitrarias, torturas en prisión y violaciones del debido proceso. Bukele ha eliminado la transparencia poniendo bajo reserva la información y las organizaciones de derechos humanos, activistas, sindicalistas, periodistas y voces críticas enfrentan persecución política.
Sobre la actuación del segundo mandato de Bukele, la última encuesta de la UCA señaló que al evaluar directamente al gobierno, la población reafirma a la seguridad y el combate a las pandillas como sus principales logros, pero señalan a la economía, el desempleo e irregularidades en el sistema de salud como fracasos relevantes, junto con una postura crítica más evidente de la situación de los derechos humanos.
GatoEncerrado: https://gatoencerrado.news/2026/07/13/bukele-es-ratificado-como-candidato-presidencial-por-tercera-vez-consecutiva/
