The food consumed by Salvadoran families is at one of its highest price levels in recent years, driven by various factors — primarily the general price inflation the country has experienced for several years now.
According to data from the National Statistics and Census Office (ONEC), which has added a new metric for measuring food prices on its website, urban basic food staples show an annual average so far in 2026 that is well above those seen in previous years, surpassed only by the 2024 average.
In figures, during the first four months of the year, the price of this set of foods — calculated based on the consumption and caloric needs of a 3.7-member family — averaged up to $253.71, while for rural families the average stands at $184.69, also one of the highest averages of the last decade. The highest average cost of urban basic food staples in the last ten years was $254.38, recorded in 2024.
The cost of urban basic food staples also reveals a price trend, as it now marks four consecutive years with average prices above $250. This shows that although inflation rates appear low (2.53% in May), the cost of living has not decreased in the last four years.
Compared to 2022, for example, it is clear that inflation has fallen; in June of that year, rates of up to 7.76% were observed. However, that percentage only reflects the increase that occurred that year relative to the previous year (2021). The current rate reflects the increase since 2025, which means that, since prices have not gone down, the low percentage simply translates into a less aggressive, but persistent, rise in costs.
This reality is reflected in the Central Reserve Bank’s own data, which indicate that in 2022, despite recording the highest levels of inflation, urban basic food staples averaged $231.08 annually. This means that this set of foods is now, on average, up to $22.63 more expensive than four years ago.
According to economist Raúl Castellón, who appeared in an interview on Canal 21, “when we look at the entire combination of price increases taking place, a real inflation rate of around 6% could be calculated,” which hits families’ purchasing power.
This situation is particularly difficult for rural families because, although basic food staples for that sector show a lower average than for urban areas, agricultural wages are lower, and they also face the difficulties the climate poses for rural labor demand.
For example, several reports from the Famine Early Warning Systems Network (FEWS NET) have reiterated that the El Niño phenomenon will affect the income levels of rural families because it will lead to a decrease in labor demand. This adds to the grain shortages that could inevitably occur after the prolonged dry spell and will be observed starting in July.
According to vendors of prepared foods, as well as vegetables and other supplies, the prices currently seen in the country had not been observed in previous years, all in a context where the war in Iran has also pushed inflation higher due to the rising cost of fuel and other petroleum-derived products.
El Diario de Hoy: https://www.eldiariodehoy.com/negocios/el-precio-promedio-de-la-canasta-basica-es-de-los-mas-altos-en-los-ultimos-diez-anos/81038/2026/
El precio promedio de la canasta básica es de los más altos en los últimos diez años
Por Juan Carlos Mejía
Los alimentos que consumen las familias salvadoreñas se encuentran en uno de sus niveles más altos de los últimos años, algo que ha venido siendo empujado por distintos factores, principalmente, por la inflación general de precios que se perciben en el país desde hace ya varios años.
De acuerdo con los datos de la Oficina Nacional de Estadística y Censos (ONEC), la cual ha incorporado un nuevo parámetro de medición de los precios de los alimentos en su sitio web, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) para el área urbana presenta un promedio anual, en lo que va de 2026, bastante superior a los que se han visto en años anteriores, y solo es superado por el promedio de 2024.
En cifras, en los primeros cuatro meses del año, el precio de este conjunto de alimentos, que se calcula con base en el consumo y necesidades calóricas de una familia de 3.7 miembros, ha promediado hasta $253.71, mientras que para las familias del campo el promedio se coloca en $184.69, el cual también es uno de los promedios más altos de la última década. El costo promedio de la canasta básica urbana más alto de los últimos diez años es de $254.38, registrado en 2024.
El costo de la CBA urbana también deja en evidencia una tendencia en los precios, pues suma ya cuatro años seguidos con precios promedios arriba de los $250, algo que demuestra que, aunque los índices de inflación se perciben bajos (2.53% en mayo), el costo de la vida no ha experimentado disminución en los últimos cuatro años.
Si se compara con 2022, por ejemplo, puede notarse que la inflación ha bajado, pues en junio de ese año se observaron tasas de hasta 7.76%, sin embargo, ese porcentaje solo marca el incremento que hubo ese año con respecto al año anterior (2021). La tasa actual es con respecto al incremento desde 2025, lo que implica que, como los precios no han bajado, el porcentaje bajo solo se traduce en que el encarecimiento ahora es menos agresivo, pero persistente.
Esta realidad está consignada en los propios datos del BCR, los cuales apuntan que en 2022, aunque se registraron los niveles más altos de inflación, la CBA urbana promedió $231.08 anuales, lo que quiere decir que ahora de conjunto de alimentos son, en promedio, hasta $22.63 más caros que hace cuatro años.
De acuerdo con el economista Raúl Castellón, quien estuvo en la entrevista de Canal 21, «cuando vemos toda la combinación de encarecimiento que se está dando, podría calcularse una tasa de inflación real de alrededor del 6%», algo que golpea la capacidad adquisitiva de las familias.
Esta situación es particularmente más difícil para las familias del campo pues, aunque la CBA de ese sector refleja un promedio menor al de la urbana, los salarios agrícolas son más bajos y también se enfrentan a las dificultades que representa el factor clima para la demanda laboral en el campo.
Por ejemplo, varios informes de la Red de Sistemas de Alerta Temprana contra la Hambruna (FEWS NET) han reiterado que el fenómeno de El Niño afectará el nivel de ingresos de las familias rurales debido a que implicará una disminución en la demanda de mano de obra, algo que se suma a la escasez de granos que, por defecto, podría ocurrir tras la canícula prolongada y que se observará a partir de julio.
Según comerciantes de alimentos preparados, así como de verduras y otros insumos, los precios que se observan actualmente en el país no se habían visto en años anteriores, todo en un contexto en el que la guerra en Irán también ha empujado la inflación debido al encarecimiento de los combustibles y de otros productos derivados del petróleo.
El Diario de Hoy: https://www.eldiariodehoy.com/negocios/el-precio-promedio-de-la-canasta-basica-es-de-los-mas-altos-en-los-ultimos-diez-anos/81038/2026/
