El Salvador has made progress in incorporating artificial intelligence tools and in creating an institutional framework for their development, but still faces challenges related to internet access, data availability, research, and capacity building, according to the UNESCO document El Salvador: Artificial Intelligence Readiness Stage report.
One of the main challenges identified by the report is the digital divide between urban and rural areas. According to data from the 2025 Multiple Purpose Household Survey (EHPM), 59.72% of urban households have internet access, while in rural areas the percentage drops to 23.38%, meaning that access in cities is nearly triple that of rural areas.
UNESCO notes that this inequality poses a challenge for the adoption of artificial intelligence, because access to connectivity is a necessary condition for the population to benefit from digital services based on this technology.
In the area of public services, the report highlights the DoctorSV telemedicine platform, developed with Google Cloud technology and funding from the Andean Development Corporation (CAF). According to the document, by the end of 2025 the platform recorded more than 400,000 users, between 11,000 and 12,000 daily consultations, and more than 1,500 certified doctors.
The second phase of the project, launched in 2026, incorporated the monitoring of chronic diseases using artificial intelligence tools; however, UNESCO notes that the clinical validation of these applications remains a pending issue.
The report also identifies challenges in research and innovation. El Salvador’s gross expenditure on research and development represents just 0.14% of Gross Domestic Product (GDP), placing the country 15th out of 19 in the 2025 Latin American Artificial Intelligence Index (ILIA).
Furthermore, UNESCO warns that the development of artificial intelligence requires strengthening the training of specialized talent. Among its recommendations, it proposes incorporating AI literacy and ethics into the education system, as well as creating national training programs for public officials.
The document notes that one of the main gaps remains the absence of a national artificial intelligence strategy with measurable objectives, a defined budget, and monitoring mechanisms that allow existing actions to be coordinated.
Likewise, the report warns that El Salvador does not currently have specific regulations to govern the public procurement of artificial intelligence systems. Although state purchases are governed by the Public Procurement Law, the regulations do not establish specific criteria for evaluating the risks associated with these technologies, such as algorithmic biases, data traceability, system explainability, or impact assessments prior to their implementation.
UNESCO also notes that the country has the Access to Public Information Law (LAIP) and regulations related to artificial intelligence; however, there are still no specific obligations for institutions to publish information about the AI systems they use, such as algorithm registries, technical specifications, or impact assessments. According to the report, “a person can request, through ordinary access channels, information about which AI systems an institution uses, under which contracts and in which administrative processes, as well as associated technical documentation and evaluation reports…”
The report also identifies gaps in protection against risks associated with artificial intelligence and content integrity, such as the generation of false information, synthetic content, or automated manipulation processes, because a comprehensive framework to address these scenarios does not yet exist.
Against this backdrop, UNESCO recommends strengthening artificial intelligence governance through public policies that incorporate transparency, data protection, citizen education, and evaluation mechanisms to reduce risks and ensure the responsible use of these technologies.
UNESCO concludes that El Salvador has taken initial steps in building an artificial intelligence ecosystem, but faces the challenge of ensuring that these advances are developed with greater inclusion, equitable access, and the protection of rights.
El Salvador carece de una estrategia nacional de IA con metas definidas, según UNESCO
K. Ventura
El Salvador ha avanzado en la incorporación de herramientas de inteligencia artificial y en la creación de un marco institucional para su desarrollo, pero mantiene desafíos relacionados con acceso a internet, disponibilidad de datos, investigación y formación de capacidades, según el documento El Salvador: reporte del Estadío de Preparación para la Inteligencia Artificial de la UNESCO.
Uno de los principales retos identificados por el informe es la brecha digital entre zonas urbanas y rurales. Según datos de la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM) 2025, el 59.72 % de los hogares urbanos cuenta con acceso a internet, mientras que en las zonas rurales el porcentaje baja al 23.38 %, lo que significa que el acceso en las ciudades casi triplica al del área rural.
La UNESCO señala que esta desigualdad representa un desafío para la adopción de inteligencia artificial, debido a que el acceso a conectividad es una condición necesaria para que la población pueda beneficiarse de servicios digitales basados en esta tecnología.
En el área de servicios públicos, el informe destaca la plataforma de telemedicina DoctorSV, desarrollada con tecnología de Google Cloud y financiamiento de la Corporación Andina de Fomento (CAF). Según el documento, hacia finales de 2025 la plataforma registraba más de 400 mil usuarios, entre 11 mil y 12 mil consultas diarias y más de 1,500 médicos certificados.
La segunda fase del proyecto, iniciada en 2026, incorporó seguimiento de enfermedades crónicas mediante herramientas de inteligencia artificial; sin embargo, la UNESCO señala que la validación clínica de estas aplicaciones continúa siendo un aspecto pendiente.
El reporte también identifica desafíos en investigación e innovación. El gasto bruto de El Salvador en investigación y desarrollo representa apenas el 0.14 % del Producto Interno Bruto (PIB), ubicando al país en la posición 15 de 19 dentro del Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA) 2025.
Además, la UNESCO advierte que el desarrollo de la inteligencia artificial requiere fortalecer la formación de talento especializado. Entre sus recomendaciones plantea incorporar la alfabetización y ética de la IA en el sistema educativo, así como crear programas nacionales de capacitación para funcionarios públicos.
El documento señala que una de las principales brechas continúa siendo la ausencia de una estrategia nacional de inteligencia artificial con objetivos medibles, presupuesto definido y mecanismos de seguimiento que permitan coordinar las acciones existentes.
Así mismo el informe advierte que El Salvador no cuenta actualmente con una normativa específica para regular la adquisición pública de sistemas de inteligencia artificial. Aunque las compras estatales se rigen por la Ley de Compras Públicas, la normativa no establece criterios particulares para evaluar riesgos asociados a estas tecnologías, como sesgos algorítmicos, trazabilidad de datos, explicabilidad de los sistemas o evaluaciones de impacto antes de su implementación.
La UNESCO también señala que el país cuenta con la Ley de Acceso a la Información Pública (LAIP) y normas relacionadas con inteligencia artificial; sin embargo, todavía no existen obligaciones específicas para que las instituciones publiquen información sobre los sistemas de IA utilizados, como registros de algoritmos, características técnicas o evaluaciones de impacto. Según el informe “una persona puede solicitar, por la vía ordinaria de acceso, información sobre qué sistemas de IA emplea una institución, bajo qué contratos y en qué procesos administrativos, así como documentación técnica y reportes de evaluación asociados…”.
El reporte también identifica vacíos en la protección frente a riesgos asociados a la inteligencia artificial y la integridad de contenidos, como la generación de información falsa, contenidos sintéticos o procesos automatizados de manipulación, debido a que aún no existe un marco integral para abordar estos escenarios.
Ante este panorama, UNESCO recomienda fortalecer la gobernanza de la inteligencia artificial mediante políticas públicas que incorporen transparencia, protección de datos, formación ciudadana y mecanismos de evaluación que permitan reducir riesgos y garantizar el uso responsable de estas tecnologías.
UNESCO concluye que El Salvador ha dado pasos iniciales en la construcción de un ecosistema de inteligencia artificial, pero enfrenta el desafío de garantizar que estos avances se desarrollen con mayor inclusión, acceso equitativo y protección de derechos.
