On World Day Against Child Labor, World Vision El Salvador presented an assessment of the state of children’s rights in the country. While the organization acknowledges significant legislative progress and the eradication of highly dangerous practices, it warns of the persistence of invisible forms of child labor, such as unpaid care work, and the long-term psychosocial impact they generate.
Historic progress: a robust legal framework and sectors free of exploitation
The humanitarian organization highlighted that El Salvador currently has solid legal tools to protect children. Chief among them is the Crecer Juntos Law for the Comprehensive Protection of Early Childhood, Childhood, and Adolescence, a key instrument that allows for the immediate activation of legal mechanisms when the right to education and a life free of exploitation is violated.
The organization also celebrated a historic milestone for the country: El Salvador’s official declaration as a territory free of child labor in sugarcane harvesting and cultivation, previously considered one of the most dangerous and severe forms of labor exploitation for minors.
Current challenges: the invisibility of domestic care and the water crisis
Despite gains in the formal sectors, World Vision specialists pointed out that the greatest current challenge lies in household dynamics. Unpaid care work and domestic chores have become one of the most “naturalized” and normalized forms of exploitation, disproportionately affecting girls and adolescents.
“How care work constitutes a form of child labor that also deprives girls and adolescents of studying, playing, and fully developing… is one of the issues we wanted to bring into the conversation.” Marcela Mejívar, safeguarding and protection specialist.
The assessment underscores that this phenomenon is closely linked to structural deficiencies in communities, primarily the shortage of drinking water. In vulnerable areas, girls are forced to spend multiple hours a day alongside their mothers collecting and hauling water, which increases their workload and keeps them out of the classroom.
Psychosocial repercussions: anxious adults with broken childhoods
Another critical issue brought to the table is the invisible toll of child labor. According to the organization, the stress and anxiety endured during childhood often manifest in later stages of life.
The institutional analysis suggests that many complex mental health conditions in adulthood are rooted in childhoods where the right to play was denied. Preventing these dynamics, they argue, is the foundation for building a healthy society going forward.
Strategy 2030: concrete responses on the ground
Faced with this scenario, World Vision is implementing an institutional strategy focused on tackling the problem at its root through two main pillars and three cross-cutting areas (Protection, Inclusion, and Faith):
- WASH Program (water and sanitation): aimed at bringing drinking water to vulnerable communities. By ensuring a household water supply, the time girls spend hauling water is drastically reduced, freeing up time for their schooling and recreation.
- Economic empowerment with a Social Seal: technical support for local entrepreneurs to connect to value chains, under the strict condition of developing productive initiatives that are “free of child labor” (such as vegetable and tomato production without underage labor).
- Community strengthening: training programs run jointly with churches and local leaders so that families learn to identify at-risk situations and know how to activate the formal protection system’s referral pathways when a child drops out of school.
World Vision El Salvador alerta sobre el impacto del trabajo doméstico y la falta de agua en el bienestar de la niñez
Por redacción empresarial
En el marco del Día Mundial del Trabajo Infantil, World Vision El Salvador presentó un balance sobre la situación de los derechos de la niñez en el país. Si bien la organización reconoce importantes avances en materia legislativa y la erradicación de prácticas de alta peligrosidad, advierte sobre la persistencia de formas invisibilizadas de trabajo infantil, como las labores de cuidado no remuneradas, y el impacto psicosocial que estas generan a largo plazo.
Avances históricos: un marco legal robusto y sectores libres de explotación
La organización humanitaria destacó que El Salvador cuenta actualmente con herramientas jurídicas sólidas para la defensa de la infancia. Entre ellas, la Ley Crecer Juntos para la Protección Integral de la Primera Infancia, Niñez y Adolescencia, un instrumento clave que permite activar mecanismos legales inmediatos cuando se vulnera el derecho a la educación y a una vida libre de explotación.
Asimismo, se celebró un hito histórico para el país: la declaración oficial de El Salvador como territorio libre de trabajo infantil en la zafra y la caña de azúcar, considerada anteriormente una de las formas de explotación laboral más peligrosas y graves para los menores.
Los desafíos actuales: la invisibilidad del cuidado doméstico y la crisis del agua
A pesar de los logros en los sectores formales, especialistas de World Vision señalaron que el mayor reto actual radica en las dinámicas del hogar. El trabajo de cuidados no remunerado y las labores domésticas se han configurado como una de las formas de explotación más «naturalizadas» y normalizadas, afectando de manera desproporcionada a niñas y adolescentes.
«Cómo el trabajo de cuidados configura una forma de trabajo infantil que también priva a las niñas y las adolescentes de estudiar, de jugar y de tener un pleno desarrollo… es uno de los temas que hemos querido poner en diálogo». Marcela Mejivar, especialista en salvaguarda y protección.
El diagnóstico subraya que este fenómeno está estrechamente ligado a deficiencias estructurales en las comunidades, principalmente la escasez de agua potable. En zonas vulnerables, las niñas se ven obligadas a invertir múltiples horas del día junto a sus madres en la recolección y acarreo de agua, lo que incrementa su carga de trabajo y las aleja de las aulas.
Repercusiones psicosociales: adultos ansiosos con infancias rotas
Otro punto crítico puesto sobre la mesa son las secuelas invisibles del trabajo infantil. De acuerdo con la organización, las cargas de estrés y ansiedad sufridas durante la niñez suelen manifestarse en etapas posteriores de la vida.
El análisis institucional apunta a que muchos cuadros de salud mental complejos en la edad adulta tienen su raíz en infancias donde se privó el derecho al juego. Prevenir estas dinámicas, argumentan, es la base para construir una sociedad sana a futuro.
Estrategia 2030: respuestas concretas desde el territorio
Frente a este escenario, World Vision implementa una estrategia institucional enfocada en cortar el problema de raíz a través de dos grandes pilares y tres ejes transversales (Protección, Inclusión y Fe):
- Programa WASH (agua y saneamiento): orientado a acercar el agua potable a las comunidades vulnerables. Al garantizar el suministro en los hogares, se reduce drásticamente el tiempo que las niñas dedican al acarreo, liberando espacio para su escolarización y esparcimiento.
- Empoderamiento económico con Sello Social: apoyo técnico a emprendedores locales para conectarse a cadenas de valor, bajo la estricta condición de desarrollar iniciativas productivas «libres de trabajo infantil» (como la producción de hortalizas y tomates sin mano de obra menor).
- Fortalecimiento comunitario: programas formativos en conjunto con iglesias y líderes locales para que las familias aprendan a identificar situaciones de riesgo y sepan cómo activar las rutas del sistema formal de protección cuando un niño deja la escuela.
