The Salvadoran Social Security Institute (ISSS) is undergoing a process of financial deterioration that has eroded a significant portion of its accumulated reserves in recent years, according to financial statements published by the institution.
Although employer and worker contributions have grown steadily between 2020 and 2025, official reports on the institution’s finances show that spending has risen even faster, producing recurring deficits.
Between 2020 and 2025, ISSS equity fell from $617.8 million to $425 million—a drop of nearly $193 million, representing a 31% reduction in the institution’s net worth.
The decline coincides with a period in which the ISSS began posting financial losses on a consistent basis. After closing 2020 with a surplus of $18.1 million, the institution has reported losses in every subsequent year: $4.8 million in 2021, $58.3 million in 2022, $61 million in 2023, $64 million in 2024, and $6 million in 2025.
The data suggest the problem is not a lack of revenue. Employer and worker contributions grew steadily throughout the period analyzed. In 2020, the ISSS received $584.9 million from this source; by 2025, that figure had risen to $841 million, an increase of more than 40%.
Spending, however, grew at an even faster pace.
Personnel costs rose from $309 million in 2020 to $417 million in 2025. Meanwhile, spending on consumable goods increased from $123 million to $180 million. At the same time, spending on services doubled, climbing from $71 million to $162 million.
As a result, revenue growth has proved insufficient to offset the rise in operating costs.
Another indicator of financial strain is the increase in obligations to third parties. Accounts payable and other financial commitments increased from $49 million in 2020 to $140 million in 2025. This means the institution is increasingly reliant on short-term financing and extended payment terms to sustain its operations.
Financial investments also show signs of depletion. Although the ISSS continues to hold invested resources, these have increasingly been used to support institutional operations and cover accumulated deficits.
In 2021, the ISSS reported financial investments of approximately $307 million, mainly time deposits and short-term financial instruments. By 2025, that figure had fallen to $150 million—a decline of roughly 51% in just four years.
The 2025 accounts show a smaller deficit for the period, with a gap of only $6 million between revenue and expenditure. However, this result does not alter the underlying spending trend, which has advanced at a faster pace, weakening the entity’s financial position.
An investigation by the news outlet Voz Pública titled “The Collapse of Social Security,” published on April 23, 2026, reveals that decisions by the current administration have driven the institution’s financial weakening. In 2020, the outlet notes, the ISSS used its resources and infrastructure to equip Hospital El Salvador and respond to the COVID-19 emergency, disbursing up to $37.2 million for pandemic care, hospital supplies, and special subsidy payments to ISSS employees.
Other decisions that have had an impact involve the switch from private security to the police, which ended up doubling the expense for the ISSS, as reported by LA PRENSA GRÁFICA. Likewise, reliance on outsourced services has doubled.
Political and Investigative Editor at LA PRENSA GRÁFICA.
Patrimonio del ISSS se redujo en casi un tercio en cinco años, pese a incremento en cotizaciones
Por Claudia Palacios
El Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) atraviesa un proceso de deterioro financiero que ha erosionado una parte importante de sus reservas acumuladas durante los últimos años, según revelan los estados financieros publicados por la institución.
Aunque las cotizaciones de empleadores y trabajadores han crecido de forma sostenida entre 2020 y 2025, los reportes oficiales sobre las finanzas institucionales reflejan que el crecimiento de los gastos de la institución ha sido mayor, lo que ha generado déficits recurrentes.
Entre 2020 y 2025, el patrimonio del ISSS pasó de $617.8 millones a $425 millones; es decir, casi $193 millones, lo que representa una reducción del 31% de la riqueza institucional.
La disminución coincide con un período en el que el ISSS comenzó a registrar pérdidas financieras de manera constante. Después de cerrar 2020 con un superávit de $18.1 millones, la institución ha reportado pérdidas en cada uno de los años siguientes: $4.8 millones en 2021, $58.3 millones en 2022, $61 millones en 2023, $64 millones en 2024 y $6 millones en 2025.
Los datos sugieren que el problema no está en la falta de ingresos. Las cotizaciones de patronos y trabajadores crecieron de forma sostenida durante todo el período analizado. En 2020 el ISSS recibió $584.9 millones por ese concepto; mientras que para 2025 la cifra aumentó a $841 millones, un crecimiento superior al 40 %.
Sin embargo, los gastos crecieron a un ritmo aún mayor.
El gasto en personal pasó de $309 millones en 2020 a $417 millones en 2025. Mientras, los gastos en bienes de consumo aumentaron de $123 millones a $180 millones. E n tanto, los gastos en servicios se duplicaron, pasando de $71 millones a $162 millones.
Como resultado, el crecimiento de los ingresos ha terminado siendo insuficiente para compensar el aumento de los costos operativos.
Otro indicador que refleja el deterioro financiero es el incremento de las obligaciones con terceros. Las cuentas por pagar y otros compromisos financieros aumentaron de $49 millones en 2020 a $140 millones en 2025. Esto significa que la institución depende cada vez más de financiamiento de corto plazo y de mayores plazos de pago para sostener sus operaciones.
Las inversiones financieras también muestran señales de desgaste. Aunque el ISSS continúa manteniendo recursos invertidos, estos han sido utilizados cada vez más para respaldar el funcionamiento institucional y compensar los déficits acumulados.
En 2021, el ISSS reportaba inversiones financieras por aproximadamente $307 millones, principalmente depósitos a plazo e instrumentos financieros de corto plazo. Para 2025, ese monto se había reducido a $150 millones, lo que representa una disminución cercana al 51 % en apenas cuatro años.
En 2025 se reporta una reducción en el déficit del periodo, con solo $6 millones de brecha entre los ingresos y egresos. Sin embargo, este resultado no modifica la tendencia de los gastos, que han avanzado a un ritmo mayor, debilitando la situación financiera de la entidad.
Una investigación del medio Voz Pública llamada “El colapso del Seguro Social” publicada el 23 de abril de 2026, revela que decisiones de la administración actual han generado el debilitamiento financiero institucional. En 2020, apunta el medio, el ISSS usó sus recursos y estructura para equipar el Hospital El Salvador y atender la emergencia por COVID 19, desembolsando hasta $37.2 millones en la atención de la pandemia, insumos para el hospital y el pago especial de subsidios a empleados del ISSS.
Otras decisiones que han impactado tienen que ver con el cambio de seguridad privada a elementos de la Policía Nacional Civil (PNC), que terminó significando el doble de gasto para el ISSS, según reportó LA PRENSA GRÁFICA. Así mismo, la dependencia de servicios externos se ha duplicado.
Editora de Política e Investigación de LA PRENSA GRÁFICA.

