In the context of World Environment Day, groups defending the common good held the 26th Ecological Walk, titled “Conscience That Walks, Commitment That Transforms,” to demand respect for territories and nature, as well as a ban on metallic mining.
The Ecological Walk set off from Cuscatlán Park, proceeded along Rubén Darío Street, and ended at Plaza Libertad with a cultural event. Religious leaders, environmentalists, citizens, and other civil society representatives took part in the march.
Friar Edison Zamora said that in the context of World Environment Day, communities, organizations, churches, and citizens committed to defending life and human dignity had gathered for “an urgent and necessary cause,” referring to the protection of creation, environmental justice, and a collective commitment to a more solidary and sustainable world.
Zamora said that for 26 years the Ecological Walk “has represented much more than a march; it has been an experience of faith, a commitment, and a form of resistance, where different voices come together to raise their cry against the threats facing our common home and, at the same time, reminds us that caring for creation is not an optional task, but a shared responsibility that challenges our daily actions and our social commitment.”
Joaquín Garay, a member of the Office of Justice, Peace, and Integrity of Creation, said the Ecological Walk is “an expression of faith, commitment, and love for our common home.”
In fact, Garay stated that “in a world marked by the climate crisis, the deterioration of ecosystems, and the growing suffering of millions of people, we recognize that caring for creation is a human, ethical, and spiritual responsibility.”
Garay said that in El Salvador, people are living “with concern,” since decisions related to territory and common goods “continue to be made without properly listening to or engaging in dialogue with communities.” This is what happened in San Francisco Angulo, where a landfill was imposed on the population without even consulting them. In addition, the government intends to carry out mining operations in the territories after passing the General Mining Law.
“We are witnessing how extractivist economic practices foster urban, industrial, and commercial projects that frequently advance without fully considering their social and environmental impacts,” Garay added.
The Ecological Walk also stated that “many families are living in uncertainty due to mass layoffs, precarious working conditions, and displacements that especially affect working-class sectors; the forced eviction of homes for megaprojects, the persecution of street vendors in the Historic Center, and the exclusion of communities from spaces of participation reflect a vision of growth that frequently leaves out those who have sustained the country’s daily life.”
At the 26th Ecological Walk, leaders called on all stakeholders, the state, and citizens in general to take on with responsibility and humility the commitment to care for our common home, “promoting actions and policies aimed at defending life, water, and territories.”
In particular, they urged the Salvadoran government and the Legislative Assembly to repeal the Metallic Mining Law, “due to the serious risks it poses to communities, water sources, and ecosystems, as well as to agriculture, industry, and other economic activities.”
It should be recalled that on December 23, 2024, a Christmas Eve, the Legislative Assembly, at the request of the Bukele government, repealed the Law Banning Metallic Mining to allow this activity on national territory. The 2017 mining ban was an achievement of thousands of citizens and dozens of organizations that fought for decades to secure that legislation.
“In 2017 El Salvador reached a broad national consensus to protect life against the threats of metallic mining. That consensus was based on scientific studies, expert opinions, and the experience of neighboring countries facing severe consequences from open-pit mining,” Joaquín Garay added.
In that spirit, the Ecological Walk called for building a path of dialogue, justice, and respect for life.
Diario CoLatino: https://www.diariocolatino.com/caminata-ecologica-exige-derogar-la-mineria-metalica-y-cuidar-la-casa-comun/
Caminata Ecológica exige derogar la minería metálica y cuidar la casa común
Por Redacción Nacionales
En el contexto del Día Mundial del Medioambiente colectivos que defienden el bien común realizaron la XXVI Caminata Ecológica denominada “conciencia que camina, compromiso que transforma” para exigir el respeto a los territorios y la naturaleza, así como la prohibición de la minería metálica.
La Caminata Ecológica emprendió su camino desde el Parque Cuscatlán por toda la calle Rubén Darío hasta llegar a la Plaza Libertad, donde finalizó con un acto cultural. En la caminata participaron religiosos, ambientalistas, ciudadanos y demás representantes de la sociedad civil.
El fray Edison Zamora sostuvo que en el contexto del Día Mundial del Medio Ambiente, las comunidades, organizaciones, iglesias y ciudadanos comprometidos con la defensa de la vida y la dignidad humana se convocaron por “una causa urgente y necesaria”, en referencia a la protección de la creación, la justicia ambiental y el compromiso colectivo por un mundo más solidario y sostenible.
Zamora sostuvo que por 26 años la Caminata Ecológica “ha representado mucho más que un recorrido, ha sido una experiencia de fe, un compromiso y resistencia, donde distintas voces se unen para alzar su clamor ante las amenazas que enfrenta nuestra casa común y, al mismo tiempo, nos recuerda que la creación no es tarea opcional, sino una responsabilidad compartida que interpela nuestras acciones cotidianas y nuestro compromiso social”.
Joaquín Garay, miembro de la Oficina de Justicia, Paz e Integridad de la Creación, sostuvo que la Caminata Ecológica es una “expresión de fe, compromiso y amor por la casa común”.
De hecho, Garay planteó que “en un mundo marcado por la crisis climática, el deterioro de los ecosistemas y el creciente sufrimiento de millones de personas, reconocemos que el cuidado de la creación es una responsabilidad humana, ética y espiritual”.
Garay planteó que, en El Salvador, se vive “con preocupación”, ya que las decisiones relacionadas con el territorio y los bienes comunes “continúan tomándose sin la debida escucha, ni diálogo con las comunidades”. Así se ha implementado en San Francisco Angulo que le impusieron un relleno sanitario sin siquiera consultarles a la población. Además, el Gobierno pretende hacer trabajos mineros en los territorios luego de aprobar la Ley General de Minería.
“Somos testigos de cómo las prácticas económicas extractivistas propician proyectos urbanísticos, industriales y comerciales que avanzan frecuentemente sin considerar plenamente sus impactos sociales y ambientales”, añadió Garay.
La Caminata Ecológica también planteó que “muchas familias viven situaciones de incertidumbre debido a despidos masivos, precarización laboral, desplazamientos que afectan especialmente a los sectores populares, el desalojo forzado de hogares por megaproyectos, la persecución de las y los vendedores del Centro Histórico, la exclusión de comunidades de los espacios de participación reflejan una visión de crecimiento que, con frecuencia, deja fuera a quienes han sostenido la vida cotidiana del país”.
En la XXVI Caminata Ecológica, los líderes hicieron un llamado a todos los sectores involucrados, al Estado y a los ciudadanos en general, a que asuman con responsabilidad y humildad el compromiso de cuidar la casa común, “promoviendo acciones y políticas orientadas a la defensa de la vida, el agua y los territorios.
De manera especial, exhortaron al Gobierno salvadoreño y a la Asamblea Legislativa para que deroguen la Ley de Minería Metálica, “debido a los graves riesgos que representa para las comunidades, las fuentes de agua y los ecosistemas, así como para el agro, la industria y otras actividades económicas”.
Es de recordar, que el 23 de diciembre de 2024, un día de nochebuena, la Asamblea Legislativa,a petición del Gobierno de Bukele, derogó la Ley de Prohibición de la Minería Metálica para permitir esta actividad en el territorio nacional. La prohibición de la minería en 2017 fue un logro de miles de ciudadanos y docenas de organizaciones que lucharon por décadas para tener esa normativa.
“En 2017 El Salvador alcanzó un amplio consenso nacional para proteger la vida frente a las amenazas de la minería metálica. Dicho consenso se sustentó en estudios científicos, opiniones especializadas y en la experiencia de países vecinos que enfrentan severas consecuencias derivadas de la actividad minera a cielo abierto”, agregó Joaquín Garay.
En ese sentido, la Caminata Ecológica hizo un llamado para construir un camino de diálogo, justicia y respeto por la vida
Diario CoLatino: https://www.diariocolatino.com/caminata-ecologica-exige-derogar-la-mineria-metalica-y-cuidar-la-casa-comun/
