The felling of trees carried out on the night of May 27 in an area of Finca El Espino, where the construction of the new International Center for Fairs and Conventions (CIFCO) is planned, has sparked strong public outrage and renewed calls for environmental protection and government transparency.
The citizen movement Todos Somos El Espino reported this Saturday that the intervention occurred while authorities were publicly maintaining that the project would not affect the forest. According to the organization, the removal of the tree cover took place at night and under access restrictions that prevented citizens and environmentalists from directly observing the work.
The complaint comes after a campaign that managed to gather more than 528,000 physical and digital signatures rejecting the construction of the complex on land identified as part of Finca El Espino, one of the most important green areas in the San Salvador Metropolitan Area.
An unprecedented mobilization
Movement representatives described the signature drive as the largest citizen-led environmental initiative recorded in the country’s recent history. In recent months, marches, cultural activities, symbolic embraces of the forest, and digital campaigns were held to raise awareness about concerns for the area’s future.
The organization maintains that the cause has transcended partisan differences and that people from various social sectors have united in defense of the forest due to its ecological and strategic importance to the city.
Impact on biodiversity
One of the main arguments of environmentalists is the impact on the wildlife that inhabited the affected area.
According to the statement, the area served as a refuge for at least 83 species of resident and migratory birds. Among them is the yellow-naped parrot, a species listed as endangered in El Salvador whose wild population has declined drastically in recent decades.
In addition, local residents reported seeing mammals such as raccoons, armadillos, and agoutis fleeing during the logging operations.
Environmental specialists have long warned that urban forests fulfill essential functions for biodiversity conservation, temperature regulation, and water infiltration into the aquifers that supply the capital.
Questions about permits and environmental studies
The controversy also centers on the existence of environmental permits for the project.
Environmentalists cite official documents identifying the land transferred for construction as part of Finca El Espino. They also point out that studies by the Ministry of Environment and Natural Resources (MARN) have classified the area as a high water recharge zone.
The organization maintains that, as of August 2025, there was no public information regarding an environmental permit related to the construction of the new CIFCO. It also notes that the Salvadoran Water Authority (ASA) reportedly indicated it had no technical evaluations or registered inspections of the project on file.
These claims have fueled demands from various sectors calling for the publication of the corresponding environmental studies and a detailed explanation of the procedures followed before work began.
The debate over forest compensation
Authorities have proposed planting thousands of trees as a compensatory measure for the loss of forest cover.
However, environmental organizations argue that reforestation cannot replace the ecosystem services provided by mature trees and established forests.
Experts point out that a mature forest takes decades to develop and that the benefits associated with climate regulation, carbon capture, water infiltration, and wildlife habitat cannot be immediately recovered through new plantings.
Demands for accountability
Todos Somos El Espino has requested the suspension of any further intervention in the area until the environmental and legal aspects related to the project are clarified.
Among its demands are the publication of the environmental impact studies, citizen access to the affected area, formal receipt of the more than half a million signatures collected, and the opening of a dialogue process regarding the future of the project.
The organization insists that it does not oppose the construction of a new convention center, but rather objects to it being built on a site considered strategic for environmental conservation.
A conflict that transcends the forest
The El Espino case has become one of the most significant environmental debates in recent years in El Salvador. For various civic sectors, the discussion is no longer limited to the construction of public infrastructure; instead, it raises questions about the urban development model, citizen participation in state decisions, and the balance between economic growth and environmental sustainability.
As the work advances and authorities maintain their commitment to the project, environmental organizations are preparing new mobilization and reforestation actions for World Environment Day on June 5.
The controversy promises to remain on the public agenda in the coming weeks, in a country where the protection of natural resources has become a growing concern in the face of the effects of climate change and the progressive reduction of urban green spaces.
Diario CoLatino: https://www.diariocolatino.com/tala-nocturna-en-el-espino-desata-indignacion-ciudadana/
Tala nocturna en El Espino desata indignación ciudadana
Redacción Nacionales
La tala de árboles realizada durante la noche del 27 de mayo en una zona de la Finca El Espino, donde se proyecta la construcción del nuevo Centro Internacional de Ferias y Convenciones (CIFCO), ha generado una fuerte indignación ciudadana e insiste en la protección ambiental, la transparencia gubernamental.
El movimiento ciudadano Todos Somos El Espino denunció este sábado que la intervención ocurrió mientras las autoridades sostenían públicamente que el proyecto no afectaría el bosque. Según la organización, la eliminación de la cobertura arbórea se produjo en horas de la noche y bajo restricciones de acceso que impidieron la observación directa de los trabajos por parte de ciudadanos y ambientalistas.
La denuncia surge luego de una campaña que logró reunir más de 528 mil firmas físicas y digitales en rechazo a la construcción del complejo en terrenos identificados como parte de la Finca El Espino, una de las áreas verdes más importantes del Área Metropolitana de San Salvador.
Una movilización sin precedentes
Los representantes del movimiento calificaron la recolección de firmas como la mayor iniciativa ciudadana de carácter ambiental registrada en la historia reciente del país. Durante los últimos meses se realizaron marchas, actividades culturales, abrazos simbólicos al bosque y campañas digitales para visibilizar la preocupación por el futuro del área.
La organización sostiene que la causa ha trascendido diferencias partidarias y que personas de diversos sectores sociales se han unido en defensa del bosque debido a su importancia ecológica y estratégica para la ciudad.
Impacto sobre la biodiversidad
Uno de los principales argumentos de los ambientalistas es la afectación a la fauna silvestre que habitaba la zona intervenida.
Según el comunicado, el área servía como refugio para al menos 83 especies de aves residentes y migratorias. Entre ellas se encuentra la lora nuca amarilla, especie catalogada en peligro de extinción en El Salvador y cuya población silvestre se ha reducido drásticamente durante las últimas décadas.
Además, vecinos de la zona reportaron la huida de mamíferos como mapaches, armadillos y cotuzas durante las labores de tala.
Especialistas ambientales han advertido históricamente que los bosques urbanos cumplen funciones esenciales para la conservación de la biodiversidad, la regulación de la temperatura y la infiltración de agua hacia los acuíferos que abastecen a la capital.
Cuestionamientos sobre permisos y estudios ambientales
La controversia también se centra en la existencia de autorizaciones ambientales para el proyecto.
Los ambientalistas citan documentos oficiales que identifican los terrenos transferidos para la construcción como parte de la Finca El Espino. Asimismo, recuerdan que estudios del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) han clasificado el área como una zona de alta recarga hídrica.
La organización sostiene que, hasta agosto de 2025, no existía información pública sobre un permiso ambiental relacionado con la construcción del nuevo CIFCO. También señala que la Autoridad Salvadoreña del Agua (ASA) habría indicado no contar con evaluaciones técnicas o inspecciones registradas sobre el proyecto.
Estos señalamientos han alimentado las demandas de diversos sectores que solicitan la publicación de los estudios ambientales correspondientes y una explicación detallada de los procedimientos seguidos antes de iniciar las obras.
El debate sobre la compensación forestal
Las autoridades han planteado la siembra de miles de árboles como medida compensatoria por la pérdida de cobertura forestal.
Sin embargo, organizaciones ambientalistas consideran que la reforestación no puede sustituir los servicios ecosistémicos que brindan árboles adultos y bosques consolidados.
Expertos señalan que un bosque maduro tarda décadas en desarrollarse y que los beneficios asociados a la regulación climática, captura de carbono, infiltración de agua y refugio para especies silvestres no pueden recuperarse de manera inmediata mediante nuevas plantaciones.
Exigen rendición de cuentas
Todos Somos El Espino ha solicitado la suspensión de cualquier intervención adicional en la zona mientras se aclaran los aspectos ambientales y legales relacionados con el proyecto.
Entre sus demandas figuran la publicación de los estudios de impacto ambiental, acceso ciudadano al área intervenida, recepción formal de las más de medio millón de firmas recolectadas y la apertura de un proceso de diálogo sobre el futuro de la obra.
La organización insiste en que no se opone a la construcción de un nuevo centro de convenciones, sino a que este se realice en un sitio considerado estratégico para la conservación ambiental.
Un conflicto que trasciende el bosque
El caso de El Espino se ha convertido en uno de los debates ambientales más relevantes de los últimos años en El Salvador. Para diversos sectores ciudadanos, la discusión ya no se limita a la construcción de una infraestructura pública, sino que plantea interrogantes sobre el modelo de desarrollo urbano, la participación ciudadana en las decisiones estatales y el equilibrio entre crecimiento económico y sostenibilidad ambiental.
Mientras las obras avanzan y las autoridades mantienen su apuesta por el proyecto, organizaciones ambientalistas preparan nuevas acciones de movilización y reforestación con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, el próximo 5 de junio.
La controversia promete mantenerse en la agenda pública durante las próximas semanas, en un país donde la protección de los recursos naturales se ha convertido en una preocupación creciente frente a los efectos del cambio climático y la reducción progresiva de los espacios verdes urbanos.
Diario CoLatino: https://www.diariocolatino.com/tala-nocturna-en-el-espino-desata-indignacion-ciudadana/
