Education level affects entrepreneurs’ monthly earnings, according to the Mype Observatory — Nivel de estudios incide en las ganancias mensuales de los emprendedores, según el Observatorio Mype

May 26, 2026

Education level affects entrepreneurs' monthly earnings, according to the Mype Observatory
According to a recent analysis, the earnings of Salvadoran micro-entrepreneurs are directly related to their years of education. According to the Mype Observatory, there are as many as 613,509 subsistence economic units in the country—small businesses that sustain the daily livelihoods of their owners. — De acuerdo con un análisis reciente, las ganancias de los microempresarios salvadoreños están relacionadas directamente con sus años de formación. Según el Observatorio Mype, en el país hay hasta 613,509 unidades económicas de subsistencia, o sea, pequeños negocios que sostienen la economía diaria de sus dueños

The entrepreneurial and small business sector in El Salvador accounts for a significant share of economic activity, as a large portion of the population is concentrated in this area, using these ventures as a way to generate income, which is conditioned by various factors, including education level.

This is the finding of a recent analysis published by the Mype Observatory of the Salvadoran Foundation for Comprehensive Support (FUSAI), which notes that micro-entrepreneurs with higher levels of education earn more from their businesses, pointing to a direct link between education and business vision.

Specifically, the article underscores that entrepreneurs’ levels of education are “a variable that determines as much or more than others an entrepreneur’s ability to generate income, make financial decisions, and sustain their business over time, and which almost never appears in that conversation.”

As an example, it notes that by cross-referencing the Mype Observatory’s own data with the most recent 2025 Multi-Purpose Household Survey (EHPM), “each completed grade of school represents, on average, an additional $12.66 per month for the micro-entrepreneur,” which means that a micro-entrepreneur with six completed grades earns $80 more in income than those with no formal education.

In this regard, the analysis maintains that the assessment is neither arbitrary nor purely theoretical, since it can be compared against their own data. “A subsistence micro-entrepreneur with a low level of education generates an average income of $252.11 per month. Someone who reaches the equivalent of nine years of schooling reaches $366.01. That is a $113 monthly difference that does not come from a loan or technical training, but from having a higher level of education,” it notes.

This finding is key, above all, because the vast majority of business units in the country are not only informal but also subsistence-level for the people who run them, meaning the benefit of having a certain level of education falls precisely on the sectors that most need higher income to cover their daily expenses.

What this means is that entrepreneurs with few years of schooling can add up to $16 extra per month with each year of basic education completed. “The segment that gains the most from basic education is exactly the one facing the greatest vulnerability,” the analysis reiterates, noting that the country has as many as 613,509 subsistence economic units, of which up to 68.8% are run by women and only 37.5% completed the sixth grade of basic education.

But why does this relationship between education level and business income exist? According to the Mype Observatory, “an entrepreneur with a higher level of education more easily understands operating costs, compares prices, negotiates with suppliers, and adopts basic management tools. In an environment where thousands of micro-enterprises operate on minimal margins, that capacity is not an optional extra: it is the difference between keeping the business going or shutting down in the first tough quarter.”

For this reason, it considers that public policy elements must be brought into this equation, since “public investment in adult literacy and basic education is not a social program disconnected from the productive fabric. It is an intervention with a measurable economic return in the largest segment of the Salvadoran business landscape,” it states.

In short, the above includes not only literacy itself but also a “second education” for adults focused on areas such as financial literacy and microcredit programs, all aimed at driving the development of micro-enterprises and “improving the quality of life in the country’s poorest segment,” it concludes.

El Diario de Hoy: https://www.eldiariodehoy.com/negocios/nivel-de-estudios-incide-en-las-ganancias-mensuales-de-los-emprendedores-segun-el-observatorio-mype/77357/2026/

Nivel de estudios incide en las ganancias mensuales de los emprendedores, según el Observatorio Mype

Por Juan Carlos Mejía

El sector emprendedor y de pequeños negocios en El Salvador representa una buena porción de la dinámica económica, ya que en ese rubro se concentra una gran parte de la población que utiliza estos medios como una forma de generar ingresos, los cuales están condicionados a diversos factores, entre ellos, el nivel de escolaridad.

Así lo plantea un reciente análisis publicado por el Observatorio Mype de la Fundación Salvadoreña de Apoyo Integral (FUSAI), el cual señala que los microempresarios con mejores niveles de escolaridad tienen mejores ingresos en sus negocios, lo que plantea el vínculo directo que hay entre la educación y la visión empresarial.

Puntualmente, el artículo subraya que los grados de estudio de los emprendedores son “una variable que determina tanto o más la capacidad de un emprendedor para generar ingresos, tomar decisiones financieras y sostener su negocio en el tiempo, y que casi nunca aparece en esa conversación”.

Como ejemplo, señala que al cruzar los datos propios del Observatorio Mype con los que arroja la más reciente Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM) de 2025, “cada grado escolar aprobado representa, en promedio, $12.66 adicionales al mes para el microempresario”, lo que se traduce en que un microempresario con seis grados aprobado $80 más en ingresos que aquellos con ningún grado de estudio.

En este sentido, el análisis sostiene que la valoración no es arbitraria ni se queda en el plano teórico, pues lo pueden comparar con los datos que manejan. “Un microempresario de subsistencia con bajo nivel de escolaridad genera ingresos promedio de $252.11 mensuales. Quien alcanza un nivel de escolaridad equivalente a nueve años de estudio llega a $366.01. Son $113 de diferencia mensual que no provienen de un crédito ni de una capacitación técnica, sino de contar con un mayor nivel de escolaridad”, apunta.

Este dato es clave, sobre todo, por que la gran mayoría de unidades de negocio en el país son, además de informales, de subsistencia para las personas que las administran, por lo que el beneficio de contar con cierto nivel de escolaridad recae, precisamente, en los sectores que mejores ingresos necesitan para solventar sus gastos diarios.

Lo anterior quiere decir que aquellos emprendedores con pocos años de estudio pueden sumar hasta $16 extras al mes con cada año de educación básica cursado, “el segmento que más gana con educación básica es exactamente el que enfrenta mayor vulnerabilidad”, reitera el análisis, el cual arroja que en el país hay hasta 613,509 unidades económicas de subsistencia, de las cuales hasta un 68.8% son representadas por mujeres y solo un 37.5% alcanzó el sexto grado de educación básica.

Pero, ¿por qué existe esa relación entre los grados de estudio y los niveles de ingresos en los negocios? Según el Observatorio Mype, “un emprendedor con mayor nivel de escolaridad comprende con más facilidad los costos de operación, compara precios, negocia con proveedores y adopta herramientas básicas de gestión. En un entorno donde miles de microempresas operan con márgenes mínimos, esa capacidad no es un complemento opcional: es la diferencia entre sostener el negocio o cerrar en el primer trimestre difícil”.

Por ello, considera que hay elementos de política pública que deben involucrarse en esta ecuación, pues “la inversión pública en alfabetización y educación básica para adultos no es un programa social desconectado del tejido productivo. Es una intervención con retorno económico medible en el segmento más numeroso del parque empresarial salvadoreño”, afirma.

Lo anterior, en síntesis, no solo incluye lo relacionado a la alfabetización en sí misma, sino también una “segunda educación” para adultos que se enfoque en áreas como educación financiera y esquemas de microcréditos, todo con el fin de impulsar el desarrollo de las microempresas y “la mejora de calidad del segmento de mayor pobreza en el país”, concluye.

El Diario de Hoy: https://www.eldiariodehoy.com/negocios/nivel-de-estudios-incide-en-las-ganancias-mensuales-de-los-emprendedores-segun-el-observatorio-mype/77357/2026/