Over the past 34 years, the face of El Salvador has changed drastically. What in 1992 was a balance between the countryside and the city now tilts definitively toward asphalt.
According to data from the Fifth Population Census and Fourth Housing Census and two Multi-Purpose Household Surveys (EHPM), the rural population has experienced a sustained decline relative to urban areas, which now account for more than 61% of all Salvadorans, posing new challenges for agriculture and public service planning.
The rural population in 1992 was 49.6%, and by 2005 the percentage had dropped to 40.1%.
The recent EHPM revealed that as of 2025, there were 6,366,086 Salvadorans on record, of whom 38.34% still reside in the countryside.
This means that in two decades, the number of people living in rural areas fell by nearly two percentage points.
The disparity between inhabitants in the country’s geographic zones becomes even more evident when household data is reviewed.
As of 2025, there were a total of 2,043,222 households in the country, of which 764,265 are in rural areas and 1,278,957 in urban areas.
In percentage terms, that is 37.41% versus 62.59%, respectively.
Impact
The Salvadoran Chamber of Small and Medium Agricultural Producers Association (CAMPO) acknowledged that the decline in rural residents directly impacts national production.
Its president, Luis Treminio, noted that the migration of people from the countryside to the city has reduced the labor force, in turn lowering agricultural production.
“In recent years we have seen a decline in agricultural production, and the problem is that this decline is turning the country into a food importer,” he said.
He also acknowledged that those who farm are forced to bring in labor from one municipality to another, and in some cases, people living in the same production area demand higher pay than in years past, or work shorter shifts.
Treminio noted that they currently pay up to $20 for a five-hour workday, when previously it was eight hours.
A farmer from the rural area of Ahuachapán Centro, who chose to withhold his name for publication, said that some people work only in the morning but demand a snack halfway through, and if the work goes past noon they must also receive lunch, which drives up production costs.
Many farmers agree to these demands given the shortage of labor in the countryside.
“They have stopped growing the same amount as before,” Treminio reiterated.
Imports
Data from the Central Reserve Bank (BCR) indicated that in January and February of this year, El Salvador imported up to $24.03 million in vegetables, an amount that slightly exceeds the $23.4 million recorded during the same period in 2025.
In 2023, the figure was $16.3 million.
Although several factors are at play, BCR records indicate that the monthly cost of basic food staples per urban family has also been rising.
In March 2026—the latest available data—it was $254.64, compared with $245.89 in the same month of 2025.
Sociologist Walter Fagoaga recalled that the country has historically been agricultural, but this transition affects areas such as production, which must not be neglected due to food security concerns.
Other important factors are the economy and culture.
“The concentration in the city creates complex social demands. The new rurality must be understood, as must urban crises. This can have impacts on the country, such as the labor shortage, because if there are no people in the countryside, who is going to produce? Urban life doesn’t offer greater development either, other than a concentration of concrete walls. We must understand that the rural-to-urban transition brings changes that are not always positive; the rural area needs to be revitalized,” the expert said.
Problems in the city
The World Health Organization (WHO) indicated that more than 55% of the world’s population lives in urban areas, and that proportion is expected to rise to 68% by 2050.
It added that nearly 40% of urban residents lack access to safely managed sanitation services, and many lack access to clean drinking water.
In urban areas, an estimated 91% of people breathe polluted air.
“Ongoing urbanization is expected to turn cities into epicenters for the spread of disease, particularly vector-borne diseases,” the WHO warned.
It also noted that while urbanization can bring health and economic benefits, rapid and unplanned development can have many negative social and environmental health effects that hit the poorest and most vulnerable people the hardest. Health inequalities tend to be greater in urban areas and sometimes vary from one street to the next.
Cities consume more than two-thirds of the planet’s energy and account for more than 60% of greenhouse gas emissions.
El Diario de Hoy: https://www.eldiariodehoy.com/noticias/nacionales/el-salvador-tiene-menos-poblacion-rural-y-mano-de-obra-mas-cara-para-producir-alimentos/75565/2026/
El Salvador tiene menos población rural y mano de obra más cara para producir alimentos
Cristian Díaz
En los últimos 34 años, el rostro de El Salvador ha cambiado drásticamente. Lo que en 1992 era un equilibrio entre el campo y la ciudad, hoy se inclina definitivamente hacia el asfalto.
Según los datos del V Censo de Población y IV de Vivienda y de dos Encuestas de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM), la población rural ha experimentado un descenso sostenido frente a una zona urbana que concentra en la actualidad a más del 61% de los salvadoreños, planteando nuevos retos para la agricultura y la planificación de servicios públicos.
La población rural para 1992 era del 49.6% y para el 2005 el porcentaje había bajado al 40.1%.
La reciente EHPM reveló que para el 2025 se registraron 6,366,086 salvadoreños; de los cuales el 38.34% aún reside en el campo.
Es decir que en dos décadas la cantidad de personas que residía en la zona rural descendió en casi dos puntos porcentuales.
La disparidad en los habitantes de las zonas geográficas del país queda aún en evidencia cuando se revisan los datos de los hogares.
En el país habían para el 2025 un total de 2,043,222 hogares; de los cuales 764,265 se encuentran en la zona rural y 1,278,957 en lo urbano.
En términos porcentuales es un 37.41% contra un 62.59% respectivamente.
Impacto
La Asociación Cámara Salvadoreña de Pequeños y Medianos Productores Agropecuarios (CAMPO) reconoció que la reducción de habitantes en el área rural impacta directamente en la producción nacional.
Su presidente, Luis Treminio, señaló que el traslado de las personas del campo a la ciudad ha reducido la mano de obra, bajando a su vez la producción agrícola.
“En los últimos años se ha visto reflejada una disminución de la producción agrícola y el problema es que esa disminución nos está llevando a convertir al país en uno importador de alimentos”, dijo.
Y reconoció que quienes cultivan se ven obligados a trasladar mano de obra de un municipio a otro y en algunos casos, quienes residen en la misma zona de producción piden un pago superior al de hace años o las jornadas laborales son menores.
Treminio señaló que el pago que realizan en la actualidad es de hasta $20 en una jornada laboral de cinco horas cuando anteriormente era de ocho.
Un agricultor del área rural de Ahuachapán Centro, quien optó omitir su nombre para la publicación, relató que hay personas que laboran sólo durante la mañana pero a mitad de esta exigen un refrigerio y si el trabajo sobrepasa el mediodía también deben de recibir el almuerzo, lo que incrementa el costo de producción de la tierra.
Muchos agricultores acceden a dichas peticiones ante la falta de mano de obra en el campo.
“Se ha dejado de cultivar la misma cantidad de antes”, reiteró por su parte Treminio.
Importación
Datos del Banco Central de Reserva (BCR) indicaron que en enero y febrero de este año, El Salvador importó hasta $24.03 millones de verduras, un monto que supera por poco al que se registró en 2025, cuando en el mismo periodo fueron $23.4 millones.
En 2023 fueron $16.3 millones.
Aunque inciden varios factores, los registros del BCR indican que el costo de la canasta básica urbana mensual por familia también ha ido en ascenso.
En marzo de 2026 -último dato disponible- fue de $254.64 y en el mismo mes de 2025, $245.89
El sociólogo Walter Fagoaga recordó que el país ha sido históricamente agrícola pero al existir dicha transición afecta aspectos como el productivo que no debe de descuidarse debido a la seguridad alimentaria.
Otros factores importantes son el económico y la cultura.
“La concentración en la ciudad va creando demandas sociales que son complejas. La nueva ruralidad hay que entenderla como también las crisis urbanas. Esto puede generar impactos en el país como el de la mano de obra porque si no hay gente en el campo ¿quién va a producir?. La vida urbana tampoco ofrece un mayor desarrollo más que la concentración de pared. Hay que entender que la transición rural-urbana son cambios no siempre positivos, hay que revitalizar el área rural”, dijo el profesional
Problemas en la ciudad
La Organización Mundial de la Salud (OMS) indicó que más del 55% de la población mundial vive en zonas urbanas, y se prevé que esa proporción aumentará al 68% para 2050.
Y agregó que casi un 40% de los residentes de zonas urbanas carecen de acceso a servicios de saneamiento gestionados de manera segura, y muchos carecen de acceso al agua potable.
En las zonas urbanas, según estimaciones, el 91% de las personas respira aire contaminado.
“Se prevé que la constante urbanización convertirá a las ciudades en epicentros de propagación de enfermedades, en particular enfermedades transmitidas por vectores”, advirtió la OMS.
También señaló que si bien la urbanización puede conllevar beneficios sanitarios y económicos, su desarrollo rápido y sin planificación puede tener muchos efectos negativos para la salud social y medioambiental que afectan con la máxima dureza a las personas más pobres y más vulnerables. Las desigualdades sanitarias suelen ser mayores en las zonas urbanas y, en ocasiones, varían de una calle a otra.
Las ciudades consumen más de dos tercios de la energía del planeta y representan más del 60% de las emisiones de gases de efecto invernadero.
El Diario de Hoy: https://www.eldiariodehoy.com/noticias/nacionales/el-salvador-tiene-menos-poblacion-rural-y-mano-de-obra-mas-cara-para-producir-alimentos/75565/2026/
