By ANNA-CATHERINE BRIGIDA
MEXICO CITY (AP) — Salvadoran investigative outlet El Faro announced Thursday that two of its members’ assets, including a bank account and property, were frozen, in what it denounced as an escalation of political persecution for its work exposing corruption in the government of President Nayib Bukele.
“It’s another level of attack against us with a clear purpose,” El Faro Director Carlos Dada said in a news conference Thursday. “These are not fiscal measures. They are political measures trying to silence us.”
El Faro has publicly sparred with Bukele over its investigations into corruption during his administration, including revelations that his administration negotiated with gangs. The latest move comes shortly after the outlet released a documentary with PBS Frontline about the gang negotiations.
Bukele, who rose to power on an anti-corruption platform in 2019 as the region’s youngest leader, has faced increasing criticism from human rights groups for his crackdown on dissent and abuses under a four-year state of exception that has imprisoned more than 91,000 people.
Bukele’s office did not immediately respond to a request for comment, but he has called the outlet’s reporting “fake news” in the past.
The outlet learned of the freezing of assets through the bank and property registry, according to Dada, rather than through formal notification from the government.
The outlet has been subject to ongoing audits by Salvadoran authorities since 2020, in which the government alleges it has evaded $200,000 in taxes, which Dada denied.
El Faro journalists have been the target of spyware attacks, and Pegasus was detected on more than 20 of its journalists’ iPhones in 2022. Its journalists sued NSO Group in United States federal court later that year.
In 2023, the outlet moved its headquarters to Costa Rica because of the country’s repressive climate and all its members currently live in exile outside of El Salvador.
Bukele’s crackdown intensified in 2025 with the arrest of prominent human rights activist Ruth López, who is in prison a year later without a trial and limited access to family and legal counsel. Shortly after, in July 2025, the country’s leading human rights organization where she worked, Cristosal, announced it was leaving El Salvador because of mounting harassment and legal threats.
The practice of launching audits and confiscating assets has been weaponized in other parts of the region to intimidate critics, most notably in Nicaragua under President Daniel Ortega.
Claudia Paz y Paz, the director of Costa Rican-based Center for Justice and International Law, which is representing El Faro in its case before the Inter-American Commission of Human Rights, said in the Thursday news conference that the measure is “retaliation” for El Faro’s work and that it seeks to “silence the voices of journalists.”
Medio salvadoreño El Faro denuncia congelamiento de activos en represalia por sus reportajes sobre Bukele
CIUDAD DE MÉXICO (AP) — El medio de investigación salvadoreño El Faro anunció el jueves que los activos de dos de sus miembros, incluida una cuenta bancaria y una propiedad, fueron congelados, en lo que denunció como una escalada de persecución política por su trabajo al exponer la corrupción en el gobierno del presidente Nayib Bukele.
“Es otro nivel de ataque en nuestra contra con un propósito claro”, dijo el director de El Faro, Carlos Dada, en una conferencia de prensa el jueves. “Estas no son medidas fiscales. Son medidas políticas que intentan silenciarnos”.
El Faro se ha enfrentado públicamente a Bukele por sus investigaciones sobre corrupción durante su gobierno, incluidas las revelaciones de que su administración negoció con las pandillas. Esta última medida se produce poco después de que el medio publicara un documental con PBS Frontline sobre las negociaciones con las pandillas.
Bukele, quien llegó al poder con una plataforma anticorrupción en 2019 como el líder más joven de la región, ha enfrentado crecientes críticas de grupos de derechos humanos por su represión contra la disidencia y los abusos bajo un régimen de excepción de cuatro años que ha encarcelado a más de 91.000 personas.
La oficina de Bukele no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios, pero en el pasado ha calificado los reportajes del medio como “noticias falsas”.
El medio se enteró del congelamiento de los activos a través del banco y del registro de la propiedad, según Dada, y no mediante una notificación formal del gobierno.
El medio ha sido objeto de continuas auditorías por parte de las autoridades salvadoreñas desde 2020, en las que el gobierno alega que ha evadido 200.000 dólares en impuestos, lo cual Dada negó.
Los periodistas de El Faro han sido blanco de ataques con software espía, y se detectó Pegasus en los iPhones de más de 20 de sus periodistas en 2022. Sus periodistas demandaron a NSO Group en un tribunal federal de Estados Unidos más adelante ese mismo año.
En 2023, el medio trasladó su sede a Costa Rica debido al clima represivo del país y todos sus miembros viven actualmente en el exilio fuera de El Salvador.
La represión de Bukele se intensificó en 2025 con el arresto de la destacada activista de derechos humanos Ruth López, quien se encuentra en prisión un año después sin juicio y con acceso limitado a su familia y asesoría legal. Poco después, en julio de 2025, la principal organización de derechos humanos del país donde ella trabajaba, Cristosal, anunció que abandonaba El Salvador debido al creciente acoso y las amenazas legales.
La práctica de iniciar auditorías y confiscar activos ha sido utilizada como arma en otras partes de la región para intimidar a los críticos, de manera más notable en Nicaragua bajo el mandato del presidente Daniel Ortega.
Claudia Paz y Paz, directora del Centro por la Justicia y el Derecho Internacional con sede en Costa Rica, que representa a El Faro en su caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), dijo en la conferencia de prensa del jueves que la medida es una “represalia” por el trabajo de El Faro y que busca “silenciar las voces de los periodistas”.
