El Salvador Maintains the Highest Credit Risk in the Region and It Could Rise in 2027 — El Salvador mantiene el riesgo crediticio más alto en la región y podría aumentar en 2027

May 9, 2026

El Salvador Maintains the Highest Credit Risk in the Region and It Could Rise in 2027
Although the country maintains a relatively low level on the EMBI index, uncertainty over its debt repayment capacity is greater than that of neighboring countries. In 2027, this credit risk could increase due to the expiration of the "grace period" on its pension system debt. — A pesar de que el país mantiene un nivel relativamente bajo en el indicador EMBI, la incertidumbre sobre su capacidad de pago de deuda es mayor a la de países vecinos. En 2027, ese riesgo crediticio podría aumentar debido al vencimiento del “período de gracia” de la deuda con el sistema de pensiones.

Credit rating agency Fitch Ratings noted in a recent report on the country’s situation that 2027 poses a challenge for public finances, as the grace period allowing the government to pay neither interest nor principal on its pension debt will expire next year.

This situation, according to Fitch, will add “additional pressures on the fiscal consolidation path” — the efforts the government is making, under its agreement with the International Monetary Fund (IMF), to reduce its fiscal deficit and stabilize total public debt.

In fact, these actions, combined with the backing of reaching an agreement with the Fund, are what have allowed the Emerging Markets Bond Index (EMBI) to remain relatively low for the country compared to the levels recorded in previous years, such as in 2022 when it exceeded 2,900 points.

But what does this indicator measure? The EMBI, compiled by J.P. Morgan Chase, measures the difference between the interest rates investors demand to buy a country’s debt versus U.S. Treasury bonds, which serve as the benchmark. In this sense, El Salvador’s EMBI reflects investors’ perception of the country’s ability to repay its sovereign debt. If investors demand a higher interest rate, it means they see the country as a riskier entity to invest in, and therefore the debt is more expensive.

As of April 30, El Salvador’s EMBI stood at 318 points, meaning the country must offer investors an additional yield of up to 3.18% over the U.S. bond interest rate to place its debt on international markets — a percentage higher than that of other countries in the region.

For example, Guatemala stood at 1.18% on the same date, while Honduras and Costa Rica recorded EMBI scores of 1.9% and 1.2%, respectively. Panama’s indicator placed that country at 1.1%. For other nearby economies, such as Mexico and the Dominican Republic, the indicator stood at 2.0% and 1.8%, respectively.

Even so, compared to the 29% EMBI the country registered in 2022, a very significant improvement can be seen. However, next year’s outlook could threaten to push the country’s EMBI higher and, with it, its credit risk.

According to economist and former vice president of the Central Reserve Bank (BCR) Otto Boris Rodríguez, the reason the country maintains an EMBI higher than its neighbors is that, despite government actions, public debt remains very high. According to Fitch estimates, at the end of 2024, total public debt, including pensions, was equivalent to 90% of Gross Domestic Product (GDP), a percentage that could drop slightly to 87.4% by the end of this year.

This, combined with the principal and interest payments the government will have to take on in 2027, could drive an increase in the country’s EMBI. This could cause investor uncertainty to rise since, according to Rodríguez, the new pension debt obligations “can blow up the entire capacity to repay public debt, and that’s where markets get nervous.”

For this reason, according to the economist, reforming the Pension Savings System Law is key — above all because it is anchored to the IMF agreement, which improves investor confidence. However, the proposal that was supposed to be presented on February 10 has not yet been made public.

These delays in advancing the agreement with the Fund, according to Rodríguez, raise suspicions among investors because, if the reform is delayed, “what will happen is that the markets will lose more trust,” he notes, while emphasizing that “running out of liquidity to pay external debt (due to having to take on the pension debt) is a problem because the market closes.”

So far, the IMF program has not advanced through its second and third reviews, which were scheduled for September 2025 and March of this year. The lack of a pension system reform proposal, in addition to Bitcoin operations, appear to be stalling progress, according to Fitch. The firm also points out that the delay is likely due to the electoral calendar and the government’s need to avoid “politically costly” reforms.

Meanwhile, the government faces complex scenarios: on one hand, it must ensure the continuity of its agreement with the Fund, and on the other, it must navigate the pension system commitments that could affect current liquidity. If the IMF agreement falls through, financing options would become limited or more expensive, since an increase in the EMBI would make investors more cautious when acquiring sovereign bonds, should the country seek to tap the international debt market.

El Diario de Hoy: https://www.eldiariodehoy.com/negocios/el-salvador-mantiene-el-riesgo-crediticio-mas-alto-en-la-region-y-podria-aumentar-en-2027/74281/2026/

El Salvador mantiene el riesgo crediticio más alto en la región y podría aumentar en 2027

Por Juan Carlos Mejía

La agencia de calificación crediticia Fitch Ratings señaló en un reciente informe sobre la situación del país que el 2027 representa un reto para las finanzas públicas, ya que el próximo año vencerá el período de gracia que le permite al gobierno no pagar intereses ni capital por la deuda de pensiones.

Esta situación, según Fitch, añadirá “presiones adicionales en la senda de consolidación fiscal”, que son esos esfuerzos que el gobierno está realizando, en el marco del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), para reducir su déficit fiscal y estabilizar la deuda pública total.

Estas acciones, de hecho, sumadas al respaldo de lograr una cuerdo con el Fondo, son las que han permitido que el Indicador de Bonos de Mercados Emergentes (EMBI, por sus siglas en inglés) se mantenga relativamente bajo para el país, en comparación con los que registró en años anteriores, como en 2022 cuando superó los 2,900 puntos.

¿Pero qué mide este indicador? El EMBI, elaborado por J.P. Morgan Chase, mide la diferencia que hay entre las tasas de interés que los inversionistas exigen para comprar deuda de un país frente a los bonos del Tesoro de Estados Unidos, considerados como referencia. En ese sentido, el EMBI de El Salvador refleja la percepción que tienen los inversionistas acerca de la capacidad de pago de la deuda soberana. Si los inversionistas exigen un interés más alto, significa que ven al país como una entidad más riesgosa para invertir y, por ende, la deuda es más cara.

Al 30 de abril, el EMBI de El Salvador se ubicó en 318 puntos, lo que implica que el país debe ofrecer a los inversionistas un rendimiento adicional de hasta 3.18% sobre la tasa de interés de los bonos estadounidenses para colocar su deuda en los mercados internacionales,un porcentaje que es más alto que los demás países de la región.

Por ejemplo, Guatemala se ubicó en 1.18% en la misma fecha, mientras que Honduras y Costa Rica registraron un EMBI de 1.9% y 1.2%, respectivamente. En el caso de Panamá, el indicador situó a ese país en 1.1%. En el caso de otras economías cercanas, como México y República Dominicana, el indicador se situó en 2.0% y 1.8%, respectivamente.

Aún así, si se compara con el EMBI de 29% que registró el país en 2022, puede observarse una mejora muy significativa. No obstante, el panorama del próximo año podría amenazar con aumentar el EMBI para el país y, con ello, el riesgo crediticio.

Según el economista y ex vicepresidente del Banco Central de Reserva (BCR), Otto Boris Rodríguez, la razón por la que el país mantiene un EMBI superior al de sus vecinos es que, pese a las acciones del gobierno, la deuda pública continúa muy alta. Según estimaciones de Fitch, al cierre de 2024 la deuda pública total, incluyendo pensiones, equivalía a un 90% con respecto al Producto Interno Bruto (PIB), un porcentaje que podría bajar levemente hasta el 87.4% al cierre de este año.

Lo anterior, sumado a los pagos de capital e intereses que el gobierno deberá asumir en 2027, podría impulsar al aumento del EMBI del país. Esto podría provocar que la incertidumbre en los inversionistas aumente ya que, según Rodríguez, los nuevos compromisos de la deuda previsional “pueden dinamitar toda la capacidad de pago de la deuda pública y entonces ahí es donde los mercados se ponen nerviosos”.

Por ello, según el economista, la reforma a la Ley del Sistema de Ahorro para Pensiones es algo clave, sobre todo, porque es algo que está anclado al acuerdo con el FMI, el cual mejora la confianza de los inversionistas. Sin embargo, la propuesta que debía presentarse el pasado 10 de febrero aún no se ha hecho pública.

Estos retrasos en el avance del acuerdo con el Fondo, según Rodríguez, levantan sospechas en los inversionistas pues, si se retrasa la reforma “lo que va a suceder es que los mercados van a desconfiar más”, señala, al mismo tiempo que subraya que “quedarse sin liquidez para pagar la deuda externa (por tener que asumir la deuda previsional) es un problema porque se cierra el mercado”.

Hasta el momento, el programa con el FMI no ha avanzado en su segunda y tercera revisión, las cuales estaban programadas para septiembre de 2025 y marzo de este año. La falta de una propuesta de reforma al sistema previsional, además de las operaciones con Bitcoin, estarían frenando los avances, según Fitch, firma que también apunta que el retraso obedecería al calendario electoral y a la necesidad del gobierno de evitar reformas “políticamente costosas”.

En tanto, el gobierno se enfrenta a escenarios complejos: por un lado, debe garantizar la continuidad del acuerdo con el Fondo, y por otro debe sortear los compromisos con el sistema previsional que podrían afectar la liquidez actual. Si el acuerdo con el FMI se interrumpe, las opciones de financiamiento se limitarían o se volverían más caras, ya que con un aumento del indicador EMBI los inversionistas serán más cautelosos a la hora de adquirir los bonos soberanos, en el caso de que el país quiera salir al mercado de deuda internacional.

El Diario de Hoy: https://www.eldiariodehoy.com/negocios/el-salvador-mantiene-el-riesgo-crediticio-mas-alto-en-la-region-y-podria-aumentar-en-2027/74281/2026/