Dear friends:
Bukele took over ANEP and nobody’s saying a word. At the very least, we should say goodbye to an association with such a grand tradition. So here’s an obituary.
Once upon a time, there was a very powerful and combative association called ANEP. In the midst of the civil war, it organized national strikes to confront the economic policies of President Duarte, who governed the country on behalf of the United States. The leaders of this association stood up to any government, whether right or left, that tried to get its hands on Social Security and pension funds. Today, the Bukele government has emptied all these funds—and ANEP said nothing. When Tony Saca and Mauricio Funes started stealing hand over fist, ANEP denounced them. Today, corruption is even worse, and ANEP stays silent. When Paco Flores wanted to privatize healthcare, ANEP put the brakes on him. When the FMLN, from within the government, wanted to limit the veto power of the Constitutional Chamber, ANEP sided with constitutionality. The same thing happened when Nayib Bukele came to power and clashed with the Legislative Assembly and the Supreme Court, because he couldn’t yet control them. Now, ANEP dodges the issue of democratic institutions…
Now, some people on social media are shouting: Another Saca is taking control of ANEP! This reminds us of Tony Saca’s interregnum at ANEP, when he jumped from the presidency of the association to the presidency of the Republic, with the fatal consequences we all know.
But that’s not how it is. They installed the association’s new president, José Luis Saca Jiménez, son of Radio Corporación FM owner Dr. José Luis Saca, as a figurehead. He doesn’t even have leadership qualities. He is a distant cousin of Herbert and Tony Saca, but he has no power. It isn’t the Saca clan taking control of the association, but the Bukele clan, specifically Yusuf Bukele. Since the beginning of his brother’s government, Yusuf has been in charge of conspiracies with the private sector, including threats, blackmail, and extortion. In these conspiracies, Yusuf has had two main intermediaries: Mario Salaverría and Armando Arias. They are the ones who, as vice presidents, will de facto run ANEP and turn it into the government’s transmission belt for controlling private enterprise. There will be nothing left of the association with the noble mission of defending the country’s democratic institutions as a precondition for economic development. A business association, if it isn’t independent from political power, becomes part of the corrupt system of crony capitalism.
The Bukele brothers knew from the start that it wasn’t enough to take control of all state institutions. That was necessary to establish a dictatorship. But to defend it over time, you need to take control of all civic spaces in society. When I say all of them, I mean ALL OF THEM: the media, NGOs, the justice system, universities, churches, unions, professional associations. Whatever cannot be controlled must be harassed and silenced.
It seems like a joke, but in this context they delegate Yamil Bukele to take control of sports, especially soccer; Karim Bukele to take control of even the Arab Club; and Yusuf to take control of the business associations: the Chamber of Commerce, ASI (industrialists), Casalco (construction), the Chamber of Tourism, and now, as the grand prize, the National Association of Private Enterprise, ANEP.
With this, ANEP loses its standing as a representative body. Many of the most important business leaders haven’t felt represented for a long time by associations led by timid, opportunistic, and even complicit leaders. They stopped believing in ANEP when Javier Simán was forced to resign from the association’s presidency and go into exile. They will feel even less represented by an ANEP run by Yusuf Bukele through Mario Salaverría and Armando Arias—figures who have conspired with every government, right and left, betraying the principles of free enterprise. If anyone represents the famous “same old crowd,” it’s those two.
Business leaders who understand that economic and business freedom depends on democracy and the rule of law will have to find other mechanisms to express and defend themselves.
To them, I send my condolences for the suicide of the once-powerful ANEP.
Regards,
Paolo Lüers: https://www.paololuers.com/cartas-de-paolo/carta-a-los-empresarios-un-orbituario-para-anep-de-paolo-luers
Carta a los empresarios: Un obituario para la ANEP
De Paolo Luers, 30 de abriul 2026 / sitio PAOLO en paololuers.com
Estimados amigos:
Bukele se tomó la ANEP y nadie dice nada. Por lo menos hay que despedirse de una gremial con tan grande tradición. Por esto, aquí un obituario.
Había una vez una gremial llamada ANEP muy poderosa y combativa. En medio de la guerra civil organizó paros nacionales para confrontar las políticas económicas del presidente Duarte, que gobernaba al país por encargo de Estados Unidos. Los dirigentes de esta gremial se enfrentaron a cualquier gobierno, sea de derecha o de izquierda, que intentaba meter sus manos en los fondos del Seguro Social y de las pensiones. Hoy, el gobierno de los Bukele vació todos estos fondos – y ANEP no dijo nada. Cuando Tony Saca y Mauricio Funes comenzaron a robar a manos llenas, ANEP los denunció. Hoy, la corrupción es hasta peor, y ANEP callada. Cuando Paco Flores quería privatizar la salud, ANEP le frenó el carro. Cuando el FMLN, desde el gobierno, quería limitar el poder de veto de la Sala de lo Constitucional, ANEP se puso del lado de la constitucionalidad. Lo mismo pasó cuando llegó al poder Nayib Bukele y se enfrentó con la Asamblea Legislativa y la Corte Suprema, porque todavía no las pudo controlar. Ahora, ANEP evade el tema de la institucionalidad democrática…
Ahora, algunos en las redes gritan: ¡Otro Saca toma control de ANEP!, recordándonos al interregno en ANEP de Tony Saca, quien de la presidencia de la gremial se lanzó a la presidencia de la República, con las consecuencias fatales que todos conocemos.
Pero no es así. Pusieron de pantalla al nuevo presidente de la gremial, José Luis Saca Jiménez, hijo del dueño de Radio Corporación FM, Dr. José Luis Saca. Ni tiene dote de liderazgo. Es primo lejano de Herbert y Tony Saca, pero no tiene poder. No es el clan Saca que toma el control de la gremial, sino el clan Bukele, en particular Yusuf Bukele. Desde el principio del gobierno de su hermano, Yusuf fue el encargado de las conspiraciones con el sector privado, incluyendo amenazas, chantajes y extorsiones. En estas conspiraciones, Yusuf ha tenido dos intermediarios principales: Mario Salavarría y Armando Arias. Son ellos que como vicepresidentes van a dirigir de facto a la ANEP y convertirla en la correa de transmisión del gobierno para controlar a la empresa privada. De la gremial con la misión noble de defender la institucionalidad democrática del país como condición para el desarrollo económico no quedará nada. Una gremial, si no es independiente del poder político, se convierte en parte del corrupto sistema de la economía de cheros.
Los hermanos Bukele sabían, desde el principio, que no era suficiente tomar control de todas las instituciones del Estado. Era necesario para establecer una dictadura. Pero para defenderla en el tiempo, se necesita tomar control de todos los espacios cívicos de la sociedad. Cuando digo todos, es TODOS: medios de comunicación, ONGs, justicia, universidades, iglesias, sindicatos, asociaciones de profesionales. Lo que no pueden controlar, hay que acosar y callar.
Parece broma, pero en este contexto delegan a Yamil Bukele a tomar control del deporte y, en especial, del fútbol; a Karim Bukele a tomar control hasta del Club Árabe, y a Yusuf a tomar control de las gremiales empresariales: La Cámara de Comercio, la ASI (industriales), la Casalco (construcción), la Cámara de Turismo y ahora, como premio mayor, la Asociación Nacional de la Empresa Privada ANEP.
Con esto, la ANEP pierde su representatividad. Muchos de los empresarios más importantes tienen ratos de no sentirse representados por las gremiales conducidas por líderes tímidos, oportunistas y hasta cómplices del gobierno. Dejaron de creer en ANEP cuando se obligó a Javier Simán a renunciar a la presidencia de la gremial e irse al exilio. Mucho menos se sentirán representados por una ANEP dirigida por Yusuf Bukele a través de Mario Salaverría y Armando Arias – figuras que han conspirado con todos los gobiernos, de derecha y de izquierda, traicionando los principios de la libre empresa. Si alguien representa a los famosos “mismos de siempre”, son ellos dos.
Los empresarios que entienden que la libertad económica y empresarial depende de la democracia y del estado de derecho, van a tener que buscar otros mecanismos para expresarse y defenderse.
A ellos les mando mis condolencias por el suicidio de la otrora poderosa ANEP.
Saludos,
Paolo Lüers: https://www.paololuers.com/cartas-de-paolo/carta-a-los-empresarios-un-orbituario-para-anep-de-paolo-luers
