Human rights organizations in El Salvador participated in a US congressional hearing this week to address the human rights situation in El Salvador under the state of exception.
The session was convened by the Tom Lantos Human Rights Commission and included representatives from international organizations such as Human Rights Watch (HRW), the Association of Journalists of El Salvador (APES), the Robert and Ethel Kennedy Human Rights Center, and the Heritage Foundation, alongside outside lawyers and analysts.
Among the organizations’ complaints is the arrest of 91,000 people, 8,000 of whom the government has acknowledged were released for having no ties to gangs.
Meanwhile, representatives from Human Rights Watch and the Robert F. Kennedy Human Rights Center presented cases of warrantless arrests, restricted access to legal defense, and prison conditions involving inhumane treatment.
“El Salvador has been under a state of emergency that suspends basic due process rights,” said Juan Pappier of Human Rights Watch.
Another topic addressed was the situation of journalists and civil society organizations. APES President Sergio Arauz noted that “the systematic persecution of critical voices has been normalized,” adding that “more than 50 journalists are in exile out of fear of arbitrary arrest,” while the departure of more human rights defenders continues to be reported.
Arauz stated that “there is a climate of fear and self-censorship” and that “cases of surveillance and harassment against communicators have been documented.”
Finally, the hearing revisited the report by international experts presented to the Inter-American Commission on Human Rights (IACHR) on March 10, which concludes that there are “reasonable grounds” to believe that crimes against humanity are being committed in El Salvador.
Vulneraciones durante régimen llegaron al Congreso de los EUA
Por Laura Jordán
Organizaciones defensoras de derechos humanos en El Salvador participaron esta semana en una audiencia con el Congreso de Estados Unidos (EUA) para abordar la situación de los derechos humanos en El Salvador bajo la medida del régimen de excepción.
La sesión fue convocada por la Comisión de Derechos Humanos Tom Lantos, donde participaron representantes de organizaciones internacionales como Human Rights Watch (HRW), la Asociación de Periodistas de El Salvador (APES), el Centro de Derechos Humanos Robert y Ethel Kennedy, Heritage Foundation, abogados y analistas externos.
Entre las denuncias de las organizaciones está la detención de 91,000 personas, de las cuales el Gobierno ha reconocido que 8,000 fueron liberadas por no tener vínculos con pandillas.
Mientras, los representantes de Human Rights Watch y del Centro Robert F. Kennedy para los Derechos Humanos expusieron casos de detenciones sin orden judicial, limitaciones al acceso a defensa legal y condiciones de reclusión con tratos inhumanos.
“El Salvador ha estado bajo un Estado de emergencia que suspende derechos básicos del debido proceso”, señaló Juan Pappier, de Human Rights Watch.
Otro de los puntos abordados fue la situación de periodistas y organizaciones sociales. Sergio Arauz, presidente de la APES, señaló que “la persecución sistemática de voces críticas se ha normalizado” y añadió que “más de 50 periodistas se encuentran en el exilio por temor a detenciones arbitrarias”, mientras se sigue reportando la salida de más defensores de derechos.
Arauz afirmó que “existe un ambiente de miedo y autocensura” y que “se han documentado casos de vigilancia y hostigamiento contra comunicadores”.
Finalmente, fue retomado el informe de expertos internacionales presentado ante la CIDH el 10 de marzo pasado, el cual concluye que existen “fundamentos razonables” para considerar que en El Salvador se están cometiendo crímenes de lesa humanidad.

