Several agencies, including the U. S. National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA) and the UN, have already forecast that 2026 will be under the influence of the El Niño phenomenon, which would trigger an extended drought with direct effects on the country’s agricultural production.
In this regard, the agencies project that this canicula (dry spell) will occur between July and September, meaning rainfall will drop drastically during those months. According to NOAA, there is a 61% probability that El Niño will develop starting in July and last through the end of the year.
This last point is crucial for the country’s grain production, which is divided into two stages: the first planting, which takes place between May and June (right after the first rains), and the late-season planting, which occurs between November and, in some cases, extends into January.
Because the U. S. agency expects the drought to persist through the end of 2026, Carlos Rodríguez, a representative of the National Association of Agricultural Workers (ANTA), warns that this would prevent the late-season planting from taking place, something that could lead to grain shortages next year.
For this reason, Rodríguez says it is necessary for agricultural producers nationwide to start planting their grain as of April 20, and in this way ensure that the corn and beans are already developed by the time the dry spell begins. “If the drought starts in July, the corn we plant now will be mature, and the bean plants will be nearly ready,” the producer notes.
This recommendation aligns with what was announced yesterday by Deputy Minister of Agriculture and Livestock Óscar Domínguez, who recommended via his X account that planting should be done between April 21 and 25. “The dates aren’t arbitrary; this recommendation is to ensure crop development, because the forecasts indicate a dry spell for the month of July. Technical planning is key: planting under favorable conditions allows us to reduce risks and make the most of soil moisture,” the official stated.
According to Rodríguez, this is important because, thanks to the rains that have already started falling and those expected soon, the soil will have enough moisture to ensure the grains grow strong. If planting is done after those dates, the crops will very likely not develop in time for when El Niño’s influence begins.
In light of this, the ANTA representative views the MAG’s recommendation positively, something that has also been supported by other producer organizations, such as the Rural and Indigenous Agricultural Roundtable.
This climate phenomenon has direct repercussions on crops, especially those in the Central American Dry Corridor, which is why agricultural producers have said in recent months that they fear losses similar to those in past years.
According to a 2024 study published by economist Meraris López and her research team at the Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), El Salvador, as part of that dry corridor, has faced up to 14 climate events affecting grain crops between 2009 and 2023, of which eight are related to long periods of drought and up to six are linked to excessive rainfall. These climate events have translated into as much as $590.5 million in losses for the agricultural sector over that time period.
In previous years, for example, the Salvadoran Chamber of Small and Medium Agricultural Producers (CAMPO) reported that 2023 was one of the worst years in terms of crop losses. That year alone, the ravages of El Niño (which earned the name “Super Niño” due to its intensity), along with other phenomena like tropical storms, added up to as much as $84 million in losses for the sector, a figure that matches the study by López at the UCA.
El Diario de Hoy: https://www.eldiariodehoy.com/negocios/productores-advierten-que-fenomeno-de-el-nino-podria-impedir-la-siembra-postrera-este-ano/69834/2026/
Productores advierten que fenómeno de El Niño podría impedir la siembra postrera este año
Por Juan Carlos Mejía
Diversos organismos como la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, de Estados Unidos (NOAA, en inglés) y la ONU ya pronosticaron que el 2026 estará bajo la influencia del fenómeno de El Niño, el cual provocaría un período de sequía prolongada que tendría efectos directos sobre la producción agrícola en el país.
En este sentido, las entidades proyectan que esta canícula (período de sequía) se dé entre julio y septiembre, lo que se traduce en que la cantidad de lluvia disminuya drásticamente durante esos meses. De acuerdo con el NOAA, hay un 61% de probabilidad de que El Niño se desarrolle a partir de julio y que perdure hasta finales de año.
Este último punto es crucial para la producción de granos en el país, la cual se divide en dos momentos: la siembra primera, que ocurre entre los meses de mayo y junio (justo después de las primeras lluvias), y la siembra postrera, la cual se desarrolla entre los meses de noviembre y, en algunas ocasiones, se extiende hasta el mes de enero.
Debido a que el organismo estadounidense prevé que la sequía se mantenga hasta finales de 2026 es que Carlos Rodríguez, representante de la Asociación Nacional de Trabajadores Agropecuarios (ANTA), advierte que esto impediría que la siembra postrera se lleve a cabo, algo que podría producir la escasez de granos para el próximo año.
Por ello, Rodríguez señala que es necesario que los productores agrícolas a nivel nacional comiencen a sembrar sus granos a partir del 20 de abril y, de esta forma, garantizar que el maíz y el frijol ya se encuentren desarrollados al momento en el que inicie la canícula. “Si la sequía comienza en julio, el maíz que sembremos ahorita estará maduro, al igual que las plantas de frijol estarán casi listas”, señala el productor.
Esta recomendación va en la línea de lo anunciado ayer por el viceministro de Agricultura y Ganadería, Óscar Domínguez, quien recomendó a través de su cuenta en X que la siembra debería realizarse entre los días 21 y 25 de abril. “Las fechas no son antojadizas, esta recomendación es para asegurar el desarrollo del cultivo, porque los pronósticos indican una canícula para el mes de julio. La planificación técnica es clave: sembrar con las condiciones favorables permite reducir riesgos y aprovechar al máximo la humedad del suelo”, indicó el funcionario.
Según Rodríguez, esto es importante porque, gracias a las lluvias que ya comenzaron a caer y a las próximas que se esperan, el suelo tendrá la humedad suficiente para garantizar que los granos crezcan fuertes. Si la siembra se realiza después de esas fechas, muy probablemente los cultivos no logren desarrollarse a tiempo para cuando inicie la influencia de El Niño.
Ante esto, el representante de la ANTA considera como positiva la recomendación hecha por el MAG, algo que también ha sido respaldado por otras organizaciones de productores, como la Mesa Agropecuaria Rural e Indígena.
Este fenómeno climatológico tiene repercusiones directas en los cultivos, sobre todo en aquellos que forman parte del Corredor Seco Centroamericano, por lo que los productores agropecuarios han señalado en meses anteriores que temen que ocurran pérdidas similares a las ocurridas en años pasados.
Según una investigación publicada en 2024 por la economista Meraris López y su equipo de investigación en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), El Salvador, por ser parte de dicho corredor seco, ha enfrentado hasta 14 eventos climáticos que han afectado los cultivos de granos entre los años 2009 y 2003, de los cuales ocho están relacionados con períodos largos de sequía y hasta seis están vinculados con el exceso de lluvias. Estos eventos climáticos se han traducido hasta en $590.5 millones en pérdidas para el sector agropecuario en ese lapso de tiempo.
En años anteriores, por ejemplo, la Asociación Cámara Salvadoreña de Pequeños y Medianos Productores Agropecuarios (CAMPO) reportó que el 2023 fue uno de los peores años en cuanto a pérdidas en los cultivos, pues solo en ese año los estragos de El Niño (que adquirió el nombre de “súper Niño” por su intensidad), y otros fenómenos como tormentas tropicales, representaron la suma de hasta $84 millones en pérdidas para el sector, una cifra que coincide con el estudio elaborado por López en la UCA.
El Diario de Hoy: https://www.eldiariodehoy.com/negocios/productores-advierten-que-fenomeno-de-el-nino-podria-impedir-la-siembra-postrera-este-ano/69834/2026/
