The Salvadoran state has committed crimes against humanity since 2022, according to an investigation presented to the United Nations by the International Group of Experts for the Investigation of Human Rights Violations under the State of Exception in El Salvador (GIPES).
David Bolaños
Editor · doblecheck@ucr.ac.cr
The Salvadoran state has committed crimes against humanity since 2022, according to an investigation presented to the United Nations by the International Group of Experts for the Investigation of Human Rights Violations under the State of Exception in El Salvador (GIPES).
The report was also presented in mid-March to the Inter-American Commission on Human Rights (IACHR).
The investigation details that the indefinite state of exception has facilitated arbitrary detentions, torture, and systematic political persecution. The report documents at least 403 deaths in state custody, hundreds of disappearances, and thousands of detained minors.
GIPES stated that it is necessary to “establish exceptional mechanisms to release thousands of people detained without evidence, ensuring that those who regain their freedom do not pose a security risk.” But the report’s conclusion is different, according to the president of El Salvador.
Nayib Bukele and his allies spread the claim that there are demands that “the State of El Salvador release 100% of the gang members captured since the beginning of the State of Exception.” That is a falsehood that even Grok debunked on X, the president’s favorite social network.
Without any basis, Bukele also dismissed the organizations grouped under GIPES and the national and international press that reported the findings as actors “on Soros’s payroll,” referring to the American magnate, George Soros.
According to Bukele, exposing due process violations automatically translates into support for criminal organizations. Under this deceptive logic, denouncing abuses of the state’s repressive power means putting the rights of criminals before the rights of victims.
Why should we pay attention to this disinformation here in Costa Rica? Because Bukele’s security policy has been presented as the example to follow by the government of Rodrigo Chaves and his successor, Laura Fernández.
The Salvadoran government’s disinformation in the face of findings of crimes against humanity is an inseparable part of that way of governing that is being presented as a model in Costa Rica.
Radios UCR: https://radios.ucr.ac.cr/-/bukele-desinforma-sobre-denuncias-por-crimenes-de-lesa-humanidad
Bukele desinforma sobre denuncias en su contra por crímenes de lesa humanidad. Eso debe importarnos en Costa Rica
El Estado salvadoreño ha cometido crímenes de lesa humanidad desde 2022, según una investigación presentada ante Naciones Unidas por el Grupo Internacional de Expertas y Expertos para la investigación de violaciones de derechos humanos en el marco del Estado de Excepción en El Salvador (GIPES).
David Bolaños
Editor · doblecheck@ucr.ac.cr
El Estado salvadoreño ha cometido crímenes de lesa humanidad desde 2022, según una investigación presentada ante Naciones Unidas por el Grupo Internacional de Expertas y Expertos para la investigación de violaciones de derechos humanos en el marco del Estado de Excepción en El Salvador (GIPES).
El informe también fue presentado a mediados de marzo en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
La investigación detalla que el régimen de excepción indefinido ha facilitado detenciones arbitrarias, tortura y persecución política sistemática. El informe recoge información de al menos 403 muertes bajo custodia del Estado, cientos de desapariciones y miles de menores de edad detenidos.
GIPES indicó que es necesario “establecer mecanismos excepcionales para liberar a miles de personas detenidas sin pruebas, asegurando que quienes recuperen su libertad no representen un riesgo para la seguridad”. Pero la conclusión del informe es otra, según el presidente de El Salvador.
Nayib Bukele y sus aliados divulgaron que se está exigiendo que “el Estado de El Salvador libere al 100% de los pandilleros capturados desde el inicio del Régimen de Excepción”. Esa es una falsedad que hasta Grok desmintió en X, la red social predilecta del mandatario.
Sin sustento, Bukele también descalificó a las organizaciones agrupadas en GIPES y a la prensa nacional e internacional que divulgó los hallazgos como actores “tarifados de Soros”, refiriéndose al magnate estadounidense, George Soros.
Según Bukele, evidenciar violaciones al debido proceso se traduce automáticamente en apoyo a las organizaciones criminales. Con esta lógica engañosa, denunciar abusos en el poder represivo del Estado es anteponer los derechos de los criminales antes de los derechos de las víctimas.
¿Por qué deberíamos prestar atención a esta desinformación acá en Costa Rica? Porque la política de seguridad de Bukele ha sido presentada como el ejemplo a seguir por el Gobierno de Rodrigo Chaves y su sucesora, Laura Fernández.
La desinformación del gobierno salvadoreño ante hallazgos de crímenes de lesa humanidad es parte inseparable de esa manera de gobernar que en Costa Rica se está presentando como un referente.
Radios UCR: https://radios.ucr.ac.cr/-/bukele-desinforma-sobre-denuncias-por-crimenes-de-lesa-humanidad
