In summary:
- The Legislative Assembly fast-tracked a constitutional reform to allow life imprisonment.
- Under amendments to the Penal Code, cases involving gang negotiators are considered aggravated offenses.
- At least two Bukele administration officials have been accused of participating in secret meetings with criminal groups.
Infodemia Staff
In a hypothetical criminal proceeding, at least two current officials in Nayib Bukele’s government could face life imprisonment for their alleged participation in gang negotiations, as attributed by the US Department of the Treasury, according to the proposed Penal Code reforms submitted by the Executive Branch to the Legislative Assembly.
Lawmakers fast-tracked a constitutional reform on Tuesday, March 17, to allow life imprisonment in cases of homicide, rape, and terrorism, in an attempt to keep gang members incarcerated for long periods.
The Penal Code reform document presented by the Executive Branch creates Article 345-4, which establishes life imprisonment for “membership in a criminal or terrorist organization” and outlines the cases in which it is considered aggravated.
Subsection c of this article includes anyone who, “knowing its illegality, directly or indirectly receives a benefit from relationships of any nature with such organizations.”
Meanwhile, subsection d mentions “anyone who, by themselves or through another, requests, demands, offers, promotes, formulates, negotiates, agrees to, or makes pacts for non-prosecution agreements or the establishment of any prerogative to illegally exempt another person or persons from the application of the provisions of the law, or offers benefits or advantages to the members of these organizations.”
Subsection e adds that those also considered part of a terrorist organization, and therefore subject to life imprisonment, include “those who, acting as intermediaries, negotiators, mediators, interlocutors, or in similar capacities, promote or participate in the conduct referred to in the preceding subsection.”
In December 2021, the US Department of the Treasury sanctioned the Director of Social Fabric Reconstruction, Carlos Marroquín, and the Director of Penal Centers, Osiris Luna, under Executive Order 13818 for their involvement in alleged human rights abuses or acts of corruption.
“(Luna and Marroquín) led, facilitated, and organized a number of secret meetings involving incarcerated gang leaders, in which known gang members were allowed to enter the prison facilities and meet with senior leadership. These meetings were part of the Government of El Salvador’s efforts to negotiate a secret truce with gang leadership,” an official statement noted.
The US report stated that in 2020, Salvadoran President Nayib Bukele’s administration provided financial incentives to the Salvadoran gangs Mara Salvatrucha (MS-13) and Barrio 18 to ensure that gang violence incidents and the number of confirmed homicides remained low.
It added that during these negotiations with Luna and Marroquín, the gang leaders also agreed to provide political support to the Nuevas Ideas party in the elections a year later.
“Nuevas Ideas is the president’s political party and won a two-thirds supermajority in the 2021 legislative elections,” the US document mentioned.
These allegations have been denied by the Bukele administration.
The reform to the 1983 Constitution reached the floor in response to a report by international experts who pointed to possible crimes against humanity by the Bukele administration during the state of exception, which over four years in effect has detained more than 90,000 people.
¿Funcionarios de Bukele sancionados por EEUU por negociaciones con pandillas podrían enfrentar la cadena perpetua?
En resumen:
- La Asamblea Legislativa aprobó de forma expedita una reforma a la Constitución para avalar la cadena perpetua.
- Según modificaciones al Código Penal se considera agravado los casos que involucren a negociadores con pandillas.
- Al menos dos funcionarios del Gobierno de Bukele han sido señalados de participar en reuniones secretas con grupos criminales.
Redacción Infodemia
En un hipotético proceso penal, al menos dos funcionarios actuales del Gobierno de Nayib Bukele podrían enfrentar la cadena perpetua por su supuesta participación en negociaciones con pandillas, atribuidas por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, de acuerdo a las propuestas de reformas al Código Penal que planteó el Ejecutivo a la Asamblea Legislativa.
Los diputados aprobaron el martes 17 de marzo una reforma constitucional de forma expedita para permitir la pena de prisión perpetua en casos de homicidios, violaciones y terrorismo, en un intento por mantener a los miembros de pandillas encarcelados por largos períodos.
En el documento de reforma al Código Penal presentado por el Ejecutivo se crea el artículo 345-4, que establece la cadena perpetua por la “pertenencia a organización criminal o terrorista” y prescribe los casos en que se considera agravada.
En el literal c de este artículo se incluye a quien “a sabiendas de su ilegalidad, reciba provecho directa o indirectamente de las relaciones de cualquier naturaleza con tales organizaciones”.
Mientras tanto, en el literal d se menciona a “el que por sí o por medio de otro, solicite, demande, ofrezca, promueva, formule, negocie, convenga o pacte acuerdos de no persecución criminal o el establecimiento de alguna prerrogativa para dispensar ilegalmente a otro u otros, la aplicación de las disposiciones de la ley, u ofrezca beneficios o ventajas a los miembros de estas organizaciones”.
Por su parte, el literal e agrega que también serán considerados parte de una organización terrorista, por lo tanto susceptibles a ser condenados a cadena perpetua, “los que, en calidad de intermediarios, negociadores, mediadores, interlocutores u otras semejantes, promuevan o participen en las conductas a que se refiere el número anterior”.
En diciembre de 2021, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó al Director de Reconstrucción de Tejido Social, Carlos Marroquín y el Director de Centros Penales, Osiris Luna bajo la Orden Ejecutiva 13818 involucrados en supuestos abusos contra los derechos humanos o actos de corrupción.
“(Luna y Marroquín) dirigieron, facilitaron y organizaron varias reuniones secretas con líderes de pandillas encarcelados, en las que se permitió a miembros conocidos de la pandilla ingresar a las instalaciones penitenciarias y reunirse con altos mandos. Estas reuniones formaban parte de los esfuerzos del Gobierno de El Salvador para negociar una tregua secreta con los líderes de las pandillas”, señaló un comunicado oficial.
El reporte estadounidense señaló que en 2020, la administración del presidente salvadoreño Nayib Bukele otorgó incentivos financieros a las pandillas salvadoreñas Mara Salvatrucha (MS-13) y el Barrio 18 para garantizar que los incidentes de violencia pandillera y el número de homicidios confirmados se mantuvieran bajos.
Agregó que durante estas negociaciones con Luna y Marroquín, los líderes pandilleros también acordaron brindar apoyo político al partido Nuevas Ideas en las elecciones de un año después.
“Nuevas Ideas es el partido político del presidente y obtuvo una supermayoría de dos tercios en las elecciones legislativas de 2021”, mencionó el documento de los Estados Unidos.
Estos señalamientos han sido negados por el Gobierno de Bukele.
La reforma a la Carta Magna, de 1983, llegó al pleno en respuesta a un informe de expertos internacionales que señalaron posibles crímenes de lesa humanidad de parte del Gobierno de Bukele durante el régimen de excepción, que en cuatro años de vigencia ha detenido a más de 90.000 personas.
