The organization stated that of the 500 cases addressed in the report, the Izalco prison accounts for a total of 210 deaths. “The Izalco prison is the largest torture center in El Salvador,” asserted Ingrid Escobar, a human rights defender and director of SJH.
Escobar explained that other prisons with the highest number of documented cases include La Esperanza, known as Mariona, in San Salvador, with 94 deaths; Apanteos, with 52; and Quezaltepeque, with 35, among others. At the Terrorism Confinement Center (CECOT), the report attributed only five cases, three of which involved individuals who had been transferred from other prisons.
She also detailed that, among the estimated causes of death for those deprived of their liberty, 159 correspond to suspected medical negligence, 151 to violent death, and in 162 cases the cause remains unknown.
Legal Humanitarian Aid further noted that, four years after the approval of the state of exception, the patterns of violent deaths, torture, and denial of medical care, among others, constitute systematic and widespread acts against the civilian population in state custody.
“These acts amount to crimes against humanity,” the organization concluded.
Although its report documented 504 deaths, at the time of publication SJH had recorded a total of 506 cases, though the organization did not rule out that due to the lack of data from the Salvadoran state, the actual number could be higher.
500 adultos y cuatro bebés fallecidos a cuatro años del régimen de excepción, registra Socorro Jurídico Humanitario
La organización aseguró que el centro penal de Izalco registra, de los 500 casos que aborda el informe, un total de 210 fallecidos. “El centro penal de Izalco es el centro de tortura más grande de El Salvador”, aseveró Ingrid Escobar, defensora de derechos humanos y directora del SJH.
Escobar explicó que otros centros penales con mayores casos registrados fueron La Esperanza, conocido como Mariona, en San Salvador, con 94 personas fallecidas; Apanteos, con 52; y Quezaltepeque, con 35, entre otros. En el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), el informe solo atribuyó cinco casos, de los cuales tres habían sido trasladados desde otros centros penales.
Detalló también que, entre las causas estimadas de fallecimiento de las personas privadas de libertad, 159 corresponden a presunta negligencia médica, 151 a muerte violenta y en 162 casos la causa aún es desconocida.
El Socorro Jurídico Humanitario señaló, además, que, a cuatro años de la aprobación del régimen de excepción, los patrones de muertes violentas, torturas y negación de atención médica, entre otros, constituyen actos sistemáticos y generalizados contra la población civil bajo custodia estatal.
“Estos hechos encajan en crímenes de lesa humanidad”, concluyó la organización.
Aunque su informe reportó 504 fallecimientos, al cierre de esta nota el SJH registraba un total de 506 casos, pero no descartaron que debido a la falta de datos por parte del Estado salvadoreño, estos puedan ser mayores.
