The priest also addressed the broad scope of the term “terrorist” cited in the constitutional reform to Article 27 carried out by the Legislative Assembly, as the term is very dangerous in El Salvador, given that a state of exception remains in effect.
In addition, the priest explained that since the approval of life imprisonment was announced, no response has been seen from the Judicial Branch, particularly from the Constitutional Chamber, which has shown neither its approval nor its rejection of the reform.
Chopin explained that according to the reforms to the catechism canon made by Pope Francis, “the death penalty is inadmissible because it is an attack on the inviolability and dignity of the person.”
He believes that lawmakers of the Catholic faith cannot approve laws that attack life — in this case, a life sentence, which for the Christian faith is an extension of the death penalty.
Sacerdote cuestiona cadena perpetua y pide pronunciamiento de la Sala de lo Constitucional
El sacerdote también se refirió a la amplitud del término “terrorista” que es citado en la reforma constitucional del artículo 27 hecha por la Asamblea Legislativa, pues dicho término en El Salvador es muy peligroso, ya que se mantiene activo un régimen de excepción.
Además, el sacerdote explica que al anunciarse la aprobación de la cadena perpetua no se ha observado una respuesta del Órgano Judicial, principalmente de la Sala de lo Constitucional, que no ha mostrado su aprobación o su rechazo a la reforma.
Chopin explicó que según las reformas al canon del catecismo hechas por el papa Francisco “la pena de muerte es inadmisible, porque atenta contra la inviolabilidad y la dignidad de la persona”.
Considera que los diputados con fe católica no pueden aprobar leyes que atenten contra la vida, en este caso una cadena perpetua que para la fe cristiana es una ampliación de la pena de muerte.
