El Salvador records approximately six thousand new cases of tuberculosis each year, according to data from the Salvadoran Pulmonology Association and reported by YSKL radio. This figure makes tuberculosis one of the highest-incidence infectious diseases in the country, a situation that reflects the persistent challenge the national health system faces in dealing with this preventable and curable disease.
Dr. Mercedes Gallegos, president of the Salvadoran Pulmonology Association, explained in an interview with YSKL radio that tuberculosis maintains a sustained transmission pattern and primarily affects people who have close or prolonged contact with infected patients.
Tuberculosis continues to be a high-incidence disease at the national level. The latest data obtained through official figures show approximately six thousand new cases of tuberculosis occurring each year.
Tuberculosis is an infectious disease caused by the Mycobacterium tuberculosis bacillus. It is transmitted from person to person through respiratory secretions, primarily when an infected person coughs or expectorates in enclosed or poorly ventilated spaces. The most common form is pulmonary tuberculosis, which poses the greatest risk of contagion.
Generally, the people at highest risk of contracting tuberculosis are those who are in close or prolonged contact with a person sick with pulmonary tuberculosis.
Timely detection is a decisive factor in managing the disease. According to the president of the Salvadoran Pulmonology Association, tuberculosis can be identified through phlegm or sputum tests using various methods that allow the bacillus or the bacterium’s genetic material to be observed. Additionally, there are extrapulmonary forms of tuberculosis that, while not transmitted from person to person, also require treatment due to their potential to cause serious complications.
Regarding the prognosis, the specialist emphasized that tuberculosis can be cured if it is detected and treated in time.
That is one of the great advantages: it is a disease that, if detected in time, diagnosed, and treated, can be cured.
The expert warned about the existence of a small percentage of cases resistant to anti-tuberculosis medications, known as drug-resistant tuberculosis, although their frequency is low compared to conventional cases.
Data from the World Health Organization (WHO) confirm the global impact of tuberculosis. According to the latest global report published by the organization, tuberculosis returned in 2023 to its position as the leading cause of death among infectious diseases worldwide, surpassing COVID-19. That year, more than 10 million people fell ill with tuberculosis around the world, with more than 1.3 million deaths attributed to the infection. The WHO notes that early detection and access to effective treatments have helped reduce mortality in recent decades, although progress in reducing cases has been slowed by factors such as the pandemic and drug resistance.
Tuberculosis directly affects public health in countries like El Salvador, where population density and socioeconomic conditions influence transmission rates. The WHO establishes that the tuberculosis incidence indicator is calculated by taking into account the number of new cases per 100,000 inhabitants per year, which allows for comparison between countries and regions.
In the Salvadoran context, the health system’s response focuses on epidemiological surveillance, access to timely diagnoses, and the provision of free treatment. The Salvadoran Pulmonology Association emphasizes the importance of the public being alert to symptoms, which include persistent cough, fever, night sweats, and weight loss, and seeking medical attention if the disease is suspected.
The WHO and the U.S. Centers for Disease Control and Prevention (CDC) recommend strengthening detection programs, expanding treatment coverage, and promoting education about tuberculosis to reduce stigma. Both organizations insist that the eradication of tuberculosis will only be possible through the coordinated action of governments, health organizations, and the community.
In the case of El Salvador, the challenge remains as long as annual incidence stays at elevated levels. Health authorities, together with organizations such as the WHO, maintain surveillance and monitoring of the disease, adjusting strategies based on epidemiological data and international recommendations.
El Salvador reporta 6 mil casos nuevos de tuberculosis cada año, según la Asociación de Neumología
El Salvador registra aproximadamente seis mil casos nuevos de tuberculosis cada año, de acuerdo con datos de la Asociación Salvadoreña de Neumología y difundidos por la radio YSKL. Esta cifra sitúa a la tuberculosis como una de las enfermedades infecciosas de mayor incidencia en el país, una situación que refleja el reto persistente que enfrenta el sistema de salud nacional ante este padecimiento prevenible y curable.
La doctora Mercedes Gallegos, presidenta de la Asociación Salvadoreña de Neumología, explicó en entrevista con la radio YSKL que la tuberculosis mantiene un patrón de transmisión sostenido y afecta principalmente a personas que tienen contacto cercano o prolongado con pacientes infectados.
La tuberculosis sigue siendo una enfermedad de alta incidencia a nivel nacional. Los datos últimos obtenidos a través de las cifras oficiales son aproximadamente seis mil casos nuevos de tuberculosis que se dan cada año.
La tuberculosis es una enfermedad infecciosa ocasionada por el bacilo de Mycobacterium tuberculosis. Se transmite de persona a persona a través de las secreciones respiratorias, principalmente cuando una persona enferma tose o expectora en ambientes cerrados o poco ventilados. La forma más común es la tuberculosis pulmonar, que representa el mayor riesgo de contagio.
Generalmente, las personas de mayor riesgo de contraer la tuberculosis son aquellas que están en contacto cercano o prolongado con una persona enferma por tuberculosis pulmonar.
La detección oportuna constituye un factor decisivo en el manejo de la enfermedad. Según la presidenta de la Asociación Salvadoreña de Neumología, la tuberculosis puede identificarse mediante estudios de flema o esputo, utilizando diversos métodos que permiten observar el bacilo o el material genético de la bacteria. Además, existen formas extrapulmonares de tuberculosis que, aunque no se transmiten de persona a persona, también requieren tratamiento debido a su potencial de causar complicaciones graves.
En cuanto al pronóstico, la especialista subrayó que la tuberculosis tiene cura si se detecta y trata a tiempo.
Esa es una de las grandes ventajas: es una enfermedad que si se detecta a tiempo, se diagnostica y se trata, se cura.
La experta advirtió sobre la existencia de un pequeño porcentaje de casos resistentes a los medicamentos antituberculosos, conocidos como tuberculosis drogoresistente, aunque su frecuencia es baja en comparación con los casos convencionales.
Datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) confirman el impacto global de la tuberculosis. Según el último informe global publicado por el organismo, la tuberculosis retornó en 2023 a la posición de principal causa de muerte entre las enfermedades infecciosas a nivel mundial, superando a la COVID-19. En ese año, más de 10 millones de personas enfermaron de tuberculosis en todo el planeta, con más de 1.3 millones de fallecimientos atribuidos a esta infección. La OMS destaca que la detección temprana y el acceso a tratamientos efectivos han permitido reducir la mortalidad en las últimas décadas, aunque el avance en la reducción de casos se ha visto ralentizado por factores como la pandemia y la resistencia a los fármacos.
La tuberculosis afecta de manera directa la salud pública en países como El Salvador, donde la densidad poblacional y las condiciones socioeconómicas inciden en los índices de transmisión. La OMS establece que el indicador de incidencia de tuberculosis se calcula tomando en cuenta el número de nuevos casos por cada 100,000 habitantes al año, lo que permite comparar la situación entre países y regiones.
En el contexto salvadoreño, la respuesta del sistema de salud se centra en la vigilancia epidemiológica, el acceso a diagnósticos oportunos y la provisión de tratamientos gratuitos. La Asociación Salvadoreña de Neumología enfatiza la importancia de que la población esté alerta a los síntomas, que incluyen tos persistente, fiebre, sudoración nocturna y pérdida de peso, y acuda a consulta médica ante la sospecha de la enfermedad.
La OMS y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) recomiendan fortalecer los programas de detección, ampliar la cobertura de tratamiento y promover la educación sobre la tuberculosis para reducir el estigma. Ambos organismos insisten en que la erradicación de la tuberculosis solo será posible mediante la acción coordinada de gobiernos, organizaciones de salud y la comunidad.
En el caso de El Salvador, el desafío permanece vigente mientras la incidencia anual se mantenga en niveles elevados. Las autoridades sanitarias, en conjunto con organismos como la OMS, mantienen la vigilancia y el monitoreo de la enfermedad, ajustando las estrategias en función de los datos epidemiológicos y las recomendaciones internacionales.
