President Nayib Bukele escalated his war on gangs with a constitutional reform to punish murderers, rapists, and terrorists with life imprisonment.
El Salvador’s President Nayib Bukele escalated his war on gangs on Tuesday (17.03.2026) with a constitutional reform to punish “murderers, rapists, and terrorists” with life imprisonment, in the country with the world’s highest incarceration rate.
Bukele, who holds near-absolute power, introduced his initiative to Congress days after several NGOs accused him of committing “crimes against humanity” through his anti-crime policy, which several Latin American countries are seeking to emulate.
“Life imprisonment will only be imposed on murderers, rapists, and terrorists,” states the text passed by 59 of the 60 lawmakers, just hours after it was introduced.
The amendment eliminates the ban on “life sentences.” Until now, the maximum sentence was 60 years, with sentence reduction mechanisms.
The aim is to ensure criminals “do not go back out on the streets and that they serve their sentence forever,” said parliamentary vice president Suecy Callejas.
When introducing the initiative, Security Minister Gustavo Villatoro asserted that the “all-out war against terrorists will not stop,” referring to gang members.
The reform was adopted just days before the four-year anniversary of a state of exception that has resulted in 91,500 people detained without a warrant, accused of being gang members or accomplices.
“Human pits”
Bukele does not believe in the social reintegration of gang members. “It is an ongoing crime; the gangs’ own rules establish that no one stops being a member until the day they die,” stressed a statement from the Presidency.
According to the World Prison Brief (WPB), with some 1,700 prisoners per 100,000 inhabitants, this small Central American country has the largest prison population in the world.
The state of exception is the cornerstone of Bukele’s security policy, which reduced homicides to historic lows but is accused of serious human rights violations.
The humanitarian group Legal Humanitarian Aid asserts that some 500 prisoners have died under that regime, without trial, and that 94% of them “did not fit the profile of gang members.”
Mass trials are also being conducted under the state of exception, in which prisoners are grouped according to their alleged membership in a gang cell.
The government maintains that sentences there are determined according to the degree of responsibility, but for now it is unclear whether the reform will be retroactive or what impact it will have on those proceedings.
“The prisons are going to turn into human pits,” criminal defense attorney Roxana Cardona told AFP, warning that this could affect innocent people subjected to those trials.
“Law firms” of “crime”
A week ago, a group of international jurists reported to the Inter-American Commission on Human Rights (IACHR) that the government’s “crimes against humanity” encompass “torture, murders, forced disappearances, sexual violence, persecution, and other inhumane acts.”
For its part, Human Rights Watch (HRW) noted on Monday that Bukele’s government is keeping at least 11 Salvadoran migrants in “forced disappearance,” who were deported by the United States a year ago alongside 252 Venezuelans, accused without evidence of belonging to criminal gangs.
In his speech to Congress, Minister Villatoro lashed out at the NGOs. “They are demons who represent evil, poverty, and insecurity,” he said.
“Those globalist criminal organizations that defend criminals are going to have to keep proving themselves. They recently took off their masks,” he added.
In recent days, Bukele accused human rights organizations of being “international law firms of crime.”
In El Salvador, his security model put an end to the violence of the Mara Salvatrucha and Barrio 18 gangs—declared terrorists by the United States and El Salvador—which controlled cities, murdered, and extorted.
Amnesty International, HRW, and other international and Salvadoran NGOs assert that the state of exception has also been used to silence human rights defenders and critical voices, now in exile.
DW: https://www.dw.com/es/el-salvador-aprueba-reforma-que-instaura-la-cadena-perpetua/a-76403351
El Salvador aprueba reforma que instaura la cadena perpetua
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, endureció este martes (17.03.2026) su guerra contra las pandillas con una reforma constitucional para castigar con prisión perpetua a “homicidas, violadores y terroristas”, en el país con la mayor tasa de encarcelamiento del mundo.
Bukele, con poderes casi absolutos, presentó su iniciativa al Congreso días después de que varias oenegés lo señalaron de cometer “crímenes de lesa humanidad” en su política contra la delincuencia, que varios países latinoamericanos buscan emular.
“La pena perpetua solo se impondrá a los homicidas, violadores y terroristas”, indica el texto aprobado por 59 de los 60 diputados, apenas horas después de ser radicado.
La enmienda elimina la prohibición de “penas perpetuas”. Hasta ahora la condena máxima era de 60 años, con mecanismos de reducción de sentencia.
Con ello se busca que los criminales “no salgan a la calle y que cumplan su pena para siempre”, dijo Suecy Callejas, vicepresidenta parlamentaria.
Al presentar la iniciativa, el ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro, aseguró que la “guerra sin cuartel contra los terroristas no se detiene”, en referencia a los pandilleros.
La reforma fue adoptada a pocos días de que se cumplan cuatro años de un régimen de excepción que ha dejado 91.500 detenidos sin orden judicial, acusados de ser miembros o cómplices de las pandillas.
“Pozos humanos”
Bukele no cree en la reinserción social de los pandilleros. “Es un delito continuado, las mismas reglas de las pandillas establecen que nadie deja de ser miembro hasta el día de su muerte”, subrayó una declaración de la Presidencia.
Según el World Prison Brief (WPB), con unos 1.700 prisioneros por cada 100.000 habitantes, este pequeño país centroamericano tiene la mayor población carcelaria del mundo.
El estado de excepción es la piedra angular de la política de seguridad de Bukele, que redujo a mínimos históricos los homicidios, pero que es señalado de graves violaciones a los derechos humanos.
La agrupación humanitaria Socorro Jurídico asegura que unos 500 presos han muerto bajo ese régimen, sin juicio, y que 94% de ellos “no tenían perfil de pandilleros”.
En el marco del estado de excepción también se desarrollan juicios masivos, en los cuales los presos son agrupados según su supuesta pertenencia a una célula pandillera.
El gobierno sostiene que allí las penas se determinan de acuerdo con el grado de responsabilidad, pero de momento no está claro si la reforma será retroactiva o qué impacto tendrá en esos procesos.
“Los centros penales se van a convertir en pozos humanos”, dijo a la AFP la abogada penalista Roxana Cardona, quien advirtió que esto puede afectar a inocentes sometidos a esos juicios.
“Bufetes” del “crimen”
Hace una semana, un grupo de juristas internacionales denunció ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que los “crímenes de lesa humanidad” del gobierno abarcan “tortura, asesinatos, desapariciones forzadas, violencia sexual, persecución y otros actos inhumanos”.
Por su parte, Human Rights Watch (HRW) señaló el lunes que el gobierno de Bukele mantiene en “desaparición forzada” a por lo menos 11 migrantes salvadoreños que fueron deportados por Estados Unidos hace un año junto con 252 venezolanos, acusados sin pruebas de pertenecer a bandas criminales.
En su discurso en el Congreso, el ministro Villatoro arremetió contra las oenegés. “Son unos demonios que representan la maldad, la pobreza y la inseguridad”, dijo.
“Esas organizaciones globalistas criminales que defienden criminales van a tener que seguir poniéndose a prueba. Ya se quitaron recientemente la máscara”, agregó.
En los últimos días, Bukele acusó a las organizaciones de derechos humanos de ser “bufetes legales internacionales del crimen”.
Su modelo de seguridad acabó en El Salvador con la violencia de las pandillas Mara Salvatrucha y Barrio 18, declaradas terroristas por Estados Unidos y El Salvador, que controlaban ciudades, asesinaban y extorsionaban.
Amnistía Internacional, HRW y otras oenegés internacionales y salvadoreñas aseguran que el régimen de excepción se ha usado también para silenciar a los defensores de derechos humanos y a voces críticas, ahora en el exilio.
DW: https://www.dw.com/es/el-salvador-aprueba-reforma-que-instaura-la-cadena-perpetua/a-76403351
