El Salvador registers the highest prices for home sales and rentals compared to other countries in the region, according to the 2025 Latin America and the Caribbean Housing Yearbook, presented this month.
El Salvador registers the highest housing prices, for both sales and rentals, compared to several countries in the region, according to one of the findings of the second edition of the 2025 Latin America and the Caribbean Housing Yearbook.
The research was prepared by several authors and presented last week by the Development Bank of Latin America (CAF) and the Lincoln Institute of Land Policy.
In 2024, the national housing price in El Salvador was $265,500, based on the median—that is, the middle value in a set of figures ordered from lowest to highest.
The urban home sale price was $379,860, while the price reached by a residential property in San Salvador, the most populous city, was $542,300; both values are based on the median.
The sale price (based on the median) of a home in San Salvador—$542,300—is even higher than in Mexico City, which is $159,057.24; and in Panama City, where it reaches $178,752; it also exceeds the sale price in the Autonomous City of Buenos Aires, set at $206,394.64; and Tegucigalpa, which registers a price of $155,246.44.
Regarding the national home sale price in El Salvador, which according to the yearbook amounts to $265,500, the country surpasses Colombia ($51,454.18), Paraguay ($132,356.71), Peru ($145,653.03), and Ecuador ($52,500), among others.
On the other hand, rents in El Salvador are the highest, according to the yearbook. In the country, the median monthly rental price reaches $1,578 at the national and urban levels, while in San Salvador it reaches $1,875. In Santo Domingo, the monthly rental price based on the median is $1,040.88, for example.
When comparing national rental prices, in all the analyzed countries they fall below $1,000: Argentina ($517.69), Brazil ($432.37), Chile ($317.94), Colombia ($208.62), Paraguay ($595.22), the Dominican Republic ($570.80), and Uruguay ($489.00).
In general terms, housing in El Salvador faces several challenges, as does the rest of the region, according to the document. One of these challenges is that public investment in housing remains low: the 2025 budget for the Ministry of Housing amounts to $11.2 million, which represents 0.12% of the General State Budget, “which limits the capacity to have a massive impact on reducing the deficit.”
Housing Deficit
The urban housing deficit amounts to 24,187 units in quantitative terms (the number of additional housing units required to eliminate the gap between the existing housing “stock” and the number of households that need an adequate roof) and 1,040,044 units in qualitative terms (which is the number of existing homes that, although providing shelter, are inadequate and need some improvement, for example, a lack of basic services).
Access to housing is complicated by high informality, which reaches 68.5% of the labor force, and 80% of contributors earn a maximum of four minimum wages.
According to the Ministry of Housing, “the income brackets that benefit from social housing projects range from one to four minimum wages”; and according to data from the Central Reserve Bank (BCR, 2025), 80% of all salaried workers in the formal sector fall into this price range.
Regarding mortgage loans, the conditions set by private banks in the country to access this type of loan “require a more specific socioeconomic situation, in some cases requesting incomes between $750 and $1,300 for salaried employees and between $1,500 and $2,000 for self-employed individuals (depending on the banking institution); and for homes above $60,000, job stability of at least one year or tax returns from at least six months,” the report indicates.
Between June 2024 and May 2025, 4,687 of the loans granted by the Social Housing Fund (FSV) were for homes below the price ceiling for social-interest housing ($40,000), totaling $106.7 million, with an average ticket of $22,769.36.
On the other hand, 1,018 loans were granted for homes above the price ceiling for social-interest housing, for an amount of $54.6 million and an average ticket of $53,634.57. In vertical housing projects, the prices of housing units exceed $100,000, which is why they are aimed at the upper-middle class.
For this reason, the chapter on El Salvador highlights that “the supply of affordable housing, which the Ministry of Housing is currently implementing for lower-income sectors in peripheral areas, are opportunities to rethink planning instruments.” In recent weeks, the Ministry of Housing announced a social-interest housing project in La Paz.
“The housing market maintains a dynamic with a predominance of individual ownership, a high housing deficit, and unequal access to financing, which underscores the need to strengthen comprehensive public policies and private participation schemes that allow closing the structural gaps in access to a decent and sustainable habitat,” the document says regarding the local housing landscape.
El Salvador tiene los precios de la vivienda más altos de la región
El Salvador registra los precios más elevados en cuanto a venta y alquiler, en comparación con otros países de la región, según el Anuario de la Vivienda de América Latina y el Caribe 2025, presentado este mes.
El Salvador registra los precios de vivienda más elevados, tanto de venta como de alquiler, en comparación con varios países de la región, según uno de los hallazgos de la segunda edición del Anuario de la Vivienda de América Latina y el Caribe 2025.
La investigación fue elaborada por varios autores y presentada la semana pasada por el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) y por el Instituto Lincoln de Políticas de Suelo.
En 2024, el precio de la vivienda fue de $265,500 en El Salvador a nivel nacional, según la mediana, es decir el valor medio en un grupo de cifras ordenadas de menor a mayor.
El precio de venta de la vivienda a nivel urbano fue de $379,860, mientras que el precio que alcanzó un inmueble residencial en San Salvador, la ciudad más populosa, fue de $542,300; ambos valores según la mediana.
El precio de venta (de acuerdo con la mediana) de una vivienda en San Salvador -$542,300- es incluso más alto que el de Ciudad de México, que es de $159,057.24; y que el de Ciudad de Panamá, donde alcanza $178,752; supera, además al precio de venta de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, fijado en $206,394.64; y Tegucigalpa, que registra un precio de $155,246.44.
En cuanto al precio de venta de las viviendas a nivel nacional en El Salvador, que de acuerdo con el anuario asciende a $265,500, el país supera al de Colombia ($51,454.18); a Paraguay ($132,356.71), a Perú ($145,653.03), a Ecuador ($52,500), entre otros.
Por otra parte, los alquileres en El Salvador son los más altos, según el anuario. En el país el precio del alquiler mensual mediano alcanza los $1,578 a nivel nacional y a nivel urbano, mientras que en San Salvador llega a $1,875. En Santo Domingo, el precio de alquiler mensual, según la mediana, es de $1,040.88, por ejemplo.
Al comparar los precios nacionales de los alquileres, en todos los países analizados están por debajo de los $1,000: Argentina ($517.69), Brasil ($432.37), Chile ($317.94), Colombia ($208.62), Paraguay ($595.22), República Dominicana ($570.80) y Uruguay ($489.00).
En términos generales, la vivienda en El Salvador afronta varios retos, al igual que el resto de la región, de acuerdo con el documento. Uno de estos desafíos es que la inversión pública en vivienda se mantiene baja: el presupuesto del Ministerio de Vivienda 2025 asciende a $11.2 millones, el cual representa el 0.12 % del Presupuesto General del Estado, “lo cual limita la capacidad de incidir masivamente en la reducción del déficit”.
Déficit de vivienda
El déficit de vivienda en la zona urbana asciende a 24,187 unidades a nivel cuantitativo (número de unidades de vivienda adicionales requeridas para eliminar la brecha entre el “stock” habitacional existente y el número de hogares que necesitan un techo adecuado) y a 1,040,044 unidades a nivel cualitativo (que es el número de viviendas existentes que, aunque brindan refugio, son inadecuadas y necesitan alguna mejora, por ejemplo falta de servicios básicos).
El acceso a la vivienda se complica por la alta informalidad, pues esta alcanza un 68.5 % del sector laboral, y un 80% de cotizantes ganan como máximo cuatro salarios mínimos.
De acuerdo con el Ministerio de Vivienda, “los rangos de ingresos que benefician los proyectos de vivienda social son de uno a cuatro salarios mínimos”; y según datos del Banco Central de Reserva (BCR, 2025), el 80 % de todos los trabajadores asalariados del sector formal entran en este rango de precios.
En cuanto a los créditos hipotecarios, en el país las condiciones de la banca privada para acceder a un préstamo de este tipo “requieren una situación socioeconómica más específica, solicitando en algunos casos ingresos entre $750 y $1,300 para asalariados y entre $1,500 y $2,000 para independientes (dependiendo de la institución bancaria); y para viviendas superiores a los $60,000 y una estabilidad laboral de al menos un año o declaraciones tributarias de al menos seis meses”, indica el informe.
Entre junio 2024 y mayo 2025, 4,687 de los créditos otorgados por el Fondo Social para la Vivienda (FSV) fueron para viviendas abajo del techo de precio para una vivienda de interés social ($40,000), con un monto $106.7 millones, y un ticket promedio de $22,769.36.
Por otro lado, 1,018 créditos fueron otorgados a viviendas que se encuentran arriba del techo para una vivienda de interés social, por un monto de $54.6 millones y un ticket promedio de $53,634.57. En los proyectos de vivienda vertical, los precios de las unidades habitaciones superan los $100,000, por lo que van dirigidos a la clase media alta.
Por ello, el capítulo referente a El Salvador destaca que “la oferta de vivienda asequible, que actualmente se encuentra implementando el Ministerio de Vivienda para estratos populares en zonas periféricas, son oportunidades para repensar los instrumentos de planificación”. En las últimas semanas, el Ministerio de Vivienda anunció un proyecto de vivienda de interés social en La Paz.
“El mercado de vivienda mantiene una dinámica con predominio de propiedad individual, déficit habitacional elevado y acceso desigual al financiamiento, lo cual subraya la necesidad de fortalecer políticas públicas integrales y esquemas de participación privada que permitan cerrar las brechas estructurales de acceso a un hábitat digno y sostenible”, dice el documento sobre el panorama local respecto a la vivienda.

