Priests Wálter Osmir Vásquez, José Cecilio Pérez, and Ricardo Cortez were murdered between 2018 and 2020 in El Salvador. The Archbishop of San Salvador said their cases “have not been solved.”
The Archbishop of San Salvador, José Luis Escobar, lamented that the murders of three priests committed in different parts of El Salvador remain in impunity and that the cases have not been solved, according to a video released Friday by a local media outlet.
Without naming the victims or the dates of the crimes, the top leader of the Salvadoran Church said the clergymen came from the towns of Santiago de María, Zacatecoluca, and Sonsonate, according to statements made in the context of the 49th anniversary of the murder of the priest and Catholic Church blessed Rutilio Grande by a death squad, which was commemorated on Thursday.
“Lately we’ve had three murders of priests, (…) for which no justice has been obtained either, not even solving the cases. That’s a shame,” Escobar told reporters, according to a post on X by the news program Noticiero Hechos.
Escobar maintained that “there are also laypeople who have died and who have disappeared, and for whom no justice has been delivered.”
Local press reports indicate that in March 2018, Father Wálter Osmir Vásquez was murdered, and in May 2019, the homicide of Father José Cecilio Pérez was recorded. Only in Pérez’s case was a person sentenced to 25 years in prison, in 2020.
In August 2020, the rector of the Santiago de María Major Seminary, Ricardo Cortez, was shot and killed. In November 2025, the digital newspaper El Faro revealed that Cortez’s murder was confessed to by a former police officer who was a member of a hitman network in the eastern part of the country.
“The innocent blood of a good shepherd continues to irrigate Salvadoran soil, in this year of martyrdom marking the 40th anniversary of the martyrdom of Monsignor Romero, Friar Cosme Spessotto, and the four American lay sisters,” the Bishopric of Zacatecoluca said in a statement at the time.
For the murders of Romero, Grande, Spessotto, and other priests and nuns, committed in the context of the Salvadoran civil war (1980-1992), no convictions have been handed down in El Salvador, despite a 2016 ruling by the Constitutional Chamber of the Supreme Court of Justice that struck down an Amnesty Law that had kept the cases frozen.
Líder de iglesia católica en El Salvador señala impunidad en recientes asesinatos de tres sacerdotes
Los sacerdotes Wálter Osmir Vásquez, José Cecilio Pérez y Ricardo Cortez fueron asesinados entre 2018 y 2020 en El Salvador. Arzobispo de San Salvador dijo que sus casos “no se han aclarado”.
El arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar, lamentó que los asesinatos de tres sacerdotes cometidos en distintas zonas de El Salvador se mantienen en impunidad y no se han aclarado los casos, de acuerdo con un video divulgado el viernes por un medio local.
Sin indicar los nombres, ni las fechas de los crímenes, el máximo jerarca de la Iglesia salvadoreña sostuvo que estos religiosos provenían de las localidades de Santiago de María, Zacatecoluca y Sonsonate, de acuerdo con la declaración dada en el contexto del 49 aniversario del asesinato del sacerdote y beato de la iglesia católica Rutilio Grande por un escuadro de la muerte, que se conmemoró el jueves.
“Últimamente hemos tenido tres asesinatos de sacerdotes, (…) que tampoco se ha obtenido ninguna justicia, ni siquiera clarificar los casos. Esa es una lástima”, dijo Escobar a periodistas, de acuerdo con la publicación en X del Noticiero Hechos.
Escobar sostuvo que “también hay gente laica que ha muerto y que ha desaparecido, y que no se ha dado justicia”.
Reportes de la prensa local indican que en marzo de 2018 fue asesinado el presbítero Wálter Osmir Vásquez y en mayo de 2019 se registró el homicidio del padre José Cecilio Pérez. Solo en el caso de Pérez se condenó a una persona a 25 años de cárcel, en 2020.
En agosto de 2020 fue asesinado a tiros el rector del Seminario Mayor de Santiago de María, Ricardo Cortez. En noviembre de 2025 el periódico digital El Faro reveló que el asesinato de Cortez fue confesado por un ex policía miembro de una red de sicariato en el Oriente del país.
“La sangre inocente de un buen pastor sigue irrigando la tierra salvadoreña, en este año martirial por los 40 años del martirio de monseñor Romero, Fray Cosme Spessotto y las 4 hermanas laicas norteamericanas”, indicó en un comunicado en su momento Obispado de Zacatecoluca.
Por los asesinatos de Romero, Grande, Spessotto y otros sacerdotes y religiosas, cometidos en el contexto de la guerra civil salvadoreña (1980-1992), no se han registrado condenas en El Salvador a pesar de que en 2016 un fallo de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia anuló una Ley de Amnistía, que mantenía los casos congelados.
