Amnesty International reiterated its concern on March 5 regarding “the abusive use of criminal law against human rights defenders and community leaders to criminalize the defense of human rights in El Salvador.”
In an article published on the organization’s X account, it highlighted the pretrial detention of Fidel Antonio Zavala, spokesperson for the Unidad de Defensa de Derechos Humanos y Comunitarios (Human Rights and Community Defense Unit, UNIDEHC).
“What we observe in the case of the UNIDEHC spokespersons exposes a troubling pattern of misuse of criminal law against those who stand with communities in defending their rights,” stated Ana Piquer, Americas director for Amnesty International.
“When justice becomes a tool of intimidation, it erodes the rule of law and sends an intimidating message to those who report abuses,” she added.
Zavala was detained on February 25, 2025, when prosecutors raided the UNIDEHC headquarters and arrested other community leaders involved in land defense efforts.
A month later, the Fifth Organized Crime Court of San Salvador ordered the imprisonment of 24 individuals linked to this judicial proceeding. In the case, the Fiscalía General de la República (Attorney General’s Office, FGR) accuses them of unlawfully occupying the property known as the La Floresta estate in San Juan Opico, along with committing other offenses.
Zavala has reported deaths and torture he witnessed across various prisons while detained for a crime of which he was ultimately acquitted.
The activist identified by their full names the guards responsible for torturing individuals detained under the state of exception who had been unjustly accused of gang affiliation.
According to Piquer, pretrial detention must be an exceptional and proportionate measure. “When it is prolonged without sufficient justification and combined with the repeated initiation of proceedings, serious concerns arise regarding respect for the presumption of innocence and the right to be tried within a reasonable timeframe,” the Amnesty International regional director stated.
Amnesty International urged the Salvadoran State to guarantee the physical and psychological integrity of Zavala and the other detainees in the La Floresta case, and called on authorities to “immediately review the genuine necessity of pretrial detention and ensure due process in accordance with international standards.”
Amnistía Internacional reitera preocupación por criminalización de defensor de derechos humanos
La organización Amnistía Internacional reiteró este 5 de marzo su preocupación por “el uso abusivo del derecho penal contra personas defensoras y líderes comunitarios para criminalizar la defensa de derechos humanos en El Salvador”.
En un artículo publicado en la cuenta de X de la organización destacaron la detención provisional de Fidel Antonio Zavala, vocero de la Unidad de Defensa de Derechos Humanos y Comunitarios (UNIDEHC).
“Lo que observamos en el caso de los voceros de UNIDEHC evidencia un patrón preocupante de uso indebido del derecho penal contra quienes acompañan a comunidades en la defensa de sus derechos”, afirmó Ana Piquer, directora regional de Amnistía Internacional para las Américas.
“Cuando la justicia se convierte en herramienta de intimidación, se debilita el Estado de Derecho y se envía un mensaje intimidatorio a quienes denuncian abusos”, añadió.
Zavala fue detenido el 25 de febrero de 2025, cuando autoridades de la Fiscalía allanaron la sede de UNIDEHC y capturaron a otros líderes comunitarios que acompañaban procesos de defensa territorial.
Un mes más tarde, el Tribunal Quinto contra el Crimen Organizado de San Salvador decidió enviar a prisión a 24 personas vinculadas a este proceso judicial en el que la Fiscalía General de la República (FGR) los acusa de usurpar el inmueble denominado finca La Floresta, en San Juan Opico, y de cometer otros delitos.
Zavala ha denunciado muertes y torturas que vio en diversas prisiones, cuando estuvo detenido por un delito del que fue absuelto.
El activista denunció con nombre y apellidos a los custodios que se encargaban de torturar a personas detenidas bajo el régimen de excepción, acusadas injustamente de ser miembros de pandillas.
Según Piquer, la prisión preventiva debe ser excepcional y proporcional. “Cuando se prolonga sin justificación suficiente y se combina con la apertura reiterada de procesos, surgen serias preocupaciones sobre el respeto a la presunción de inocencia y al derecho a ser juzgado en un plazo razonable”, aseguró la directora regional de Amnistía Internacional.
Amnistía Internacional pidió al Estado salvadoreño que garantice la integridad física y psicológica de Zavala y los otros detenidos en el caso de La Floresta y pidieron que “revisen de manera inmediata la auténtica necesidad de la detención provisional y a garantizar el debido proceso conforme a estándares internacionales”.
