Prison guards in El Salvador confirmed to LA PRENSA GRÁFICA the complaints their sector has raised regarding the food provided to them during their shifts inside the country’s jails, citing both the poor quality of what they receive and alleged acts of corruption that directly affect them.
“Why is it that commanding officers get better food than the rank and file, and are even served on different plates?” the guards protest on the Facebook page “La Voz de Penales STP,” alluding to the fact that lower-ranking officers receive the same food as inmates.
This outlet managed to speak with several guards on condition of anonymity, and they confirmed that the majority of guards working in prisons nationwide receive “the same food as the prisoners.”
“They give us beans, eggs, and tortillas for all three meals. The food is terrible, and this has been going on for a long time — we have put up with it for far too long,” said one of the correctional officers.
Another said that in some prisons, such as La Esperanza — better known as Mariona — a “distinction is made between plates,” but he maintained that the quality is equally poor and that guards must sometimes pay for their meals rather than receiving them as a job benefit. The cost per meal, he said, is $2.
“At Mariona there is something called the occupational office. Administrative employees there, together with inmates, prepare food and then sell it to us (the guards),” he explained.
He added that “those stationed at schools (overseeing inmates working on school renovations) are also sent the same food as the inmates.”
In the past, guards have requested a food stipend similar to the one received by operational members of the police and the Fuerza Armada de El Salvador (Armed Forces of El Salvador, FAES) — a salary supplement to cover meals while on duty. But to date, they say, they have received nothing of the sort, and they denounced that whenever extra funds do appear, “the administration pockets them.”
They said there are currently at least 7,000 guards on active duty nationwide for a prison population exceeding 100,000. That means each guard would be responsible for at least 14 or 15 inmates — but since they do not all work at the same time and instead rotate shifts, the actual ratio climbs even higher.
LA PRENSA GRÁFICA sought comment from the Dirección General de Centros Penales (General Directorate of Penal Centers, DGCP) regarding the guards’ complaints, but received no response before publication.
Same Supplier
The guards also confirmed that the company Food Tech still supplies food to the DGCP for inmates.
In August 2023, this outlet documented that the prison authority pays the company an average of $1.89 per day to feed each inmate — broken down as $0.45 for breakfast, $0.79 for lunch, and $0.65 for dinner. Multiplied by the more than 100,000 inmates in the system, the result is an outlay of $189,000 per day. Monthly, that figure would approach just under $6 million.
The prison authority’s budget for 2025 was set at $82.3 million, after a $10 million supplemental allocation was approved in September specifically for the inmate food budget.
In May 2024, it was also documented that the DGCP launched a tender for the construction and outfitting of industrial kitchens at the La Esperanza prison, known as Mariona, and the Izalco Phase II facility. The aim was to cut costs under the premise that trusted-phase inmates would prepare meals in these kitchens for distribution to the rest of the prison system. To date, the status of these projects remains unknown.
Custodios de centros penales denuncian mala alimentación durante sus turnos
Custodios de centros penales de El Salvador confirmaron a LA PRENSA GRÁFICA las denuncias que su sector ha realizado en torno a la alimentación que les brindan durante sus turnos al interior de las cárceles, tanto por la mala calidad de los productos que reciben como por supuestos actos de corrupción que les afectan directamente.
“¿Por qué será qué los mandos tiene mejor comida que la tropa y hasta en platos diferentes les dan la comida?”, denuncian los custodios agrupados en la página de Facebook “La Voz de Penales STP”, en alusión a que a los agentes de más bajo rango les dan la misma comida que a los privados de libertad.
Este medio logró hablar con algunos de los custodios en condición de anonimato y confirmaron que la mayoría de los custodios que trabajan en las cárceles a nivel nacional reciben “la misma comida de presos”.
“Nos dan frijoles, huevo y tortilla los tres tiempos. Es una mala comida y es algo que ya viene desde hace mucho tiempo y que hemos aguantado demasiado”, manifestó uno de los agentes carcelarios.
Otro de ellos dijo que en algunos centros penales, como en La Esperanza, más conocido como Mariona, se hace una “distinción entre platos”, pero afirmó que igual es de mala calidad y que en ocasiones deben pagar por ella, no es un beneficio como parte de su trabajo. El costo por tiempo de comida, según dijo, es de $2.
En Mariona hay algo que se llama oficina ocupacional. Ahí hay (empleados) administrativos que junto a privados de libertad preparan comida y luego nos la venden (a los custodios)”, explicó.
Y agregó que “a los que están en escuelas (vigilando a reos que trabajan en la remodelación de centros escolares) les mandan también la misma comida que a los privados (de libertad)”.
En el pasado los custodios han solicitado que se les otorgue un bono alimenticio como el que reciben los miembros operativos de la Policía Nacional Civil (PNC) y la Fuerza Armada de El Salvador (FAES), que es un complemento a su salario para cubrir la comida mientras están en servicio. Pero hasta el momento, según afirmaron, no han recibido algo parecido y denunciaron que cuando hay un dinero extra “la administración se lo roba”.
Dijeron que actualmente a nivel nacional hay al menos unos 7,000 custodios en funciones, para una población carcelaria superior a las 100,000 personas. Eso quiere decir que al menos cada uno de ellos tendría bajo su cuidado a 14 o 15 reclusos, pero no todos trabajan al mismo tiempo, sino que en horarios rotativos, lo que eleva aún más esa cifra.
LA PRENSA GRÁFICA buscó una versión de la Dirección General de Centros Penales (DGCP) sobre las denuncias que realizan los custodios, pero al cierre de esta nota no hubo respuesta.
Misma proveedora
Los custodios también confirmaron que la empresa Food Tech es la que aún provee alimentos a la Dirección General de Centros Penales (DGCP) para los privados de libertad.
En agosto de 2023 este medio documentó que Centros Penales paga a esta empresa un promedio de $1.89 al día por la alimentación de cada privado de libertad; divididos en $0.45 por desayuno, $0.79 por almuerzo y $0.65 por cena. Al multiplicar esa cantidad por los más de 100,000 reos en el sistema, da como resultado una erogación de $189,000 al día. Al mes, esa cantidad ascendería a poco menos de $6 millones.
Para 2025 el presupuesto de Centros Penales fue de $82.3 millones, después que en septiembre se aprobara precisamente un refuerzo de $10 millones para el rubro de alimentación de reos.
En mayo de 2024 también se documentó que la DCGP lanzó una licitación para el proyecto de construcción y equipamiento de cocinas industriales para los centros penales La Esperanza, conocido como Mariona, y el de Izalco Fase II, con lo cual se buscaba reducir costos bajo la idea de que en estas cocinas reos en fase de confianza harían la comida que se repartiría luego al resto de cárceles. A la fecha se desconoce el avance de estos proyectos.

