February 25 marked one year since the detention of Fidel Zavala, spokesperson for the Unidad de Defensa de Derechos Humanos y Comunitarios (Unit for the Defense of Human and Community Rights, UNIDEHC), who was arrested in 2025. That same day, residents of the La Floresta community in San Juan Opico were also arrested.
Ivania Cruz, an attorney for UNIDEHC, framed the arrests within a political context that, she stated, is defined by repression and persecution targeting human rights defenders and organizations in El Salvador.
According to Cruz, Zavala was detained on February 25, 2025, days after participating as a spokesperson in an event defending La Floresta community residents Medardo Rodríguez and Alejandra Cañas, who had previously been arrested on charges of resistance.
The attorney maintains that the case is currently before the Fifth Tribunal Against Organized Crime, which granted an extension of the investigative phase. She asserts that the Fiscalía General de la República (Attorney General’s Office) has failed to present compelling evidence to substantiate the charge of illicit association in the La Floresta case.
Cruz also noted that the case has had international implications, mentioning that United Nations experts have suggested the actions taken against UNIDEHC members could constitute what they term transnational repression, referring to Interpol alerts and legal proceedings faced abroad.
One year after the arrests, the defense is requesting that Fidel Zavala, Medardo González, Alejandra Cañas, and residents of the La Floresta community be granted conditional release in March while judicial proceedings continue.
A un año de la detención de Fidel Zavala, defensa solicita libertad condicional
El 25 de febrero se cumplió un año de la detención de Fidel Zavala, vocero de la Unidad de Defensa de Derechos Humanos y Comunitarios (UNIDEHC), capturado en 2025. Ese mismo día fueron capturados habitantes de la comunidad La Floresta, en San Juan Opico.
Ivania Cruz, abogada de UNIDEHC, enmarcó las capturas en un contexto político que, según afirmó, está caracterizado por represión y persecución contra personas y organizaciones defensoras de derechos humanos en El Salvador.
Según Cruz, Zavala fue detenido el 25 de febrero de 2025, días después de haber participado como vocero en una actividad en defensa de los habitantes de la comunidad La Floresta, Medardo Rodríguez y Alejandra Cañas, quienes habían sido arrestados previamente por el delito de resistencia.
La abogada asegura que actualmente el caso se encuentra en el Tribunal Quinto contra el Crimen Organizado, donde se otorgó una prórroga en la etapa de instrucción. Afirma que la Fiscalía General de la República no ha presentado pruebas contundentes que sustenten la acusación por agrupaciones ilícitas en el caso La Floresta.
Cruz también señaló que el caso ha tenido implicaciones internacionales y mencionó que expertos de Naciones Unidas han considerado que las acciones contra integrantes de UNIDEHC podrían enmarcarse en lo que denominan represión transnacional, en referencia a alertas de Interpol y procesos enfrentados en el extranjero.
A un año de las detenciones, la defensa solicita que en marzo se otorgue libertad condicional a Fidel Zavala, Medardo González, Alejandra Cañas y a los habitantes de la comunidad La Floresta, mientras el proceso judicial continúa.
