The Asociación de Periodistas de El Salvador (Association of Journalists of El Salvador, APES) presented the report *Microphones Under the State of Exception: Nine Out of Ten Community Journalists Are Afraid to Work*, a document that explores the critical landscape of persecution, harassment, and economic strangulation facing community media outlets in the country.
Following an exhaustive investigation combining quantitative and qualitative data, the report reveals that 94% of community journalists feel afraid to do their work under the current political and social climate.
The document frames this crisis within a context of accelerating concentration of power and democratic erosion that began in 2019 and intensified with the implementation of the state of exception in March 2022. This measure has been weaponized to harass the local press, resulting in an alarming 342% surge in attacks against community journalists during 2024—a figure that continued to climb in 2025.
Key findings spotlight cases of arbitrary detentions, torture, raids without judicial warrants, and the seizure of work equipment.
Historically, community radio stations in El Salvador emerged after the civil war to give voice to marginalized populations and defend natural resources. However, the report warns that this legacy of resistance is in grave jeopardy due to a strategy of economic and informational asphyxiation.
On one hand, the State has systematically blocked access to public information, with a 100% denial rate from official sources for these outlets. On the other, the Ley de Agentes Extranjeros (Foreign Agents Law) operates as a mechanism of bureaucratic and fiscal control, imposing 30% taxes that threaten to paralyze the operations of emblematic community broadcasters.
This investigation aims to lay bare the human cost of authoritarianism through the testimonies of journalists who have been forced into exile or compelled to shut down opinion and critical commentary segments in their broadcasts. It also seeks to underscore the vulnerability of women journalists, who face intersectional forms of violence including sexual harassment and surveillance by security forces.
APES recommends that the Salvadoran State guarantee the free exercise of community journalism across the entire territory and put an end to the stigmatization and criminalization of community journalists and media outlets.
It also recommends that community radio stations continue developing collective, community-based protection strategies as a first line of support. And it calls on the international community to increase its monitoring, documentation, and public exposure of attacks against community media.
Voces del Sur: https://vocesdelsurunidas.org/informe-apes-periodistas-comunitarios-el-salvador/
Informe APES: Nueve de cada diez periodistas comunitarios tienen miedo de ejercer en El Salvador
La Asociación de Periodistas de El Salvador (APES) presentó el informe «Micrófonos bajo el régimen de excepción: nueve de cada diez periodistas comunitarios tienen miedo de ejercer», un documento que explora el escenario crítico de persecución, acoso y asfixia económica contra los medios comunitarios en el país.
Tras una exhaustiva investigación, que combinó datos cuantitativos y cualitativos, el informe revela que 94 % de los periodistas comunitarios siente temor de realizar su labor bajo el actual contexto político y social.
El documento sitúa esta crisis en un contexto de acelerada concentración de poder y debilitamiento democrático iniciado en 2019, que se recrudeció con la implementación del régimen de excepción en marzo de 2022. Esta medida ha sido instrumentalizada para hostigar a la prensa local, resultando en un incremento alarmante de 342 % en las agresiones contra periodistas comunitarios durante el año 2024, una cifra que continuó elevándose en 2025.
Los hallazgos destacan casos de detenciones arbitrarias, tortura, allanamientos sin orden judicial y el decomiso de equipos de trabajo.
Históricamente, las radios comunitarias en El Salvador surgieron tras la guerra civil para dar voz a poblaciones marginadas y defender los bienes naturales. Sin embargo, el informe advierte que este legado de resistencia está en grave riesgo debido a una estrategia de asfixia económica e informativa.
Por un lado, el Estado ha bloqueado sistemáticamente el acceso a la información pública, con 100 % de denegación de fuentes oficiales para estos medios. Por otro lado, la Ley de Agentes Extranjeros opera como un mecanismo de control burocrático y fiscal, imponiendo impuestos del 30% que amenazan con paralizar las operaciones de emisoras territoriales emblemáticas.
Esta investigación tiene como objetivo visibilizar el costo humano del autoritarismo a través de testimonios de periodistas que se han visto forzados a exiliarse o a cerrar espacios de opinión y crítica en sus emisiones. Asimismo, busca destacar la vulnerabilidad de las mujeres periodistas, quienes enfrentan violencias interseccionales que incluyen acoso sexual y vigilancia por parte de cuerpos de seguridad.
La APES recomienda al Estado salvadoreño garantizar el libre ejercicio del periodismo comunitario en todo el territorio y poner fin a las prácticas de estigmatización y criminalización contra periodistas y medios comunitarios.
También se recomienda a las radios comunitarias continuar desarrollando estrategias de protección colectivas basadas en la comunidad como primera línea de respaldo. Y a la comunidad internacional, incrementar el monitoreo, documentación y visibilización de los ataques contra medios comunitarios.
Voces del Sur: https://vocesdelsurunidas.org/informe-apes-periodistas-comunitarios-el-salvador/
