Colombian singer Shakira will stage a series of concerts at the Jorge “El Mágico” González Stadium in El Salvador—events the Government has heavily promoted as part of its strategy to boost tourism.
Videos circulating on social media have revealed the construction of a residence for the artist, who is expected to remain in the country for approximately one month with her children, according to the information released.
In preparation for this visit, renovations at tourist and cultural centers have also been fast-tracked, presented as an effort to attract domestic and international visitors during the concert period.
Along these same lines, El Salvador’s ambassador to the United States, Milena Mayorga, stated on X that “airlines are offering competitive fares,” linking these efforts to tourism promotion and the arrival of visitors from the region and the Salvadoran diaspora. The official has also promoted the concerts on her account, noting that tickets remain available.
However, unofficial sources told YSUCA that the Government may have purchased a significant number of tickets with the aim of distributing them and ensuring the stadium fills to capacity. According to the source, the strategy is designed to later craft a narrative that half a million foreigners visited the country during the artist’s stay.
Private companies have also joined the hype surrounding the concerts. For instance, Zona Renta Car announced the availability of its vehicle fleet to serve tourists arriving in the country for the event.
Nevertheless, the Government’s intense promotion of a private event, as well as the deployment of prison labor, has drawn scrutiny on social media.
“Public funds for a private business event?” one user wrote on X. Another questioned: “What business does the State have propping up a private event with prison labor? Who foots the bill, with what, and to benefit whom?”
Other posts zeroed in on the Government’s priorities, questioning whether hospitals, schools, markets, or roads are built with the same speed—in a context marked by multiple unmet social needs.
Gobierno impulsa conciertos de Shakira como apuesta turística y desata cuestionamientos por uso de recursos públicos
La cantante colombiana Shakira realizará una serie de conciertos en el Estadio Jorge “El Mágico” González, en El Salvador, eventos que han sido ampliamente promocionados por el Gobierno como parte de su estrategia de impulso al turismo.
A través de videos difundidos en redes sociales, se ha dado a conocer la construcción de una residencia para la artista, quien permanecería aproximadamente un mes en el país junto a sus hijos, según la información divulgada.
En el marco de esta visita, también se han acelerado remodelaciones en centros turísticos y culturales, presentadas como una apuesta para atraer visitantes nacionales e internacionales durante el período de los conciertos.
En esta misma línea, la embajadora de El Salvador en Estados Unidos, Milena Mayorga, aseguró en la red social X que “las líneas aéreas están ofreciendo tarifas competitivas”, y vinculó estos esfuerzos a la promoción turística y a la llegada de visitantes de la región y de la diáspora salvadoreña. La funcionaria también ha promovido los conciertos en su cuenta, señalando que aún hay boletos disponibles.
No obstante, fuentes no oficiales indicaron a YSUCA que el Gobierno habría adquirido una cantidad significativa de entradas con el objetivo de distribuirlas y garantizar el llenado del estadio. Según la fuente, la estrategia estaría orientada a construir posteriormente una narrativa de que medio millón de extranjeros visitaron el país durante la estadía de la artista.
Empresas privadas también se han sumado a la expectativa generada por los conciertos. Por ejemplo, Zona Renta Car anunció la disponibilidad de su flota de vehículos para atender a turistas que lleguen al país con motivo del evento.
Sin embargo, la intensa promoción gubernamental de un evento de carácter privado, así como el uso de mano de obra de personas privadas de libertad, ha generado cuestionamientos en redes sociales.
“¿Fondos públicos para un evento de empresarios privados?”, escribió un usuario en X. Otro cuestionó: ¿Qué hace el Estado beneficiando la organización de un evento privado con trabajo penitenciario? ¿Quién paga, con qué y para beneficiar a quién?
Otros mensajes apuntaron a las prioridades del Gobierno, preguntándose si con la misma rapidez se construyen hospitales, escuelas, mercados o carreteras, en un contexto marcado por múltiples necesidades sociales.
