On January 27, the Board of Peace officially announced El Salvador’s induction as a founding member, marking the country’s formal participation in this international body.
This organization, established at the initiative of U.S. President Donald Trump to resolve global conflicts—starting with Gaza—released the names of 26 founding member nations on its official X account.
Over the course of several hours, the Board of Peace posted a series of messages on X welcoming each country to this “growing international organization,” accompanied by a simple image displaying the nation’s name and flag alongside the U.S. flag.
This week, the White House indicated that at least 35 heads of state and government have agreed to join the body, which seeks to oversee the implementation of Trump’s 20-point plan with the stated goal of ending the war between Israel and Hamas.
Trump officially launched the group at the Davos Forum. Originally conceived to oversee his peace plan for Gaza, he now intends to expand its scope to other global conflicts.
Many of the founding members revealed on January 27 are Trump allies who had already expressed their support, while major powers and nearly all European nations have been reluctant to join, viewing the Board as undermining the United Nations.
The largest number of countries comes from the Middle East and West Asia: Armenia, Azerbaijan, Bahrain, Jordan, Kuwait, Qatar, Saudi Arabia, Turkey, the United Arab Emirates, and Pakistan.
Central and Southeast Asian nations rank second: Kazakhstan, Uzbekistan, Mongolia, Cambodia, Indonesia, and Vietnam; followed by five European countries: Albania, Belarus, Bulgaria, Hungary, and Kosovo.
From Latin America, Argentina and Paraguay have joined alongside El Salvador, while Egypt and Morocco represent North Africa.
“Parallel Structure to the UN”
Several countries have refused to join the Board of Peace. Austrian Chancellor Christian Stocker, a conservative, added his voice to the opposition, arguing that the organization would function as a “parallel structure” to the United Nations.
“Anything that leads to peace is, of course, worthy of support. On the other hand, the question is: What does the structure look like? We already have an organization created for such cases—the United Nations. And I do not believe parallel organizations should be created,” Stocker told reporters upon arriving at an EU summit in Brussels.
Nevertheless, the Austrian head of government stated that his country is analyzing the proposal and the invitation to participate in the board, which Trump has extended to numerous governments. So far, only two EU countries—Bulgaria and Hungary—have joined.
Meanwhile, Brazilian President Luiz Inácio Lula da Silva and French President Emmanuel Macron agreed to defend strengthening the United Nations in response to Trump’s proposal to create a Board of Peace to resolve global conflicts, starting with Palestine.
In a telephone conversation lasting nearly an hour, both leaders affirmed that the UN is the most appropriate body to resolve global conflicts, according to a statement from the Brazilian Presidency.
Lula, who has not yet accepted the invitation to join the Board, proposed changes to the organization conceived by Trump to resolve conflicts worldwide—originally presented with the stated goal of helping rebuild Palestinian territory following the war between Israel and Hamas.
El Salvador se incorpora como miembro fundador de la Junta de la Paz de Trump
La Junta de Paz oficializó este 27 de enero la incorporación de El Salvador como uno de los miembros fundadores de la organización, marcando su participación formal a esta instancia internacional.
Este organismo, creado por iniciativa del presidente estadounidense, Donald Trump, para resolver conflictos mundiales, comenzando por el de Gaza, divulgó los nombres de 26 países miembros fundadores en su cuenta oficial de X.
La Junta de Paz publicó en X una serie de mensajes lo largo de varias horas en los que daba la «bienvenida» a cada país a esta «creciente organización internacional», con una imagen simple en la que constaba el nombre y la bandera del estado junto a la estadounidense.
Esta semana, la Casa Blanca indicó que al menos 35 jefes de Estado y de Gobierno han aceptado formar parte del organismo, que busca supervisar la aplicación del plan de 20 puntos de Trump con el objetivo declarado de poner fin a la guerra entre Israel y Hamás.
Trump lanzó oficialmente en el Foro de Davos este grupo, concebido inicialmente para supervisar su plan de paz para Gaza y que ahora quiere ampliar a otros conflictos globales.
Muchos de los miembros fundadores revelados este 27 de enero son aliados de Trump y habían expresado ya su apoyo, mientras que las grandes potencias y casi todos países europeos se han mostrado reticentes a unirse, al considerar que la Junta debilita a la ONU.
El mayor número de países corresponde a la región de Oriente Medio y Asia occidental: Armenia, Azerbaiyán, Baréin, Jordania, Kuwait, Catar, Arabia Saudí, Turquía, Emiratos Árabes Unidos y Pakistán.
En segundo lugar, figuran los de Asia central y el sudeste asiático: Kazajistán, Uzbekistán y Mongolia, y Camboya, Indonesia y Vietnam; seguidos por cinco europeos: Albania, Bielorrusia, Bulgaria, Hungría y Kosovo.
De Latinoamérica, además de El Salvador, se han sumado Argentina y Paraguay, y del norte de África, Egipto y Marruecos.
«Estructura paralela a la ONU»
Varios países han rechazado formar parte de la Junta de la Paz. A estos se sumó el canciller austríaco, el conservador Christian Stocker, quien consideró que este organismo funcionaría como una «estructura paralela» a Naciones Unidas.
«Todo lo que conduzca a la paz es, por supuesto, digno de apoyo. Por otro lado, la cuestión es: ¿cómo es la estructura? Ya tenemos una organización creada para tales casos, que son las Naciones Unidas. Y no creo que se deban crear organizaciones paralelas», declaró Stocker a los medios a su llegada a una cumbre de la UE en Bruselas.
Con todo, el jefe del Gobierno austríaco dijo que su país está analizando la propuesta y la invitación a participar en esa junta, que Trump ha enviado a numerosos gobiernos y a la que, de momento, sólo dos países de la UE, Bulgaria y Hungría, se han unido.
Mientras que los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y Francia, Emmanuel Macron, coincidieron en defender el fortalecimiento de la ONU frente a la propuesta del estadounidense Donald Trump de crear una Junta de Paz para resolver conflictos mundiales, comenzando por el de Palestina.
En una conversación telefónica de cerca de una hora, los dos mandatarios afirmaron que la ONU es el organismo más adecuado para resolver los conflictos mundiales, informó la Presidencia brasileña en un comunicado.
Lula, quien todavía no ha aceptado la invitación para integrar la Junta, propuso cambios al organismo concebido por Trump para resolver conflictos en todo el mundo y que inicialmente había sido presentado con el objetivo de ayudar a la recuperación del territorio palestino tras la guerra entre Israel y Hamás.
