The Asociación Nacional de Usuarios del Sistema de Salud Pública y del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (National Association of Users of the Public Health System and the Salvadoran Social Security Institute — ANUSAL) expressed deep concern over the crisis gripping the national healthcare system, marked by shortages of medical and surgical supplies, medications, and healthcare personnel.
Jorge Alberto Belloso of ANUSAL stated that the organization seeks to open a dialogue with the Ministry of Health to identify areas for improvement within the healthcare system.
ANUSAL representatives explained that the current state of the health system has left hospitals and health units unable to meet the high daily demand for medical care.
They also raised questions regarding the allocation of social security contributions deducted monthly from workers’ salaries, noting that service shortfalls at the institute exceed those at the Ministry of Health’s own facilities.
Amílcar Calderón, a social security beneficiary, recounted waiting hours for care only to receive a prescription for acetaminophen—a medication that, he explained, fails to alleviate his respiratory issues.
Beneficiaries decry a health system that fails to provide adequate service. They reaffirm that health is a fundamental human right, not a privilege, and that they deserve dignified care.
Usuarios del sistema de salud piden diálogo ante la escasez de insumos y personal
La Asociación Nacional de Usuarios del Sistema de Salud Pública y del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ANUSAL) expresó su profunda preocupación ante la crisis que atraviesa el sistema de salud a nivel nacional, caracterizada por la escasez de insumos médicos y quirúrgicos, medicamentos y personal de salud.
Jorge Alberto Belloso, de ANUSAL, dijo que buscan establecer un diálogo con el Ministerio de Salud para establecer los puntos de mejora del sistema sanitario.
Representantes de ANUSAL explicaron que la actual situación del sistema de salud ha provocado que la alta demanda diaria de atención médica no pueda ser absorbida por los centros hospitalarios y unidades de salud.
Además, expresaron dudas por el destino de las cotizaciones del seguro social que mensualmente se les descuenta a los trabajadores, pues señalan que la precariedad en la atención en esta institución tiende a ser mayor que en los centros de atención del ministerio de Salud.
Amílcar Calderón, un usuario del seguro social, señaló que después de esperar por horas para ser atendido, únicamente le recetaron acetaminofén, un medicamento que explica no soluciona sus problemas respiratorios.
Los derechohabientes se quejan de un sistema de salud que no brinda el servicio adecuado. Reafirman que la salud es un derecho humano fundamental y no un privilegio, por lo que merecen una atención digna.
