The Civicus Monitor platform warns in its most recent report of the “severity of the situation regarding civic freedoms in El Salvador,” describing the Central American nation as “an alarming example of the rollback of rights in the region.”
Civicus is a global alliance of civil society organizations that monitors freedoms of expression, association, and peaceful assembly in countries worldwide. In the case of El Salvador, the organization determined that in 2025 the country transitioned from an “obstructed” civic space to a “repressed” one—the second-worst possible rating and its steepest decline since its inclusion in the monitoring index.
“El Salvador stands as an alarming example of the rollback of rights in the region, and of how the state of exception and militarized security undermine civic freedoms,” stated Ana María Palacios Briceño, Americas researcher for CIVICUS Monitor.
She added that in 2025, El Salvador joined a blacklist of countries where conditions have deteriorated, including Germany, Burundi, France, Georgia, Liberia, Madagascar, and Sudan.
In the Americas, El Salvador ranks just above Venezuela, Cuba, and Nicaragua—nations placed in the monitor’s worst category: “closed civic space.”
“This degradation marks a new turning point following years of eroding civic freedoms and the dismantling of the rule of law. Since his first term in 2019, President Nayib Bukele has governed under a permanent state of exception that suspends constitutional guarantees and concentrates unprecedented power in the Executive, amid a relentless offensive against organized crime groups that has also served to persecute dissenting voices,” the report adds.
Aggravating factors
On December 9, Civicus releases its report “People Power Under Attack 2025” (Poder ciudadano bajo ataque 2025), to which LA PRENSA GRÁFICA had advance access. In it, the organization takes into account factors such as the detention of human rights defenders, the approval of indefinite presidential reelection, and the enforcement of the Foreign Agents Law to assess the country’s regression.
“The rights to freedom of association and expression have become privileges granted by the government in exchange for renouncing any activity or expression uncomfortable for the regime. Persecution campaigns against human rights defenders and the Foreign Agents Law aim to control citizen activities and punish critical voices,” indicated Noah Bullock, Executive Director of Cristosal, as cited in the report.
The report also highlights the arrest of critical voices, such as attorney Ruth López, and the exile of at least 53 journalists following smear campaigns and attacks after they published “investigations revealing corruption or alleged pacts between the Salvadoran government and criminal groups.”
The Civicus Monitor analysis notes that in the Americas, 16 out of 35 countries restrict various civic freedoms for their citizens. “This means that nearly 90% of the continent’s population lives in environments where civic space is under pressure,” the experts add.
El Salvador tuvo la caída más grave en libertades cívicas durante 2025, según Civicus
La plataforma Civicus Monitor advierte en su más reciente informe sobre la “gravedad de la situación de las libertades civicas en El Salvador” y calificó al país centroamericano como “un ejemplo alarmante del retroceso de derechos en la región”.
Civicus es una alianza global de organizaciones de sociedad civil que monitorean las libertades de expresión, asociación y reunión pacífica en diversos países a nivel global. En el caso de El Salvador, para este 2025 la organización consideró que pasó de tener un espacio cívico “obstruido” a uno “represivo”, la segunda peor calificación que podía recibir y su caída más grave desde que es incluido en el monitoreo.
El Salvador es un ejemplo alarmante del retroceso de derechos en la región, y de cómo el régimen de excepción y la seguridad militarizada vulneran las libertades cívicas”, señaló Ana María Palacios Briceño, investigadora para las Américas de CIVICUS Monitor.
Añadió que El Salvador se sumó en este 2025 a una lista negra de países donde las condiciones empeoraron, incluidos Alemania, Burundí, Francia, Georgia, Liberia, Madagascar, Sudán.
En la región americana El Salvador solo está por encima de Venezuela, Cuba y Nicaragua, que son naciones ubicadas en la peor categoría del monitoreo, la de “espacio cívico cerrado”.
“Esta degradación es un nuevo punto de inflexión tras años de erosión de las libertades cívicas y del desmantelamiento del Estado de derecho. Desde su primer mandato en 2019, el presidente Nayib Bukele ha gobernado bajo un estado de excepción permanente que suspende las garantías constitucionales y concentra un poder sin precedentes en el Ejecutivo, en medio de una implacable ofensiva contra grupos del crimen organizado que también ha servido para perseguir a las voces disidentes”, añade el informe.
Factores en contra
Civicus publica este 9 de diciembre su informe “Poder ciudadano bajo ataque 2025”, al cual LA PRENSA GRÁFICA tuvo acceso previo. En este la organización toma en cuenta factores como la detención de defensores de derechos humanos, la aprobación de la reelección presidencial indefinida y la aplicación de la Ley de Agentes Extranjeros para calificar el retroceso del país.
“Los derechos a la libertad de asociación y de expresión se han convertido en privilegios otorgados por el gobierno a cambio de renunciar a cualquier actividad o expresión incómoda para el régimen. Las acciones de persecución contra defensores de derechos humanos y la Ley de Agentes Extranjeros tienen el propósito de controlar las actividades de la ciudadanía y castigar las voces críticas”, indicó Noah Bullock, director ejecutivo de Cristosal, citado dentro del informe.
También destacan la captura de voces críticas, como la abogada Ruth López, y el exilio de al menos 53 periodistas tras campañas de ataques y difamación después de publicar “investigaciones que revelaban hechos de corrupción o presuntos pactos del gobierno salvadoreño con grupos delictivos”.
El análisis de Civicus Monitor señala que en América 16 de 35 países restringen diversas libertades cívicas a sus ciudadanos. “Esto se traduce en que casi el 90 % de la población en el continente vive en entornos donde el espacio cívico está bajo presión”, añaden los especialistas.
