“The second plea is that the honorable lawmakers reconsider the constitutional reforms, recently approved by the full legislative body without consultation. For a constitutional reform to be legitimate, the people must be consulted,” he stated during the Mass in honor of the Divine Savior of the World, which concludes the capital’s patron saint festivities.
He made this appeal, he said, “out of no interest other than the well-being of our people.”
The reforms, in addition to allowing indefinite presidential reelection, extend the presidential term from five to six years and eliminate the second round in presidential elections.
Escobar also urged the lawmakers to “make good on the debt they owe this people” and to restore “the law they repealed, which protects the environment and the life and health of people, animals, and plants,” referring to the ban on metal mining recently revoked by the Asamblea Legislativa (Legislative Assembly).
The archbishop further implored authorities in the United States to halt the persecution of undocumented Salvadoran migrants.
He appealed for them “not to be criminalized simply for being undocumented. They are noble, good, and hardworking people who have contributed greatly to that country and deserve to be treated with dignity,” he said.
Iglesia: Arzobispo de El Salvador contra la reelección
“La segunda petición es que los señores diputados reconsideren las reformas a la Constitución, recientemente aprobadas por ese pleno legislativo de manera inconsulta. Pues para la legitimidad de una reforma constitucional el pueblo debe ser consultado”, afirmó en la misa en honor al Divino Salvador del Mundo, con la que se cierran los festejos patronales de la capital.
Su llamado lo hace, dijo, “sin otro interés más que el bien de nuestro pueblo”.
Las reformas, además de permitir la reelección presidencial indefinida, amplían el período presidencial de cinco a seis años y eliminan la segunda vuelta en los comicios presidenciales.
Escobar también pidió a los legisladores que “cumplan con la deuda que tienen con este pueblo” y que devuelvan “la ley que derogaron, la que protege el medio ambiente, la vida y la salud de las personas, los animales y las plantas”, en referencia a la prohibición de la minería metálica revocada recientemente por la Asamblea Legislativa.
El arzobispo también pidió a las autoridades de Estados Unidos que detengan la persecución contra los migrantes indocumentados salvadoreños.
Llamó a “no criminalizarles en su estatus solo por ser indocumentados. Son personas nobles, personas buenas, trabajadoras que han hecho mucho por aquel país y que merecen un trato digno”, dijo.

