Another Venezuelan Recounts Sexual Abuse Experienced In El Salvador’s Infamous Prison After Being Released: ‘I Didn’t Want To Eat’ — Otro venezolano relata el abuso sexual sufrido en la infame prisión de El Salvador tras ser liberado: «No quería comer»

Jul 29, 2025

The people also detailed physical and psychological torture during the months in which they were held in the CECOT prison. — Las víctimas también detallaron torturas físicas y psicológicas durante los meses que permanecieron recluidas en la prisión CECOT.

More Venezuelan men are alleging they experienced sexual abuse while held at El Salvador’s infamous CECOT prison.

Speaking to NBC News, three men detailed their ordeals, including one who said he was taken to solitary confinement and forced to “kneel, perform oral sex on one person” while others “groped” him and touched his “private parts.”

The man in question, Andry Hernandez Romero, said he could not identify the guards because their faces were covered and lights were dim. After the incident, he said, he didn’t want to “eat” or “do absolutely anything.” “The only thing I did was stay laying down, look at the toilet, remember my family, asking myself a million questions,” he added.

Hernandez said he was also told by officials that he would never leave the prison and was repeatedly beat by them. “Our daily bread there as Venezuelans were beatings, threats. For whatever circumstance,” the man said.

“Every time they went to hit a large group outside, they would put us in the required position so we couldn’t see. And to hear the moans, to hear how they were hitting the people was also very heavy,” he added.

Another man, Andry Blanco Bonilla, said he repeatedly feared for his life. “You will not be leaving here. Your days are over,” an official told him after arriving at the center, he recalled. “When they made us get on our knees, they would step on our toes with their boots. They hit us with batons, they hit us on the head.”

The more than 200 Venezuelans who were sent to the prison were sent back to their country earlier in July as part of a prisoner exchange between the Maduro regime and the Trump administration.

Other former detainees have also recalled their ordeals. Julio Gonzalez Jr., a 36-year-old Venezuelan who was an office cleaner and house painter in Texas, said that when he agreed to be deported back in March he assumed he would be taken back to his home country. Instead, the plane landed in El Salvador.

“The horror movie started there,” Gonzalez told The Washington Post Tuesday.

When his plane landed in El Salvador, Gonzalez and two other detainees told The Washington Post that they were yanked by their feet, beaten and shoved off board as the plane’s crew began to cry.

“I practically felt like an animal,” Gonzalez said by telephone from his parents’ home. “The officials treated us like we were the most dangerous criminals on Earth… They shaved our heads, they would insult us, they would take us around like dogs.”

Another man, Joen Suarez, 23, told the outlet that he was taken several times to a dark room known as La Isla— or “the island”— and beaten, kicked and insulted. He says that when they entered the prison, they were told to run, hunched over without looking up, the shackles so tight that he could hardly breathe.

A prison guard who identified himself as the prison director addressed them all as gang members and terrorists, Suarez said. However, many of the prisoners have denied any gang allegations, and neither the U.S. nor El Salvador has provided evidence that they are gang members.

L.A. Times: https://www.latintimes.com/another-venezuelan-recounts-sexual-abuse-experienced-el-salvadors-infamous-prison-after-being-587699

Otro venezolano relata el abuso sexual sufrido en la infame prisión de El Salvador tras ser liberado: «No quería comer»

Cada vez más venezolanos denuncian haber sufrido abusos sexuales mientras estuvieron recluidos en la infame prisión CECOT de El Salvador.

En declaraciones a NBC News, tres hombres relataron sus calvarios, entre ellos Andry Hernández Romero, quien afirmó que fue llevado a una celda de aislamiento y obligado a «arrodillarse, practicar sexo oral a una persona» mientras otros lo manoseaban y tocaban sus «partes íntimas».

Hernández explicó que no pudo identificar a los guardias porque llevaban el rostro cubierto y había poca iluminación. Tras el ataque, confesó que no quería «comer» ni «hacer absolutamente nada». «Lo único que hacía era quedarme acostado, mirar el inodoro, recordar a mi familia y hacerme un millón de preguntas», añadió.

Hernández señaló que los funcionarios también le dijeron que nunca saldría de la prisión y que lo golpeaban de forma reiterada. «Nuestro pan de cada día allí, por ser venezolanos, eran las palizas y las amenazas, fuese cual fuese la circunstancia», sostuvo.

«Cada vez que iban a golpear a un grupo grande afuera, nos colocaban en la posición exigida para que no pudiéramos ver. Y oír los gemidos, oír cómo golpeaban a la gente también era muy duro», agregó.

Otro hombre, Andry Blanco Bonilla, confesó que temió por su vida en varias ocasiones. «Usted no saldrá de aquí. Sus días se acabaron», recordó que le dijo un funcionario al llegar al centro. «Cuando nos hacían arrodillarnos, nos pisaban los dedos de los pies con sus botas. Nos golpeaban con porras, nos daban en la cabeza».

Los más de 200 venezolanos enviados a la prisión fueron repatriados a comienzos de julio como parte de un canje de presos entre el régimen de Nicolás Maduro y la administración de Donald Trump.

Otros exreclusos también han narrado sus vivencias. Julio González Jr., un venezolano de 36 años que trabajaba como limpiador de oficinas y pintor de casas en Texas, dijo que cuando aceptó ser deportado en marzo, asumió que lo llevarían de vuelta a su país natal. En cambio, el avión aterrizó en El Salvador.

«La película de terror empezó allí», declaró González al Washington Post el martes.

Al aterrizar en El Salvador, González y otros dos detenidos relataron a The Washington Post que los arrancaron por los pies, los golpearon y los empujaron fuera del avión mientras la tripulación rompía en llanto.

«Prácticamente me sentí como un animal», relató González por teléfono desde la casa de sus padres. «Los funcionarios nos trataron como si fuéramos los criminales más peligrosos del planeta… Nos raparon la cabeza, nos insultaban, nos paseaban como a perros».

Otro hombre, Joen Suárez, de 23 años, contó al medio que lo llevaron varias veces a un cuarto oscuro conocido como La Isla —o «la isla»— y lo sometieron a golpes y patadas entre insultos. Afirmó que, al ingresar a la prisión, les ordenaron correr encorvados sin levantar la mirada, con grilletes tan apretados que apenas podía respirar.

Un guardia de la prisión que se identificó como el director del penal los tildó a todos de pandilleros y terroristas, según Suárez. Sin embargo, muchos de los prisioneros han negado cualquier vínculo con maras, y ni Estados Unidos ni El Salvador han presentado pruebas que los incriminen.

L.A. Times: https://www.latintimes.com/another-venezuelan-recounts-sexual-abuse-experienced-el-salvadors-infamous-prison-after-being-587699