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The Fiscalía General de la República (FGR) (Attorney General’s Office) has classified information related to the benefits and perks received by its employees, which are funded by public money, as confidential.

The institution defends this classification by stating that “disclosure could endanger and negatively impact the health, safety, and lives of the employees, officials, and their families,” according to clauses d) and h) of Article 19 of the Ley de Acceso a Información Pública (LAIP) (Public Information Access Law).

“The classification of the information contained within this document is total, and access is restricted to Fiscalía General de la República personnel who need to know this information in the course of their duties, as well as those authorized due to their functions,” the declaration states.

Unjustified

However, transparency and anti-corruption specialists believe that government employees’ salary benefits and economic perks should be public information, as they are not personal data and therefore should be accessible to the entire population.

Ruth López, Head of Anti-Corruption and Justice at Cristosal, explains that information should be classified based on a legal foundation, which means that merely citing relevant articles does not suffice without explaining the reasons behind the classification.

“It is evident that the FGR’s classification can’t be justified under either clause d) or h) of Article 19 because knowing the benefits and perks of FGR employees in no way poses a clear danger to their lives, safety, or health, nor does it create an undue advantage for someone against a third party,” states López.

The lawyer considers it “absurd for the FGR, which the Constitution mandates to uphold the law, to shield itself from disclosing whether its personnel have private medical insurance, bonuses, supermarket vouchers, extra salaries, or any other benefits.”

For López, it is important for the public to understand how public funds are managed and to detect if there are any excessive benefits or perks not included in the law.

No Risk

Similarly, Carlos Palomo, a technician at the Asociación Transparencia, Contraloría Social y Datos Abiertos (TRACODA) (Transparency, Social Accountability and Open Data Association), believes the classification is inapplicable in this case and agrees that such information poses no risk.

“There are no security risks in knowing whether employees receive bonuses, insurance, or similar perks, as long as the recipients are not individually identified,” Palomo explained.

Palomo adds that when public funds and resources are utilized, people have the right to know the type and amount of additional benefits or perks, at least in general terms.

“It is not dangerous for the public to know about additional benefits; in fact, there is an obligation to disclose this so that the public can judge their appropriateness, whether they represent an undue financial burden, among other things. As long as names are not disclosed, there is no real or apparent risk,” Palomo explained.

For the TRACODA technician, the reason this information should be known is that it allows for accountability, assessment of the relevance of those perks, and the ability to voice an opinion on their appropriateness.

“People might even judge them as insufficient for the amount of work required, which is why it is so important for this data, which belongs to the public, to be available to everyone,” he emphasized.

Eduardo Escobar, director of Acción Ciudadana (Citizen Action), described the classification as questionable and improper, as the general data on benefits, the number of employees receiving them, and the annual cost pose no danger to anyone as long as the recipients are not identified.

“There is a tendency among state institutions to apply classification indiscriminately without meeting the law’s requirements and without adequately justifying the classification,” he said.

Under the leadership of Rodolfo Antonio Delgado Montes, the Prosecutor’s Office has imposed 22 information classifications since December 2022 to date.

Among the information classified by the current administration are statistical data on clandestine graves and cemeteries, tendering and contracting processes, trips undertaken by officials, reports, and financial statements, among others.

EDH: https://www.elsalvador.com/noticias/nacional/transparencia-derecho-a-la-informacion/1153163/2024/

Fiscalía declara “reservada” las prestaciones y beneficios de sus empleados

La Fiscalía General de la República (FGR) ha declarado como reservada la información relacionada a las prestaciones y beneficios que tienen los empleados de esta institución, los cuales son pagados con fondos públicos.

La institución argumenta la reserva de esa información en que “puede poner en peligro y derivar en una afectación a la salud, la seguridad y la vida de los empleados y funcionarios y sus familias”, según los establecen los literales d) y h) del artículo 19 de la Ley de Acceso a Información Pública (LAIP).

“La reserva de la información que contiene este documento es de carácter total y solo podrá tener acceso el personal de la Fiscalía General de la República que por el ejercicio de sus funciones deba tener conocimiento de la misma, así como por aquellas personas que en atención a sus funciones estén autorizadas para tales efectos”, indica la declaratoria.

Injustificada

Sin embargo, especialistas en transparencia y anticorrupción consideran que las prestaciones salariales y todos los beneficios económicos que reciben los empleados de gobierno deben ser de carácter público porque no se trata de datos personales y por tanto deben ser de conocimiento de toda la población.

Ruth López, Jefa de Anticorrupción y Justicia de Cristosal, explica que cuando se reserva información debe ser bajo una fundamentación legal, en la que no es suficiente que la entidad solo cite los artículos que considera le permiten denegar la entrega de información, sino que explique las razones que le motivan a hacerlo”.

“Se advierte que la reserva de la FGR no podría sustentarse ni el inciso d) ni en el h) del artículo 19 ya que co- nocer las prestaciones y beneficios del personal de la FGR de ninguna mane- ra no pone en peligro evidente la vi- da, la seguridad o la salud de los trabajadores, ni podría generar una ventaja indebida a una persona en perjuicio de un tercero”, asegura López.

La abogada considera que “es absurda la justificación que FGR, garante de la ley según la Constitución, se está blindando, para no informar si el personal de la FGR posee o no seguros médicos privados, bonos, tarjetas de super, salarios extras o cualquier beneficio” agregó.

Para López es importante que la población conozca cómo se gestiona el gasto público y advertir si hay prestaciones en exceso o beneficios no contemplados en Ley.

No es un riesgo

En ese mismo sentido, Carlos Palomo, técnico de la Asociación Transparencia, Contraloría Social y Datos Abiertos (TRACODA), considera que la reserva en ese caso no es aplicable y coincide que ese tipo de información no causa ningún riesgo.

“No causa riesgos de seguridad saber si poseen bonificaciones, seguros o cosas por el estilo, siempre que no se individualice a los receptores de dichas prestaciones”, expuso.

Asimismo Palomo agrega que cuando se están utilizando fondos y recursos públicos, la gente tiene derecho a conocer el tipo y cuantía de las prestaciones o beneficios adicionales, al menos en términos generales.

“No es peligroso que se sepa cuáles son los beneficios adicionales; de hecho, hay una obligación de transparentar eso para que la población pueda juzgar si son adecuados o no, si representan una carga financiera desmedida, entre otras cosas. Siempre y cuando no se den nombres, no hay riesgo real, ni aparente”, explicó Palomo.

Para el técnico de TRACODA la razón por la que debe conocerse esa información es porque con dichos datos podemos exigir rendición de cuentas, evaluar la pertinencia de dichas prestaciones, opinar sobre si son correctas o no.

“Inclusive, la gente podría juzgar que son insuficientes para la cantidad de trabajo, por eso es tan importante que esos datos, que le pertenecen al público, estén a disposición de todas las personas”, enfatizó.

Eduardo Escobar, director de Acción Ciudadana, explicó que es una reserva cuestionable e indebida, porque los datos generales de los be- neficios, cuántos empleados lo reciben, el costo anual de los beneficios, de ninguna manera ponen en peligro a ninguna persona, siempre y cuando no se identifique a quienes los reciben.

“Hay un actuar de las instituciones estatales de aplicar la reserva de forma indiscriminada sin cumplir los requisitos que ordena la ley y sin fundamentar adecuadamente la reserva”, manifestó.

La Fiscalía, bajo el mando de Ro- dolfo Antonio Delgado Montes, ha impuesto 22 reservas de información, desde diciembre de 2022 hasta la fecha.

Entre la información reservada por la actual administración fiscal están los datos estadísticos sobre fosas y cementerios clandestinos, procesos de licitaciones y contrataciones, viajes realizados por los funcionarios, informes y estados financieros, entre otros.

EDH: https://www.elsalvador.com/noticias/nacional/transparencia-derecho-a-la-informacion/1153163/2024/