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Dozens of employees from municipal districts of the Santa Ana Oeste municipality have been dismissed since the current mayor, Jorge Castro, took office, according to affected persons. These dismissals have increased in the second half of June, sources claim, and have not been carried out legally.

Santa Ana Oeste comprises the districts of Chalchuapa, Candelaria de la Frontera, El Porvenir, San Antonio Pajonal, San Sebastián Salitrillo, and Santiago de la Frontera.

This Monday, El Diario de Hoy attempted to obtain the official version from Mayor Castro; however, it was not possible. A public message was even sent to him via the social network X, but there was no response.

According to the sources, between Wednesday and Thursday of the previous week, seven employees from the San Antonio Pajonal district were dismissed, literally overnight. When they arrived at their workplaces on Thursday morning, a group of municipal security guards prevented them from entering and informed them that they no longer worked for the municipality.

On June 20th, three people were dismissed from the San Sebastián Salitrillo district. According to the account of one of the affected individuals, they were not given a dismissal letter or formal justification for ending their contract, which was valid until December.

Some have chosen to continue showing up at the facilities until they are formally notified, as required by law. If they stop going, it could be argued that they abandoned their jobs, even though the municipal security guards do not let them in.

Verbal Notifications

On that same day, June 20th, in the San Antonio Pajonal district, the Rincón Mágico municipal park security guard, the head of the Environmental Unit, and the head of Current Accounts were verbally informed that they were dismissed from their positions.

On Thursday, June 20th, between 9:20 and 9:25 AM, an unknown person, who did not identify themselves, came to the office of Merary Ramírez, head of the Environmental Unit, to tell her that her contract was terminated, although she held a position under the Salary Law and would be notified the following day. That was all the person said before leaving, according to her account.

“The psychological mistreatment on Friday was horrible; I even left my office door open; I didn’t know when the CAM (municipal security guards) would come to remove me. As women, we felt threatened.” 

— Merary Ramírez, head of the Environmental Unit

No district chief told Merary anything. She continued with her normal duties.

On Friday 21st, when she returned to the municipality, the attendance list was no longer in its usual place but was in the office of the district chief, René Iván Henríquez Linares, who confirmed her dismissal with the words: “You won’t find it; they terminated your employment.” When Merary asked for a written notification, he remained silent.

Minutes later, Henríquez Linares gathered Merary and the head of Current Accounts, asking them to leave the premises, saying that a lawyer would come to notify them and that they should wait outside. However, both dismissed employees refused to leave the premises; the lawyer never arrived. On Monday, when they came to work, there was already a group of eight municipal security guards who prevented them from entering.

“The psychological mistreatment on Friday was horrible; I even left my office door open; I didn’t know when the CAM (municipal security guards) would come to remove me. As women, we felt threatened,” recounted Ramírez.

On June 26th, four other employees from the San Antonio Pajonal district were dismissed. This time it was the head of Social Projection, the assistant of the Women’s Unit, a notifier, and the deputy district chief.

Municipal Security Guards Prevent Entry

They used the same method as on June 20th: municipal security guards prevented them from entering their respective offices and verbally notified them that they were no longer district employees, without any formal documentation.

“On June 26th, two people came saying they were from Sao. They asked for our names and said they were notifying us of our contract termination, but those of us being notified were under the Salary Law, so there should be a municipal council agreement. They said they would do it later. Obviously, they don’t know what they’re doing. Since two of our colleagues had already experienced this, we didn’t want to stay longer and went to file a report at the Office of the Human Rights Ombudsman. At the office, they documented the situation and summoned us for July 8th. This is the method they use with everyone because there are more than thirty of us dismissed without notifications or agreements, and they hide the attendance controls to claim we abandoned our jobs. The person notifying us said she couldn’t identify herself because she was prohibited from doing so,” recounted Norma Lobos, dismissed from the position of assistant to the Women’s Unit in San Antonio Pajonal.

“If you follow the correct procedures, there’s no problem, but you can’t target women specifically, removing them with armed CAM personnel, without a dismissal note or an agreement to justify it,” Lobos wrote on her Facebook account on June 29th, also showing several images of municipal security guards.

According to various sources, four people have been dismissed from the El Porvenir district: two orderlies, the head of the Women’s Unit, and a treasury assistant. In San Sebastián Salitrillo, seven others were dismissed, and in Candelaria de la Frontera, among those dismissed was Arely Cerna, head of the Women, Children, and Adolescents Unit.

EDH: https://www.elsalvador.com/noticias/nacional/denuncian-despidos-masivos-arbitrarios-en-alcaldia-de-santa-ana-oeste/1152719/2024/

Denuncian despidos masivos arbitrarios en alcaldía de Santa Ana Oeste

Decenas de empleados de distritos municipales de la alcaldía de Santa Ana Oeste han sido despedidos desde que el actual alcalde, Jorge Castro, tomó posesión del cargo, afirman personas afectadas. Tales despidos se incrementaron en la segunda quincena de junio, aseguran las fuentes y no lo han hecho de forma legal

Santa Ana Oeste comprende los distritos Chalchuapa, Candelaria de la Frontera, El Porvenir, San Antonio Pajonal, San Sebastián Salitrillo y Santiago de la Frontera.

Este lunes, El Diario de Hoy intentó obtener la versión oficial del alcalde Castro, sin embargo, no fue posible. Incluso se le envió un mensaje público por la red social X, pero tampoco hubo respuesta.

De acuerdo con las fuentes, entre el miércoles y jueves de la semana anterior, siete empleados del distrito de San Antonio Pajonal quedaron cesados, literalmente de la noche a la mañana, pues el jueves en la mañana cuando se presentaron a sus puestos de trabajo, un grupo de vigilantes municipales les impidieron entrar y les dijeron que ya no trabajaban en esa comuna.

El 20 de junio, tres personas fueron despedidas del distrito de San Sebastián Salitrillo. De acuerdo con relatos de uno de los afectados, al ser notificados que ya no eran empleados de dicho distrito no les dieron carta de despido ni una justificación formal, por el cual daban por terminado su contrato, el cual estaba vigente hasta diciembre.

Algunos han optado por llegar siempre a las instalaciones, mientras no sean notificados formalmente, como exige la ley, pues si dejan de llegar, pueden argumentar que abandonaron sus trabajos, aunque los vigilantes municipales no los dejan entrar.

Notificaciones verbales

Ese mismo día, 20 de junio, en el distrito de San Antonio Pajonal, el vigilante del turicentro municipal Rincón Mágico, la encargada de la Unidad de Medio Ambiente y la encargada de Cuentas Corrientes fueron notificados de forma verbal que estaban cesados de sus cargos.

El jueves 20 de junio, entre las 9:20 a 9:25, una persona desconocida y que tampoco se presentó, llegó a la oficina de Merary Ramírez, encargada de la Unidad de Medio Ambiente,  a decirle que su contrato estaba terminado, a pesar de que ella estaba con plaza por Ley de Salarios y que al siguiente día le notificarían. Solo eso le dijo y se retiró, según comentó.

“El maltrato psicológico  del día viernes fue horrible; hasta dejé abierta la puerta de mi oficina; no sabía en qué momento llegarían los del CAM (vigilantes municipales) a sacarme. Como mujeres nos sentíamos amenazadas”.

— Merary Ramírez, encargada de la Unidad de medio ambiente

Ningún jefe del distrito le dijo nada a Merary. Ella continuó con sus labores normales.

El viernes 21, cuando llegó nuevamente a la alcaldía, la lista de asistencia ya no estaba en el lugar donde siempre la ponían, sino que estaba en la oficina del jefe distrital, René Iván Henríquez Linares, quien le confirmó el despido con las siguientes palabras: “No te vas encontrar, te cesaron de labores”. Cuando Merary le pidió que le notificara por escrito, aquel guardó silencio.

Minutos después, Henríquez Linares reunió a Merary y a la encargada de Cuentas Corrientes, y les pidió que abandonaran las instalaciones, les dijo que llegaría un abogado a notificarles y que debían esperar afuera. Pero ambas despedidas se negaron a salir de las instalaciones; el abogado nunca llegó. El día lunes que se presentaron a sus labores, ya había un grupo de ocho vigilantes municipales que les impidieron la entrada.

“El maltrato psicológico  del día viernes fue horrible; hasta dejé abierta la puerta de mi oficina; no sabía en qué momento llegarían los del CAM (vigilantes municipales) a sacarme. Como mujeres nos sentíamos amenazadas”, relató Ramírez.

El 26 de junio despidieron a otros cuatro empleados del distrito de San Antonio Pajonal. Esta vez fue el turno de la encargada de Proyección Social, de la Auxiliar de la Unidad de la Mujer, un notificador y la subjefa distrital.

Vigilantes municipales impiden ingresos

Utilizaron el mismo método que usaron el 20 de junio: los vigilantes municipales les impidieron el paso a sus respectivas oficinas, les notificaron de forma verbal que ya no eran empleadas del distrito, sin ningún documento formal.

“El 26 de junio se presentaron dos personas diciendo que iban de Sao. Nos preguntan el nombre y dice que nos está notificando el cese de nuestro contrato, pero a quienes nos notificó estamos por Ley de Salario, por lo que debe haber un acuerdo (de concejo municipal). A mí me dijo que después lo harán. Obvio que desconoce lo que anda haciendo. Por lo que ya pasaron otras dos compañeras, no quisimos quedarnos más tiempo y fuimos a levantar acta en la Procuraduría (de Derechos Humanos), ya que a las dos primeras compañeras les pusieron ocho agentes del Cam armados, para no dejarlas entrar a la alcaldía. En la procuraduría notificamos la situación, levantaron acta y nos han citado para el 8 de julio. Esa es la modalidad que utilizan con todos porque ya somos más de treinta despedidos sin notificaciones, sin acuerdos, y esconden los controles de asistencia para decir que abandonamos el trabajo. La chica que notifica dice que no puede identificarse porque le prohiben hacerlo”, relató Norma Lobos, despedida de la plaza de auxiliar de la Unidad de la Mujer, de San Antonio Pajonal.

“Si ustedes siguen los procesos correctos no hay problema, pero no pueden ensañarse y más con las mujeres, sacándolas con personal del Cam armados, sin una nota de despido ni acuerdo que justifique”, escribió Lobos en su cuenta de Facebook, el pasado 29 de junio, en la que también mostró varias imágenes de vigilantes municipales.

De acuerdo con diversas fuentes, del distrito El Porvenir son cuatro los despedidos: dos ordenanzas, la encargada de la Unidad de la Mujer y una auxiliar de Tesorería. De San Sebastián Salitrillo otros siete, y de Candelaria de la Frontera, entre los despedidos está Arely Cerna, jefa de la Unidad de la Mujer, Niñez y Adolescencia.

EDH: https://www.elsalvador.com/noticias/nacional/denuncian-despidos-masivos-arbitrarios-en-alcaldia-de-santa-ana-oeste/1152719/2024/