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On June 11, President Nayib Bukele announced the transfer of 2,000 prisoners to the Center for Terrorism Confinement (CECOT), bringing the total number of inmates in the facility to 14,532, which means it is at 36.3% of its maximum capacity.

According to the Security Cabinet, CECOT can house up to 40,000 prisoners and since its opening in late January 2023, inmates have been transferred from prisons in Izalco, Ciudad Barrios, Mariona, San Vicente, among others. All of them are gang members with existing sentences, according to the authorities.

According to estimates by the Pasionista Social Service (SSPAS), CECOT is the only one that currently does not have overcrowding problems compared to the rest of the penitentiary centers in the country. Their records, updated in June 2024, reveal that in other penitentiary centers there is an occupancy of 97,312 prisoners when their actual capacity is 27,280. That leaves an overcrowding of 357.7%.

Until June of this year, there were 80,200 arrests under the state of exception, according to statements by the Minister of Justice and Security, Gustavo Villatoro. With the addition of the prison population prior to the state of exception (39,538) and captured minors (1,194), and subtracting the 7,000 released, there is a total of 111,844 people in detention.

This makes the country’s prison population rate 1,764 per 100,000 inhabitants, the highest in the world.

A false image of the prison reality in El Salvador

For Verónica Reyna, a security expert at SSPAS, one of the particularities of CECOT is that it has been opened to international press, which she claims is intended to create a positive image of Salvadoran prisons. For her, this is far from the reality compared to prisons like Izalco and Mariona, where overcrowding has deteriorated the living conditions of inmates.

“The differential treatment is a concern, and CECOT is being presented as a false sample of the penitentiary situation in El Salvador. It is the only prison center open to international media and influencers, and it intends to send two messages: one, that they have control over gangs, and the other, that they are not violating human rights, that there are no tortures, mistreatments, which is a false picture,” she mentioned.

The rest of the penitentiary centers are not open to media visits, so it is not possible to appreciate the levels of overcrowding or the conditions in which the prisoners are held.

At the Izalco and Mariona prisons, where most people have been transferred under the state of exception, 65% of documented prisoner deaths have occurred, according to reports from human rights organizations.

“There are serious health conditions where people undergo systematic torture and this has created a humanitarian crisis that is not being addressed. There is a worsening of chronic conditions causing these deaths. This is the responsibility of the Salvadoran state for not generating the necessary conditions. We have documented testimonies of people who have left the prisons and speak of mistreatments, use of tear gas, punishment methods, and torture,” added Reyna.

LA PRENSA GRÁFICA consulted the General Directorate of Prison Centers (DGCP) through its communications unit about the report of organizations pointing out a 357% overcrowding in penitentiary centers other than CECOT. However, there was no response by the time this article was closed.

For Jorge Rodríguez, coordinator of the Human Rights University Observatory (OUDH) of the Central American University José Simeón Cañas (UCA), overcrowding in penitentiary centers “generates inhuman conditions”; therefore, it is necessary to respect human rights commitments.

“It is cruel treatment in itself since it generates inhuman living conditions and fosters other human rights violations, as confirmed by the testimonies of those who have managed to come out alive from prison centers. Our authorities would do well to remember our international human rights commitments, especially regarding guarantees for the rights of people deprived of their liberty,” said Rodríguez.

Prison Center budget has tripled

As a result of the implementation of the state of exception, spending for the DGCP has tripled since 2019. This account includes, among other expenses, food services contracted with third parties, advertising services, and leases. It should be noted that the breakdown of each expense is not publicly available due to confidentiality.

In 2019, the amount incurred by the DGCP was $29.1 million, and it increased to $83.1 million in the recent year of 2023 (see table). This is also due to the budget reinforcements received since the state of exception has been in place to cover food expenses, bracelets, basic services, among other things.

Organizations and relatives of prisoners have questioned the lack of transparency in the use of these budget reinforcements since the families are still the ones paying for food packages for the inmates.

LPG: https://www.laprensagrafica.com/elsalvador/CECOT-es-el-unico-penal-que-no-esta-al-maximo-de-su-capacidad-en-El-Salvador-20240627-0075.html

CECOT es el único penal que no está al máximo de su capacidad en El Salvador

El 11 de junio el presidente Nayib Bukele informó sobre el traslado de 2,000 privados de libertad al Centro de Confinamiento para el Terrorismo (CECOT) con lo cual se totalizan, según los informes del mismo mandatario, 14,532 reclusos en dicho recinto carcelario, lo que es igual a decir que está a un 36.3 % de su capacidad máxima.

De acuerdo al Gabinete de Seguridad, el CECOT tiene capacidad para albergar a 40,000 privados de libertad y desde su apertura, a finales de enero de 2023, han sido trasladados reos de centros penales de Izalco, Ciudad Barrios, Mariona, San Vicente, entre otros. Todos cumplen con ser pandilleros y tener ya condenas, según las mismas autoridades.

Según estimaciones del Servicio Social Pasionista (SSPAS), el CECOT es el único que por ahora no tiene problemas de hacinamiento, comparado con el resto de centros penitenciarios del país. Sus registros, actualizados en junio de 2024, revelan que en los demás centros penales hay una ocupación de 97,312 privados de libertad, cuando su capacidad real es de 27,280. Eso deja un hacinamiento del 357.7 %.

Hasta junio de este año se reportaron 80,200 capturas por el marco del régimen de excepción, según declaraciones del ministro de Justicia y Seguridad, Gustavo Villatoro, lo que sumado a la población carcelaria antes del régimen (39,538) y menores capturados (1,194), menos los 7,000 liberados, se tiene un total de 111,844 personas en detención.

Esto hace que la tasa de población carcelaria del país sea de 1,764 por cada 100,000 habitantes, lo que la convierte en la más alta a nivel mundial.

Una imagen falsa de la realidad carcelaria en El Salvador

Para Verónica Reyna, experta en seguridad del SSPAS, una la particularidad en el CECOT es que ha sido abierto a la prensa internacional con lo cual, asegura, se busca generar una imagen positiva de las cárceles salvadoreñas. Para ella eso está lejos de la realidad en comparación con penales como el de Izalco y Mariona, donde el hacinamiento ha deteriorado la condición de vida de los internos.

“El trato diferenciado es algo que preocupa y es que se está presentando el CECOT como una muestra falsa de la situación penitenciaria en El Salvador. Es el único (centro penal) abierto a medios internacionales e influencers y tiene la intención de dar dos mensajes: uno, que tienen controladas a las pandillas; y el otro es de que no se están violando derechos humanos, que no hay torturas, malos tratos, lo cual es una fotografía falsa”, mencionó.

El resto de centros penitenciarios no están habilitados para las visitas de medios de comunicación, por lo cual no se puede apreciar los niveles de hacinamiento ni las condiciones en que se encuentran los privados de libertad.

En los penales de Izalco y Mariona es donde más se ha trasladado a gente en el régimen y son donde se presentan el 65 % de muertes documentadas de privados de libertad, según el reporte de las organizaciones de derechos humanos.

“Hay condiciones graves de salud donde las personas pasan por torturas sistemáticas y ha creado una crisis humanitaria que no está siendo atendida. Hay agravamiento de condiciones crónicas que provocan estas muertes. Esto es responsabilidad del Estado salvadoreño al no generar las condiciones necesarias. Hemos documentado testimonios de personas que han salido y que hablan de malos tratos, uso de gases lacrimógenos, métodos de castigo, torturas”, agregó Reyna.

LA PRENSA GRÁFICA consultó a la Dirección General de Centros Penales (DGCP), a través de su unidad de comunicaciones, sobre el reporte de las organizaciones que señalan un 357 % de hacinamiento en los centros penitenciarios aparte del CECOT. Sin embargo, al cierre de esta nota no hubo respuesta.

Para Jorge Rodríguez, coordinador del Observatorio Universitario de Derechos Humanos (OUDH) de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), el hacinamiento en los centros penitenciarios “genera condiciones inhumanas”, por lo que es necesario respetar los compromisos de derechos humanos.

“Es un trato cruel en sí mismo, ya que genera condiciones inhumanas de subsistencia y propicia otras vulneraciones a derechos humanos, como lo han confirmado los testimonios de los que han logrado salir vivos de centros penitenciarios. Bien harían nuestras autoridades en recordar nuestros compromisos internacionales de derechos humanos, en particular lo relacionado a la garantía de derechos de las personas que están privadas de libertad”, sostuvo Rodríguez.

El presupuesto de Centros Penales se ha triplicado

A raíz de la implementación del régimen, los gastos para la DGCP se han triplicado desde 2019. Esta cuenta incluye, entre otros gastos, los servicios de alimentación contratados con terceros, servicios de publicidad y arrendamientos. Cabe mencionar que el desglose en cada gasto no está disponible al público debido a la reserva.

En el año 2019 lo devengado por la DGCP fue de $29,1 millones y aumentó hasta los $83,1 millones en el reciente año 2023 (ver tabla). Esto debido también a los refuerzos presupuestarios que ha recibido desde el régimen de excepción para suplir los gastos de alimentación, brazaletes, servicios básicos, entre otros.

Organizaciones y familiares de privados de libertad han cuestionado la falta de transparencia en el uso de estos refuerzos, pues los familiares son quienes aún pagan paquetes de alimentación de los reos.

LPG: https://www.laprensagrafica.com/elsalvador/CECOT-es-el-unico-penal-que-no-esta-al-maximo-de-su-capacidad-en-El-Salvador-20240627-0075.html