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Lawmaker for the VAMOS party, Claudia Ortiz, stated on the interview program “Encuentro con Julio Villagrán” that she has come to the conclusion that the center of the work is not within the Legislative Assembly, but outside. “It is quite evident what needs to be addressed: water, food, and housing.” And for this, the State must sacrifice before the Salvadorans themselves. Ortiz questioned whether Salvadorans had taken bitter medicine or rancid poison.

Adding to this, she insisted there is little interest from the Legislative Assembly in legislating on issues that affect the population: “In the Assembly there is little activity. The commissions do not get to the heart of the matter. Or they call for commissions and then suspend them 20 minutes before. But there are urgent issues to attend to,” said the lawmaker.

For example, Ortiz pointed out, the basic rural basket has increased by $35; and the urban one, by $55. “What does this mean for a minimum wage of $360? What should the country be doing on this issue that so troubles the wage earner and the worker who is not on payroll?”

Therefore, the goal for the next 5 years should be for the country to recover its ability to produce food; not to import food, which is what has been happening, added the legislator.

“We need direct support for the agricultural sector; for farmers to have subsidies that protect them when their crops are ruined by extreme events. As a public policy, we must define what will be produced and who needs more support,” commented Ortiz.

Regarding the government’s actions, Ortiz questioned whether Salvadorans had taken bitter medicine or rancid poison; “Who will make the sacrifices? From our point of view, the most vulnerable, the poorest, those who are outside the household economy, domestic workers should not be the ones sacrificed.”

The first to make sacrifices should be the State, and the sacrifices should not be mass dismissals, but more responsible administration of money, explained Ortiz.

An example of the rancid poison given to the population is that the government has made an agreement with the AFP (Pension Fund Administrators) not to pay the profitability of the pension fund for all workers for four years. Another example of rancid poison that the legislator mentioned is prescribing to allocate more money to pay debt than to invest in education or health; “not paying the UES (University of El Salvador); and when there is excess IVA (Value Added Tax) collection, half goes to CAPRES (Presidency of the Republic).”

The oppositionist considered that a social pact is needed for the State to take the bitter medicine, to be accountable, and for tax collection to be fairer: where those who have more, contribute more; and those who have less, contribute according to their capacity.

Diario Co Latino: https://www.diariocolatino.com/claudia-ortiz-se-pregunta-si-los-salvadorenos-han-tomado-medicina-amarga-o-veneno-rancio/

Claudia Ortiz se pregunta si los salvadoreños han tomado “medicina amarga o veneno rancio”

La diputada por el partido, VAMOS, Claudia Ortiz, sostuvo en el programa de entrevista “Encuentro con Julio Villagrán” que ha llegado a la conclusión que el centro de la labor no está dentro de la Asamblea legislativa, sino fuera. “Es bien evidente lo que hay que atender: agua, comida y vivienda”. Y para ello, el Estado debe de sacrificarse antes que los propios salvadoreños. La diputada Ortiz cuestionó si los salvadoreños han tomado medicina amarga o veneno rancio.

A esto sumándole que existe poco interés de la Asamblea Legislativa por legislar en temas que afectan a la población, “en la Asamblea hay poca actividad. Las comisiones no entran al meollo del asunto. O convocan comisiones y las suspenden 20 minutos antes. Pero hay cosas urgentes que atender”, planteó la legisladora.

Por ejemplo, planteó Ortiz, la canasta básica rural ha aumentado $35 dólares; y la urbana, $55. “¿Qué es esto para un salario mínimo de $360? ¿Qué debería estar haciendo el país en este tema que atribula tanto al asalariado y al trabajador que no está en planilla?”

Por ello, el objetivo que se debería de tener para los próximos 5 años es que el país recupere su capacidad de producir alimentos; no de importar alimentos, que es lo que se ha venido haciendo, agregó la legisladora.

“Necesitamos un apoyo directo al sector agropecuario; que los agricultores cuenten con subsidios que los protejan cuando sus cosechas se echan a perder por eventos extremos. Hay que definir, como política pública, qué se va a producir y quiénes necesitan más apoyo”, comentó Ortiz.

Sobre las acciones del Gobierno, la diputada Ortiz cuestionó si los salvadoreños han tomado medicina amarga o veneno rancio; “¿quiénes harán los sacrificios? desde nuestro punto de vista, los más vulnerables, los más pobres, los que están fuera de la economía del hogar, las trabajadoras del hogar no deberían ser los sacrificados”.

El primero en hacer los sacrificios debería ser el Estado y los sacrificios no deben ser despidos masivos, sino una administración más responsable del dinero explicó Ortiz.

Un ejemplo del veneno rancio que se le ha dado a la población es que el gobierno ha hecho un acuerdo con las AFP para no pagar la rentabilidad del fondo de pensiones de todos los trabajadores durante cuatro años. Otro ejemplo del veneno rancio que planteó la legisladora es que han recetado que se destine más a pagar deuda que a invertir en educación o salud; “que no se le pague a la UES; que cuando entra dinero de exceso de recaudación de IVA, la mitad vaya para CAPRES”.

La opositora consideró que se necesita un pacto social para que el Estado tome la medicina amarga, que rinda cuentas; y que la recaudación de impuestos sea más justa: donde los que tienen más, aporten más; y los que tienen menos, aporten según su capacidad.

Diario Co Latino: https://www.diariocolatino.com/claudia-ortiz-se-pregunta-si-los-salvadorenos-han-tomado-medicina-amarga-o-veneno-rancio/