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The Humanitarian Legal Aid, together with relatives of individuals captured during the state of emergency, carried out a Stations of the Cross as a symbolic act in memory of the 240 people who died under state custody, including two babies, according to data recorded by the organization.

“Just as Jesus of Nazareth was unjustly judged, in the same way, there are at least 26,000 Salvadorans who, without evidence, are being prosecuted and are inside the prisons, and another number, as Minister Villatoro already mentioned, are being prosecuted while free,” stated Ingrid Escobar, director of the Humanitarian Legal Aid.

The representative expressed that just as Jesus was judged, crucified, and accused of guilt from the beginning, they are doing the same with people who have been detained without evidence.

Alcides Herrera, a priest from Concepción Batres, explained that the Stations of the Cross remind us of Jesus’ passion, how he suffered, how he died, but that he is also dying now in those who are arbitrarily captured, who are taken to prisons, and who end up dead at the hands of the state.

“Just like 2,000 years ago an innocent man named Jesus of Nazareth died, today many are dying, there are already 240 recorded,” he said.

The priest called on authorities to apply the law fairly because if they do not, innocent people will be condemned, and security won’t be provided to the people. “When there is legal insecurity, we have no security,” he pointed out.

So far, the official number of people who have died inside prisons is unknown since, despite being public information, the authorities do not provide it.

The mother of one of the deceased participated in the event held in front of the Isidro Menéndez Judicial Center and, under anonymity, explained that her son died a month and a half after being sent to the Mariona prison, showing signs of possible torture.

The lady could not hold back her tears but expressed fear of publicly denouncing her case because her other son is still detained.

The stations

In the first station, it was pointed out the lack of preliminary investigation to make the captures, which may have resulted in the detention of innocent people.

In the second station, the lack of access to fair trials in collective hearings was denounced, where the defendants’ roots are not taken into account.

The third station exposed the lies that some agents used to carry out the captures, telling people to accompany them to the headquarters where they would only ask them a few questions.

The fourth station was dedicated to the suffering of thousands of women searching for their relatives in prison after prison due to the lack of information from the corresponding authorities.

The fifth station visualized the attack of the current government against organizations and human rights defenders who have been accused of defending “gang members.”

The sixth station reflected on the role of women in the families of the detainees, in which grandmothers, aunts, and sisters have had to assume not only the role of caregivers but also of household providers.

In the seventh station, it was denounced that Decree 803 allows a person to spend up to four years without being judged.

The eighth station denounced the mistreatment suffered by pregnant women and newborn babies inside prisons.

The ninth station visualized the fear in mothers that their children will be captured arbitrarily just to meet arrest quotas by some police stations and posts.

The tenth station denounced the captures of people with disabilities that do not allow them to communicate clearly with others and the procedural fraud committed by soldiers staging scenes.

The eleventh station pointed out the government’s abandonment of family members who report arbitrary captures.

The twelfth station criticized the role of some churches that defend the injustices committed in the context of the state of emergency.

In the thirteenth station, respect for the life of prisoners and the immediate release of those seriously ill was requested.

In the fourteenth station, they denounced the lack of information to family members in cases of deaths in prisons.

EDH: https://www.elsalvador.com/noticias/nacional/regimen-de-excepcion-via-crucis/1132102/2024/

“Jesús está muriendo en aquellos que son capturados arbitrariamente”, párroco Alcides Herrera

El Socorro Jurídico Humanitario, junto a familiares de personas capturadas durante el régimen de excepción, realizaron un Vía Crucis como un acto simbólico en memoria de los 240 fallecidos bajo custodia del Estado, entre ellos dos bebés, de acuerdo con datos registrados por esa organización. 

“Así como Jesús de Nazaret fue juzgado injustamente, de esa misma manera, hay por lo menos 26,000 salvadoreños que sin pruebas están siendo procesados y están dentro de los centros penales, y otra cantidad como ya dijo el ministro Villatoro están siendo procesados en libertad”, declaró Ingrid Escobar, directora del Socorro. 

La representante del Socorro expresó que así como a Jesús lo juzgaron, lo crucificaron y lo acusaron de culpable desde un inicio, lo están haciendo con las personas que han sido detenidas sin elementos de prueba.

Alcides Herrera, párroco de Concepción Batres, expuso que el Vía Crucis nos recuerda la pasión de Jesús, como sufrió, como murió, pero que también está muriendo ahora en aquellos que son capturados arbitrariamente, que son llevados a las cárceles y que terminan muertos en manos del Estado. 

“Igual como hace 2,000 años que murió un inocente llamado Jesús de Nazaret, hoy en día están muriendo muchos, ya van 240 que se tiene registro de ellos”, dijo.

El religioso hizo un llamado a las autoridades para que apliquen la ley de forma justa, porque si no se condenará a gente inocente y no se estará dando seguridad al pueblo. “Cuando hay inseguridad jurídica, no tenemos seguridad” señaló.

Hasta el momento se desconoce el dato oficial de las personas fallecidas dentro de centros penales, debido a que, a pesar de ser información pública, las autoridades no la brindan.

La madre de uno de los fallecidos participó en la actividad realizada frente al Centro Judicial Isidro Menéndez y, bajo el anonimato, explicó que su hijo murió mes y medio después que fue enviado al penal de Mariona y que presentaba signos de posible torturas. 

La señora no pudo contener las lágrimas, pero expresó que siente temor de denunciar públicamente su caso, debido a que su otro hijo aún está detenido.

Las estaciones

En la primera estación se señaló la falta de investigación previa para realizar la capturas, lo que habría provocado la detención de personas inocentes. 

En la segunda estación se denunció la falta de acceso a juicios justos en las audiencias colectivas donde no se toma en cuenta los arraigos de los acusados.

La tercera estación evidenció las mentiras que algunos agentes utilizaron para realizar las capturas, diciendo a las personas que los acompañaran a la delegación donde sólo les harían unas preguntas. 

La cuarta estación fue dedicada al sufrimiento de miles de mujeres buscando a sus familiares de centro de prisión en prisión, debido a la falta de información por parte de las autoridades correspondientes. 

La quinta estación visualizó el ataque de parte del gobierno actual hacia las organizaciones y personas defensoras de derechos humanos, quienes han sido señalados de defender a “pandilleros”. 

La sexta estación reflexionó sobre el papel de las mujeres de las familias de los detenidos, en las que abuelas, tías, hermanas, han tenido que asumir no solo el papel de cuidadoras sino también de proveedoras del hogar. 

En la séptima estación se denunció que el decreto 803 que permite que una persona pase hasta cuatro años sin ser juzgada.

La octava estación denunció los maltratos que sufren las mujeres embarazadas y los bebés recién nacidos dentro de los centros penales. 

La novena estación visualizó el temor en la madres de familia que sus hijos sean capturados de forma arbitraria solo para cumplir cuotas de detenciones por parte de algunas delegaciones y puestos policiales. 

La décima estación denunció las capturas de personas con discapacidades que nos les permiten comunicarse claramente con otros y el fraude procesal cometido por soldados al montar escenas.

 La undécima estación señaló el abandono gubernamental ante los familiares que denuncian capturas arbitrarias.

La duodécima estación criticó el papel de algunas iglesias que defienden las injusticias cometidas en el contexto del Estado de excepción.

En la décimo tercera estación se pidió el respeto a la vida de los privados de libertad y la libertad inmediata de los que están enfermos de gravedad. 

La décimo cuarta estación denunciaron la falta de información a los familiares en casos de las muertes en los centros penales.

EDH: https://www.elsalvador.com/noticias/nacional/regimen-de-excepcion-via-crucis/1132102/2024/