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Factum had access to 80 records prepared by Voting Receiving Boards (JRV) from La Libertad and La Paz, and found that board members in those departments made at least six types of errors in filling out the records: there were tables where more votes were registered than the maximum number of existing ballots; records in which there is no distinction in the counting between votes by face or cross-voting; and others where the handwritten record does not match the data on the Supreme Electoral Tribunal (TSE) website.

These inconsistencies are one of the links in the chain of failures that have occurred since February 4, when the general elections were held in El Salvador. The TSE’s scrutiny system failed, the logistics of guarding the ballots also failed, and not all the people who wanted to vote abroad were able to complete the process.

Many tables did not receive the security paper to transmit the records. In the early hours of February 5, the TSE authorized the manual filling of the data, after the failure of its processing system. The tribunal even ordered the boards to take photographs of the records for evidence.

What the consulted records prove is that the Tribunal did not give guidelines for the preparation of manual documents, and this was left to the discretion of each JRV. This caused there to be no uniformity in the manually prepared records.

Many of these records, moreover, failed to comply with the Instruction for Members of Voting Receiving Boards, an official document prepared by the Directorate of Training and Civic Education of the TSE, which establishes the rules for preliminary scrutiny: properly registering whole votes and fractional votes (steps 13 and 14) or signing and sealing the records after counting (step 20), for example.

The TSE’s system only managed to process 5% of the records of the legislative elections. The magistrates have not been able to explain the origin of the failures and why 48 hours after the end of the voting it is not possible to know how the new Legislative Assembly will be formed.

These are some examples.

Over 700 votes: there are records, such as that of voting receiving board number 3808, which show 1,588 votes when the maximum number of ballots for each table was 700.

Neither marks nor cross-voting: some JRVs, such as 3942, only included votes by party and left out the count of marks for candidates.

Data change: the data recorded on the TSE transmission site does not match the data written by the JRV 4564.

Anonymous board: in some cases, as shown, it was not recorded which JRV the votes belonged to.

Without transmission: The JRV 3871 prepared its record on the form provided by the TSE, but the data is not recorded in the official counting system.

Without signature or seal: The record corresponding to the JRV 4531 did not contain the signature or seal required in the instruction.

Revista Factum: https://www.revistafactum.com/errores-escrutinio-elecciones24/

Decenas de actas con errores exhiben las fallas del escrutinio

Factum tuvo acceso a 80 actas elaboradas por Juntas Receptoras de Votos (JRV) de La Libertad y la Paz, y constató que integrantes de juntas en esos departamentos cometieron al menos seis tipos de errores en el llenado de las actas: hubo mesas donde se registró más cantidad de votos que el máximo de papeletas existentes; actas en las que no hay distinción en el conteo entre votos por rostro o voto cruzado; y otras donde no coincide lo redactado a mano con los datos en la página del Tribunal Supremo Electoral (TSE).

Esas inconsistencias son uno de los eslabones en la cadena de fallas registradas desde el pasado 4 de febrero que se celebraron las elecciones generales en El Salvador. El sistema de escrutinio del TSE falló, la logística del resguardo de papeletas también; y no todas las personas que quisieron votar en el exterior alcanzaron a completar el proceso.

Muchas mesas no recibieron el papel de seguridad para transmitir las actas. En la madrugada del 5 de febrero, el TSE autorizó el llenado a mano de los datos, después del fracaso de su sistema de procesamiento. El tribunal incluso ordenó a las juntas tomar fotografías de las actas para dejar evidencia.

Lo que prueban las actas consultadas es que el Tribunal no dio lineamientos para la elaboración de los documentos manuales, y esto quedó a discreción de cada JRV. Eso provocó que no hubiese uniformidad en las actas elaboradas a mano.

Muchas de estas actas, además, incumplieron el Instructivo para Integrantes de Juntas Receptoras de Votos, un documento oficial elaborado por la Dirección de Capacitación y Educación Cívica del TSE, que estable las reglas del escrutinio preliminar: registrar debidamente los votos enteros y votos fraccionados (pasos 13 y 14) o firmar y sellar las actas después del conteo (paso 20), por ejemplo.

El sistema del TSE apenas alcanzó a procesar el 5% de las actas de las elecciones legislativas. Los magistrados no han sabido explicar el origen de las fallas y a qué obedece que 48 horas después de finalizada la votación no sea posible saber cómo quedará conformada la nueva Asamblea Legislativa.

Estos son algunos de los ejemplos.

Más de 700 votos: hay actas, como la de la junta receptora de votos número 3808, que evidencian 1,588 votos cuando el máximo de papeletas por cada mesa era 700.

Ni marcas, ni voto cruzado: algunas JRV, como la 3942, solo incluyeron los votos por bandera y dejaron fuera del conteo las marcas por candidatos.

Cambio de datos: los datos registrados en el sitio de transmisión del TSE no coinciden con los redactados por la JRV 4564.

Junta anónima: en algunos casos, como el que se muestra, no se consignó a qué JRV pertenecían los votos.

Sin transmisión: La JRV 3871 elaboró su acta en el formulario proporcionado por el TSE, pero los datos no se registran en el sistema de conteo oficial.

Sin firma, ni sello: El acta que corresponde a la JRV 4531 no contenía ni la firma ni el sello exigidos en el instructivo.

Revista Factum: https://www.revistafactum.com/errores-escrutinio-elecciones24/