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The Center for Monitoring Aggressions Against Journalists, of the Association of Journalists of El Salvador (APES), recorded 311 aggressions against these professionals during 2023, which represents an increase of more than 400% of cases since 2018, the year in which the recording of these events began.

They also indicate that, compared to 2022, there was an increase since by then 147 aggressions had been documented.

The president of APES, Angélica Cárcamo, pointed out that “the association is monitoring violations since January of this year; before the electoral event, until Wednesday we had seventeen cases. Compared to the year 2021, in the past elections, the trend, until the day of the elections, was twenty-six. Throughout the entire electoral event in 2021 there were 84 cases,” she said during the presentation of the Monitoring Center data.

One of the latest aggressions against journalistic work occurred at the beginning of the week against a photojournalist from El Diario de Hoy.

A group of distributors of the Presidential Food Aid Program (PPAA) detained and assaulted a photojournalist from El Diario de Hoy in the municipality of Santo Tomás, department of San Salvador.

The aggressors were people who distributed food packages “on behalf of President Bukele.”

The communicator recounted that she was returning from covering an event when she happened to see on a corner of the Comalapa road, near the National Civil Police delegation, a pile of boxes with the PPAA logo showing damage, such as crushing and spillage of oil inside the boxes.

For this reason, she began taking photographs since the boxes were in the public thoroughfare. However, several distributors, identified with T-shirts bearing the government logo and the initials PPAA, surrounded her and told her it was “forbidden.”

When the photojournalist walked towards the vehicle she was traveling in, one of the people grabbed the strap of the camera and pulled it violently to prevent her from leaving, as recounted.

APES pointed out in its report that among the “most worrying” aggressions against Salvadoran journalists are intimidation, with 21 reports.

In addition to slander (19 reports), arbitrary detentions (11 cases), follow-ups (5 complaints), verbal threats (3 reports) and arbitrary detention of relatives, with two cases.

The Association’s data also recorded that the two most recurring aggressions are stigmatizing statements and digital harassment.

“Four out of 10 aggressions are one of these two types. Among the most recurring aggressors are the deputies of the ruling party Nuevas Ideas, soldiers, police, and state media,” it added in a statement.

APES expressed, in the document, its concern that there is a “deterioration of the situation of press freedom and freedom of expression.”

“Since 2019, the current authorities have shown little willingness towards accountability and low tolerance for journalistic criticism and dissent. In 2023, in addition, the authorities maintained in force various laws and reforms that undermine freedom of expression and freedom of the press. APES also expresses its most forceful rejection of the increase in cases and aggressions against journalists and calls on the authorities not only to respect journalistic work but also to speak out and take a stand against any type of violence or intimidation that undermines freedom of expression,” it said.

The president of the Association also lamented that, just a few days before elections are held in the country, there are absent authors for dialogue with the press, referring to the Attorney’s Office for the Defense of Human Rights.

She added that in past elections, APES had an agreement with that institution so that its delegates would act as intermediaries in case of any violation against journalists.

“This is not guaranteed for this election because there is no dialogue with the Attorney’s Office for Human Rights, not because this Association does not want it but because the Attorney’s Office has closed its doors. I take this opportunity to publicly request the Attorney’s Office to act in its role of defending human rights and to articulate actions to prevent violations against the exercise of journalism,” added Cárcamo.

EDH: https://www.elsalvador.com/noticias/nacional/apes-prensa-libertad-de-conferencia-vulneracion-a-la-/1120091/2024/

APES señala a diputados de NI, soldados, policías y medios estatales como agresores recurrentes a la prensa

El Centro de Monitoreo de Agresiones Contra Periodistas, de la Asociación de Periodistas de El Salvador (APES) registró 311 agresiones contra dichos profesionales durante el 2023, lo que representa un aumento de más del 400% de los casos desde el 2018, que fue el año que comenzó a realizarse el registro de dichos hechos.

Los mismos también indican que, en comparación con el 2022, hubo un aumento ya que para entonces fueron documentadas 147 agresiones.

La presidenta de la APES, Angélica Cárcamo, señaló que “la asociación  está monitoreando vulneraciones desde enero de este año; previo al evento electoral, hasta el día miércoles llevamos diecisiete casos. Comparado con el año 2021, en las elecciones pasadas, la tendencia, hasta el día de las elecciones, era veintiséis. Durante todo el evento electoral del 2021 fueron 84 casos”, señaló durante la presentación de los datos del Centro de Monitoreo.

Una de las últimas agresiones en contra del trabajo periodístico ocurrió a inicios de semana en contra de una fotoperiodista de El Diario de Hoy.

Un grupo de repartidores del Programa Presidencial de Ayuda Alimentaria (PPAA) retuvo y agredió a la fotoperiodista de El Diario de Hoy en el municipio de Santo Tomás, departamento de San Salvador.

Los agresores fueron personas que distribuían paquetes con alimentos “en nombre del presidente Bukele”.

La comunicadora relató que regresaba de una cobertura cuando casualmente vio en una esquina de la carretera a Comalapa, cerca de la delegación de la Policía Nacional Civil, una pila de cajas con el logo del PPAA que mostraban daños, como aplastamiento y derrame del aceite en el interior de las cajas.

Por ello, comenzó a tomar fotografías ya que las cajas estaban en la vía pública. Sin embargo, varios repartidores, identificados con camisetas con el logo del gobierno y las iniciales PPAA, la rodearon y le dijeron que “era prohibido”.

Cuando la fotoperiodista caminó hacia el vehículo donde se transportaba, una de las personas la sujetó por la correa de la cámara y la jaloneó violentamente para evitar que se fuera, según relató.

La APES señaló en su informe que entre las agresiones “más preocupantes” contra los periodistas salvadoreños está la intimidación, con 21 reportes.

Además de la calumnia (19 reportes), retenciones arbitrarias (11 casos), los seguimientos (5 denuncias), las amenazas verbales (3 reportes) y la detención arbitraria de familiares, con dos casos.

Los datos de la Asociación también consignaron que las dos agresión más recurrentes son las declaraciones estigmatizantes y el acoso digital.

“Cuatro de cada 10 agresiones son alguno de estos dos tipos. Entre los agresores más recurrentes están los diputados de la bancada oficialista de Nuevas Ideas, soldados, policías y los medios estatales”, agregó en un comunicado.

La APES expresó, en el documento, su preocupación porque existe un “deterioro de la situación de la libertad de prensa y libertad de expresión”.

“Desde 2019, las autoridades de turno han mostrado poca voluntad hacia la rendición de cuentas y poca tolerancia a la crítica periodística y al disenso. En 2023, además, las autoridades mantuvieron vigentes diversas leyes y reformas que atentan contra la libertad de expresión y prensa. La APES expresa además su más rotundo rechazo al incremento de casos y agresiones contra periodistas y hace un llamado a las autoridades no solo a que respete el ejercicio periodístico sino también a que se pronuncie y se posicione contra cualquier tipo de violencia o intimidación que menoscabe la libertad de expresión”, señaló.

La presidenta de la Asociación también lamentó que, a pocos días para que se celebren elecciones en el país, hay autores ausentes para el diálogo con la prensa, en referencia a la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos.

Agregó que en elecciones pasadas, la APES tenía un convenio con dicha institución para que sus delegados fueran intermediarios en caso de alguna vulneración a los periodistas.

“Eso para esta elección no está garantizado porque no hay un diálogo con la Procuraduría de los Derechos Humanos, no porque esta Asociación no lo quiera sino porque desde la Procuraduría han cerrado las puertas. Aprovecho este espacio para solicitar públicamente a la Procuraduría que actúe en su papel de defensa de derechos humanos y articule acciones para evitar vulneraciones en contra del ejercicio periodístico”, agregó Cárcamo.

EDH: https://www.elsalvador.com/noticias/nacional/apes-prensa-libertad-de-conferencia-vulneracion-a-la-/1120091/2024/