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The number of political prisoners or persecuted individuals has risen to more than 150 cases in the country, stated Ivania Cruz and Rudy Joya, representatives of the Committee of Political Prisoners of El Salvador (Cofappes), among them are 10 unionists, five environmentalists from the Santa Marta community, and community leaders from Bajo Lempa.

The lawyers explained that the condition of being a political prisoner does not arise because a person belonged to a political party, held a state function in the past, or for being in opposition, but due to the irregular situation surrounding the process of capture and judicialization.

“There are no crimes, they fabricate cases and these people obviously represent leadership, whether it be communal, in the media, journalists, political parties. Under that situation, they have indeed increased since the state of emergency (the political prisoners),” Cruz stated.

The spokesperson for Cofappes explained that the state of emergency has been used as a pretext to carry out arrests, not only of gang members but also of those whose voices they try to silence.

Joya added that according to international standards, a political prisoner is someone who is defending something very social or communal, which is not to the liking of the government, and the only way to silence them is by capturing them.

“When someone is defending something very social, very communal, and it is not within the interests of a particular government, then the only institutional way to silence these voices is through judicial processes or by locking them up by fabricating some type of crime. That is a political prisoner,” he stated.

Last week, Cofappes filed a notice with the Attorney General’s Office (FGR) for non-compliance by the authorities of the Penitentiary Centers with a judicial resolution that orders the release of the Minister of Justice and Security Mauricio Ramírez Landaverde and the former inspector general of Penitentiary Centers, Ramón Fernando Roque Mártir, who are processed for crimes related to corruption and considered political prisoners.

Cruz explained that with this, they are highlighting the delay and the intention of not wanting to release them with alternative measures to detention, which indicates crimes of judicial contempt, deprivation of liberty, and arbitrary acts committed by the authorities of the Penitentiary Centers.

“It is not possible that in this country we have to continue normalizing that non-compliance and not obeying the laws of the Republic is something everyday,” added Cruz.

The spokesperson for Cofappes also referred to the situation of political prisoners within the penitentiary centers, where they remain incommunicado both with their defense lawyers and with their relatives.

“We regret the fact, which we consider to be a kidnapping and not a detention, because they are completely incommunicado,” said Cruz.

Article nine of the Salvadoran penitentiary law states that every inmate has the right to maintain family ties through visits and Penitentiary Centers have the duty to provide “adequate and dignified premises” for the same.

It also establishes that detained persons have the right to converse privately with “their defender, or any professional assisting them in dealing with a personal problem or any situation affecting their rights.”

Cruz assured that as a Committee they sent a letter to Penitentiary Centers requesting an explanation for why visits are not allowed, and the response, signed by the director Osiris Luna, stated that it was due to the Covid-19 pandemic.

“Having that kind of justification at this point when even the government’s Ministry of Health has not reported that there are no cases of Covid (in penitentiary centers) is a bit illogical and contradictory on the part of government institutions,” pointed out Cruz.

For his part, Joya added that in a rule of law, all citizens who are being accused of a crime must have due process.

“But there is no due process when the same institutions, Police, Prosecutor’s Office, Armed Forces, and even the general direction of Penitentiary Centers do not even allow the lawyers of these people to defend them in a technical and free manner,” he declared.

In another case, on October 14, Cofappres denounced on social networks the health conditions of Calixto Mejía, who was in prison, despite the fact that 75 days earlier a court had ordered his release.

In the images shared by that Committee, the deplorable health condition of the detainee was observed, presenting lacerations all over the body caused by chronic psoriasis.

“We were able to see the images of Calixto Mejía in what conditions he was and they had to, at that moment, let him go free. We see there that they do things whimsically, not as the law commands,” emphasized Cruz.

EDH: https://www.elsalvador.com/noticias/nacional/presos-politicos-regimen-de-excepcion/1112703/2023/

Presos políticos ascienden a más de 150 en el país, según datos de Cofappes

Los casos de presos o perseguidos políticos ascienden a más de 150 casos en el país, aseguraron Ivania Cruz y Rudy Joya, representantes del Comité de Presas y Presos Políticos de El Salvador (Cofappes), entre ellos se encuentran 10 sindicalistas, cinco ambientalistas de la comunidad Santa Marta y líderes comunitarios del Bajo Lempa.

Los abogados expusieron que la condición de preso político no se da porque una persona haya pertenecido a un partido político, haya ocupado una función estatal en el pasado o por ser oposición, sino a la situación irregular que rodea el proceso de captura y judicialización.

“No existen delitos, fabrican casos y estas personas obviamente representan un liderazgo, ya sea comunal, ya sea en medios de comunicación, periodistas, partidos políticos. Bajo esa situación sí se han incrementado desde el régimen de excepción (los presos políticos)”, manifestó Cruz.

La vocera de Cofappes expuso que el régimen de excepción ha sido utilizado como pretexto para realizar capturas, no solo de miembros de pandillas, sino también de aquellos a quienes les intentan callar su voz.

Joya agregó que según estándares internacionales  un preso político es aquel o aquella persona que está defendiendo algo muy social o comunal, lo cual no es del agrado del gobierno y la única forma de callarlo es capturandolo.

“Cuando alguien está defendiendo algo muy social, muy comunal y dentro de los intereses de un gobierno en particular no les parece,  entonces la única forma institucional para poder callar esas voces es a través de procesos judiciales o encerrarlos fabricando algún tipo de delitos. Eso es un preso político” manifestó.

Cofappes presentó la semana pasada  un aviso ante la Fiscalía General de la República (FGR) por el incumplimiento, por parte de las autoridades de Centros Penales, de una resolución judicial que ordena la libertad para el ministro de Justicia y Seguridad Mauricio Ramírez Landaverde y el ex inspector general de Centros Penales, Ramón Fernando Roque Mártir, procesados por delitos relacionados a la corrupción y considerados presos políticos. 

Cruz  explicó que con ello están dejando en evidencia el retraso y la intención de no querer liberarlos con medidas sustitutivas a la detención, por lo que hay indicios de los delitos de desacato judicial, privación de libertad y actos arbitrarios cometidos por parte de las autoridades de Centros Penales. .

“No es posible que en este país tengamos que seguir normalizando que el incumplir y el no obedecer las leyes de la República sea algo cotidiano” agregó Cruz.

La vocera de Cofappes también se refirió a la situación de los presos políticos dentro de los centros penitenciarios, donde permanecen incomunicados tanto con sus abogados defensores, como con sus familiares. 

“Lamentamos el hecho, que nosotros consideramos que es un secuestro y no una detención, porque están totalmente incomunicados”, dijo Cruz.

El artículo nueve de la ley penitenciaria salvadoreña establece que todo interno tiene derecho a mantener el vínculo familiar a través de la visita y Centros Penales tiene el deber de brindar “locales adecuados y dignos” para la realización de las mismas.

Asimismo establece que las personas detenidas tienen derechos a conversar de forma privada con “su defensor, o cualquier profesional que lo asista en la atención de un problema personal o respecto a cualquier situación que afecte sus derechos”.

Cruz aseguró que como Comité mandaron un escrito a Centros Penales solicitando una explicación del por qué no se permiten las visitas y la respuesta, firmada por el director Osiris Luna, manifestaba que por la pandemia del Covid-19.

“Tener ese tipo de justificaciones a estas alturas cuando ni siquiera el Ministerio de Salud del gobierno ha emitido que no haya ningún caso de Covid (en centros penales) es un poco ilógico y contradictorio por parte de las instituciones del gobierno” señaló Cruz.

Por su parte, Joya agregó que en un estado de derecho a todos los ciudadanos que se les está acusando por un delito deben de tener un debido proceso

“Pero no hay debido proceso cuando las mismas instituciones, Policía, Fiscalía, Fuerza Armada e incluso la dirección general de Centros Penales ni siquiera permiten que los abogados de estas personas puedan defenderlos de una manera técnica y libre” declaró.

En otro caso, el pasado 14 de octubre, Cofappres denunció en redes sociales las condiciones de salud en las que se encontraba Calixto Mejía quien se encontraba en prisión, pese a que 75 días antes un juzgado había ordenado su libertad.

En las imágenes compartidas por ese Comité se observaba la deplorable condición de salud del detenido que presentaba laceraciones en todo el cuerpo causadas por psoriasis crónica.

“Pudimos ver las imágenes de Calixto Mejía en qué condiciones estaba y tuvieron que, hasta ese momento, dejarlo libre. Vemos ahí que hacen las cosas de forma antojadiza, no como la ley lo manda” enfatizó Cruz.

EDH: https://www.elsalvador.com/noticias/nacional/presos-politicos-regimen-de-excepcion/1112703/2023/