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The trial has stalled partly due to the “opacity” with which the presiding judge Mirtala Portillo is handling the case, stated David Morales, lawyer for the victims, in an interview with EFE. “The management of the new lady judge in charge of the case has been characterized by opacity, and by carrying out a series of actions that are violating due process,” Morales affirmed.

Portillo took over the case following the dismissal of Judge Jorge Guzmán as a result of a controversial decree passed by the Legislative Assembly that removed judges over 60 years old or with 30 years of career in 2021. Guzmán reopened the criminal case in 2016 after the annulment of an amnesty law that kept the case closed for two decades and upgraded the charges against the military to crimes against humanity. In addition, he requested the Prosecutor’s Office to investigate President Nayib Bukele for blocking a series of actions in the Army archives.

Morales, a lawyer for the humanitarian organization Cristosal, explained that the judge has carried out actions in the process without the participation of the Prosecutor’s Office, the defense, and the private accusation of the victims. He indicated that Portillo did not allow access to the case documentation for 10 months “under the argument that the file was being reorganized.”

“A file that had about 190 pieces has been reduced to 133 pieces, which we have verified only a few days ago when we were finally provided with a copy,” Morales stated and added that they are reviewing the implications of this “drastic” reduction.

Arbitrariness of judges, dozens of “disappeared” pieces, criminalized victims

He indicated that “dozens of interviews are being conducted in the communities by court personnel with relatives and survivors using a revictimizing methodology. “They ask irrelevant questions trying to establish the possible link of the interviewed persons with the guerrilla. These are people who have already given statements in the Court,” he said.

In addition, a “judicial register of victims” has been created that is not included in the file and to which the parties do not have access, nor do they know, Morales said, “with what criteria the lady judge is recognizing that one person is a victim and another is not.”

He warned that these actions “will never have probative value,” given that “they are decisions that are made without having produced a resolution in which the lady judge exposes reasons for doing so. The impact is the delay, the postponement, while perpetrators and victims are dying, which makes justice ineffective” and “this series of circumstances allows us to say that at this moment due process is being violated, there is opacity,” adds the lawyer for the victims.

The lawyer, former head of the Office for the Defense of Human Rights, also regretted that “we do not see that investigations into the perpetrators are being deepened and, even more seriously, it seems to us that this is a case that is ready to go to trial (plenary).”

This approach, the lawyer pointed out, “demerits the evidence accumulated over the years” and “this context favors the impunity of those responsible for the massacre and is extremely serious.” He said they hope that the Inter-American Court of Human Rights (IACHR), which condemned the Salvadoran State in 2002 for this massacre, “orders a supervision hearing,” where these “irregularities” would be exposed.

Since the complaint was first filed in 1990, 125 surviving victims have died, of which 15 have died since the dismissal of Judge Guzmán, as recorded by Cristosal. According to the 1993 United Nations Truth Commission Report for El Salvador, between December 10 and 13, 1981, units of the Atlacatl Battalion tortured and “deliberately and systematically” executed children, men, and women from the canton of El Mozote and other nearby areas.

For this event, a group of military personnel, including former Defense Minister Guillermo García, is being prosecuted on charges of murder, rape, deprivation of liberty, violation of domicile, theft, damage, havoc, preparatory acts of terrorism, and terrorism.

The Salvadoran civil war (1980-1992), which pitted the army against the guerrilla of the Farabundo Martí National Liberation Front (FMLN), resulted in about 75,000 deaths and hundreds of civilian massacres attributed to the military.

DW: https://www.dw.com/es/el-salvador-juicio-por-masacre-de-el-mozote-en-vilo-por-opacidad-de-jueces/a-67714127

Juicio por masacre El Mozote en vilo por “opacidad” de juez

El juicio se ha estancado debido en parte a la “opacidad” con la que la jueza instructora Mirtala Portillo  conduce el caso, afirmó en una entrevista a EFE David Morales, abogado de las víctimas. “La gestión de la nueva señora jueza a cargo del caso ha sido una gestión que se ha caracterizado por la opacidad, y por la realización de una serie de diligencias que están violando el debido proceso”, afirmó Morales.

Portillo asumió el caso tras la destitución del juez Jorge Guzmán a raíz de un polémico decreto aprobado por la Asamblea Legislativa que retiró en 2021 a los jueces mayores de 60 años o con 30 años de carrera. Guzmán reabrió la causa penal en 2016 tras la anulación de una ley de amnistía que mantuvo el caso cerrado por dos décadas  y elevó los cargos contra los militares a delitos de lesa humanidad. Además, pidió a la Fiscalía investigar al presidente Nayib Bukele por el bloqueo a una serie de diligencias en archivos del Ejército.

Morales, abogado de la organización humanitaria Cristosal, explicó que la jueza ha realizado acciones en el proceso sin la participación de la Fiscalía, la defensa y la acusación particular de las víctimas. Indicó que Portillo no permitió tener acceso por 10 meses a la documentación del caso “bajo el argumento que se estaba reorganizando el expediente”.

“Un expediente que contaba con cerca de 190 piezas se ha reducido a 133 piezas, lo cual le hemos constatado hasta hace pocos días que finalmente se nos brindó una copia”, sostuvo Morales y agregó que están revisando las implicaciones de esta “drástica” reducción.

Arbitrariedades de jueces, decenas de piezas “desparecidas”, víctimas criminalizadas

Indicó que “se están realizando decenas de entrevistas en las comunidades por personal del tribunal a familiares y sobrevivientes bajo una metodología revictimizante. “Se hacen preguntas impertinentes tratando de establecer la posible vinculación de las personas entrevistadas con la guerrilla. Son personas que ya rindieron declaración en el Tribunal”, dijo.

A esto se suma que se “ha creado un registro judicial de víctimas” que no está incluido en el expediente y al que las partes no tienen acceso, tampoco conocen, dijo Morales, “con qué criterios la señora jueza está reconociendo que una persona es víctima y otra no”.

Advirtió que estas acciones “nunca van a tener valor probatorio”, dado que “son decisiones que se toman sin haberse producido una resolución en la cual la señora jueza exponga razones para hacerlo. El impacto es la dilatación, el retardo, mientras victimarios y víctimas están falleciendo, lo cual vuelve inefectiva la justicia” y “esta serie de circunstancias nos permiten decir que en este momento se está violentando el debido proceso, hay opacidad”, agrega el abogado de las víctimas.

El abogado, extitular de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, también lamentó que “no vemos que se estén profundizando investigaciones hacia los victimarios y, más grave aún, nos parece que es un caso que está listo para ir al plenario (juicio)”.

Este enfoque, apuntó el letrado, “demerita la prueba acumulada durante años” y “este contexto favorece la impunidad de los responsables de la masacre y es sumamente grave”. Dijo que esperan que la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH), que condenó al Estado salvadoreño en 2002 por esta masacre, “ordene una audiencia de supervisión”, donde se expondrían estas “irregularidades”.

Desde que se presentó por primera vez la denuncia, en 1990, han fallecido 125 víctimas sobrevivientes, de las que 15 murieron desde la destitución del juez Guzmán, según ha registrado Cristosal. Según el Informe de la Comisión de la Verdad de las Naciones Unidas en El Salvador de 1993, entre el 10 y el 13 de diciembre de 1981, unidades del Batallón Atlacatl torturaron y ejecutaron “deliberada y sistemáticamente” a niños, hombres y mujeres del cantón El Mozote y otras zonas aledañas.

Por este hecho está siendo procesado un grupo de militares, entre ellos el exministro de Defensa Guillermo García, por cargos de asesinato, violación, privación de libertad, violación de morada, robo, daños, estragos, actos preparatorios de terrorismo y terrorismo.

La guerra civil salvadoreña (1980-1992), que enfrentó al Ejército con la guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), se saldó con unos 75.000 muertos y cientos de masacres de civiles atribuidas a los militares.

DW: https://www.dw.com/es/el-salvador-juicio-por-masacre-de-el-mozote-en-vilo-por-opacidad-de-jueces/a-67714127